España comienza la temporada con unas existencias reducidas y con inquietudes respecto a las previsiones

Las empresas embotelladoras de aceite de oliva de España se encuentran con sus niveles de existencias más bajos en unos cuatro años, según las últimas cifras de la Agencia Española del Aceite de Oliva (AAO).

Low Stocks, High Forecast in Spain

Las existencias de los envasadores de aceite de oliva españoles se encuentran en su nivel más bajo de los últimos cuatro años, según las últimas cifras de la Agencia del Aceite de Oliva (AAO).

Las cifras publicadas hoy, correspondientes al 30 de septiembre —fecha en la que finaliza oficialmente la campaña oleícola—, muestran que las existencias de aceite de oliva en poder de los envasadores se han reducido a poco menos de 103 000 toneladas, la cifra más baja desde diciembre de 2009, cuando el consumo mundial total era unas 300 000 toneladas inferior.

La situación en las almazaras españolas es similar, con algo menos de 186 000 toneladas disponibles a finales de septiembre, la cifra más baja desde noviembre de 2010.

En conjunto, el país comenzó la nueva campaña este mes con un remanente de 302 500 toneladas de aceite de oliva, tras una campaña en la que solo se produjeron 616 300 toneladas —un descenso del 62 % respecto a la campaña anterior, que batió récords— y a pesar de unas importaciones muy superiores a la media, según los datos de la AAO.

Las importaciones de aceite de oliva en España —con diferencia, el mayor productor mundial— ascendieron a casi 118 000 toneladas en la campaña 2012/13, casi el doble que en la campaña anterior y casi el triple que en la de 2010/11, aunque las cifras del mes pasado aún son provisionales.

Las ventas de aceite de oliva en España también han disminuido, tanto en lo que respecta a las exportaciones como al consumo interno, con descensos del 23 % y del 7 %, respectivamente, respecto a la media de las cuatro temporadas anteriores.

Se recomienda cautela con respecto a las estimaciones de la cosecha

Mientras tanto, se ha expresado la preocupación de que la previsión del Gobierno andaluz de esta semana para la nueva campaña de aceite de oliva sea excesivamente optimista y provoque una nueva caída de los precios.

Elena Víboras, consejera de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural del Gobierno de Andalucía, dio a conocer el lunes las estimaciones oficiales, según las cuales solo Andalucía produciría más de 1,3 millones de toneladas de aceite de oliva en 2013/14 y España, alrededor de 1,6 millones de toneladas.

Sin embargo, Infaoliva, la Federación Española de Industrias y Productores de Aceite de Oliva, señaló que estas cifras no tenían en cuenta la necesidad de lluvias, cuya ausencia podría dar lugar a una producción al menos un 10 % inferior a la prevista.

En un mercado tan sensible, la previsión podría hacer que los precios se mantuvieran bajos al menos hasta el próximo mes de junio, según Infaoliva, ya que los comerciantes de aceite de oliva podrán comprar a bajo precio con el pretexto de que la oferta cubrirá la demanda.

Por su parte, la FAECA, la Federación Andaluza de Empresas Agrarias Cooperativas, señaló que, aunque no ponía en duda la profesionalidad de los expertos del Gobierno responsables de la previsión, se mostraba «sorprendida» por las estimaciones y las consideraba «prematuras», dadas «las enormes repercusiones que este tipo de información tiene en el mercado».

FAECA señaló asimismo que el comienzo seco y caluroso del otoño había provocado un retraso en el desarrollo del fruto y un nivel de estrés hídrico que podría reducir el rendimiento oleaginoso.

Y mientras que a principios de este mes el Consejo Oleícola Internacional pronosticó provisionalmente un total mundial de 3 millones de toneladas de aceite de oliva para la campaña 2013/14, el Centro Internacional para la Excelencia del Aceite de Oliva del Grupo GEA Westfalia Separator estima una producción mundial de tan solo 2,76 millones de toneladas, de las cuales España aportaría aproximadamente la mitad, es decir, unos 1,35 millones de toneladas.

Un informe publicado esta semana también señalaba que, dado que las existencias mundiales de aceite de oliva eran «significativamente» inferiores a las del inicio de la temporada pasada, la cantidad resultante de aceite de oliva disponible en el mercado esta temporada se reduciría en casi un 70 % con respecto a la anterior.