Salud

Beneficios del consumo de aceite de oliva en el tratamiento de la diabetes tipo 2

Una revisión de la evidencia reciente muestra que el aceite de oliva ayuda a mejorar los mecanismos clave involucrados en el desarrollo y la progresión de la diabetes tipo 2, siendo una recomendación adecuada como parte de una intervención dietética saludable.
Febrero 18, 2016
Jedha Dening

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En todo el mundo, la diabetes tipo 2 está en proporciones epidémicas, con más de 300 millones que ya tienen la afección con un aumento estimado de 600 millones de casos diagnosticados para el año 2030.

La información sobre el riesgo reducido de diabetes tipo 2 es bastante común. Sin embargo, encontrar información sobre el tratamiento y el manejo de una persona que ya tiene diabetes tipo 2 puede ser algo más difícil.

Por lo tanto, este artículo está diseñado como una mini revisión de literatura, apuntando a algunas de las investigaciones recientes sobre el aceite de oliva y sus beneficios potenciales para su uso como una intervención dietética en el tratamiento de la diabetes tipo 2.

El estrés del retículo endoplásmico (ER) es un mediador central para la disfunción de células beta pancreáticas en la diabetes tipo 2. Un estudio in vitro publicado en Biochemical and Biofysical Research Communications, 2016, investigó si el tirosol, un compuesto polifenólico antioxidante encontrado en el aceite de oliva, podría proteger contra la disfunción de las células beta. Los investigadores encontraron que el tirosol de hecho protegía contra la muerte celular inducida por el estrés de las células beta ER, lo que sugiere que debería explorarse como un agente terapéutico para mejorar la resistencia a la insulina y la diabetes.

La resistencia a la insulina (IR) es uno de los principales contribuyentes a las dificultades para mantener el control de la glucosa en sangre. Un estudio publicado en Diabetologia, 2015, asignó al azar a pacientes 642 a una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva (MedDiet) (porcentaje 35 de grasa; porcentaje 22 de grasa monoinsaturada) o una dieta baja en grasa (menos de 28 porcentaje de grasa) para determinar si la dieta la intervención afecta la función IR y de células beta específicas de tejido El estudio encontró que ambas dietas mejoraron la IR, sin embargo, la IR del hígado se mejora más a través de una dieta baja en grasas, mientras que la IR muscular y la IR muscular + hepática podrían beneficiarse más del MedDiet enriquecido con aceite de oliva.

En este momento, no hay ensayos clínicos que evalúen el papel de los patrones dietéticos en la incidencia de complicaciones microvasculares como la retinopatía y la nefropatía en la diabetes tipo 2. Un análisis post hoc de una cohorte de participantes con diabetes tipo 2, publicado en Diabetes Care, 2015, muestra que un MedDiet suplementado con AOVE puede proteger contra la retinopatía diabética, una complicación que conduce a la ceguera, pero no a la nefropatía.

Según una revisión detallada de los estudios 2824, publicada en el British Medical Journal, 2015, consumir un MedDiet se asocia con un mejor control glucémico y factores de riesgo cardiovascular, incluso en comparación con una dieta baja en grasas.

Las condiciones clínicas asociadas con la obesidad, como la diabetes tipo 2, muestran mejoras con la ingesta diaria de ácido linoleico conjugado (CLA) o aceite de oliva virgen extra (AOVE). Un estudio en ratones publicado en The Journal of Nutritional Biochemistry, 2015, investigó si la suplementación dietética de CLA o AOVE podría cambiar el metabolismo corporal asociado con la energía mitocondrial. El estudio encontró que si bien el AOVE solo no cambió ningún parámetro metabólico, combinado con CLA protege contra el IR y el agrandamiento del hígado, mientras que el CLA mejora la acción mitocondrial y el metabolismo corporal.

Según una investigación publicada en Biochimia et Biophysica Acta, 2014, el ácido oleico, un componente biológico importante en el aceite de oliva, es un componente primario de los lípidos de membrana y ayuda a regular las estructuras de la membrana al tener la capacidad de incorporarse a los fosfolípidos, lo que tiene varias ventajas para composición celular También se cree que las membranas ricas en ácido oleico tienen una mayor flexibilidad para promover el transporte de glucosa GLUT4 a las células y ayudar a revertir la IR inducida por ácidos grasos saturados.

Un seguimiento de 8.1 años de un ensayo aleatorizado de 4 años, publicado en Diabetes Care, 2014, evaluó los efectos a largo plazo de dos intervenciones dietéticas en 215 participantes con sobrepeso con diabetes tipo 2 recientemente diagnosticada. Una MedDiet baja en carbohidratos (LCMD) (menos del 50 por ciento de carbohidratos) se comparó con una dieta típica baja en grasas (menos del 30 por ciento de grasa) sobre la necesidad de medicamentos antihiperglucémicos. La LCMD resultó en una reducción significativamente mayor en los niveles de HBA1c, una mayor tasa de remisión de la diabetes y una diferencia de 2 años en la necesidad de medicación para la diabetes en comparación con la dieta baja en grasas.

La dislipidemia es una consecuencia del síndrome metabólico y es común en personas con diabetes tipo 2. Un estudio in vitro en células de hígado de rata, publicado en The Journal of Nutritional Biochemistry, 2014, mostró que el hidroxitirosol, el tirosol y la oleuropeína, los fenoles presentes en el AOVE inhiben la síntesis de ácidos grasos y triglicéridos, respaldando otras investigaciones que muestran que el aceite de oliva tiene beneficios positivos en los niveles de colesterol

Un estudio publicado en Clinical Nutrition, 2013, aleatorizó a pacientes 110 con síndrome metabólico a MedDiet + EVOO; MedDiet + nueces; o dieta baja en grasas para investigar el efecto de MedDiet en los biomarcadores oxidativos sistémicos. Los resultados mostraron que, en comparación con una dieta baja en grasas, MedDiet redujo el daño oxidativo de los lípidos y el ADN en personas con síndrome metabólico.

Esta no es una lista exhaustiva de la investigación que examina el beneficios del aceite de oliva en el tratamiento y manejo de la diabetes tipo 2, solo una breve revisión de evidencia reciente. Sin embargo, la investigación parece mostrar que el aceite de oliva, sus fenoles, polifenoles y propiedades pueden ayudar a mejorar algunos de los mecanismos clave involucrados en el desarrollo y la progresión de la diabetes tipo 2, siendo una recomendación adecuada como parte de una intervención dietética saludable.


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