Salud

Componentes en la dieta mediterránea podrían prevenir algunos cánceres

Enero 29, 2014
Por Sukhsatej Batra

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Las personas en los países a lo largo del Mar Mediterráneo no solo tienen una menor incidencia de enfermedades cardíacas, sino que también tienen menos probabilidades de contraer cáncer que las que viven en países del norte de Europa y América del Norte. Esto llevó a los investigadores a revisar la literatura reciente y determinar si la amplia gama de componentes presentes en la dieta mediterránea influye en el riesgo de cáncer.

An artículo, publicado en la revista BMC Surgery, investiga la relación entre el riesgo de cáncer y los diferentes componentes presentes en los alimentos que son típicos de la dieta mediterránea: aceite de oliva, frutas, verduras, mariscos, granos integrales y vino.

Los estudios celulares experimentales y humanos sugieren que la ingesta de aceite de oliva puede reducir el riesgo de cáncer de mama, próstata, colon y tracto digestivo. El metanálisis de 19 estudios reveló además que la cantidad de aceite de oliva consumida también afecta el riesgo de cáncer, y la incidencia de cáncer disminuye cuando la ingesta de aceite de oliva es alta. Los investigadores informaron que la acción protectora del aceite de oliva, que posiblemente causa la muerte de las células cancerosas e inhibe las vías cancerígenas, puede deberse a la presencia de dos componentes que promueven la salud: el tirosol y el hidrocitirosol.

VER TAMBIÉN: Los beneficios para la salud del aceite de oliva

Las frutas y verduras, que forman parte integral de la dieta mediterránea, se encuentran entre las fuentes más ricas de componentes protectores contra el cáncer, según los autores del artículo. Estos incluyen glucosinolato en las coles de Bruselas, repollo y otras verduras crucíferas; ácido ascórbico, antocianinas, flavanonas, ácido hidroxicinámico y polifenoles en cítricos; licopeno en tomates; y fibra dietética, compuestos de allio, polifenoles, selenio, inhibidores de la proteasa, ditioltionas, vitamina C, vitamina E y carotenoides presentes en muchas frutas y verduras. Los estudios de laboratorio muestran que estos componentes previenen la proliferación de células cancerosas, inhiben la señalización celular, inducen la detención del ciclo celular, evitan el daño celular por los rayos ultravioleta e interfieren con otras vías relacionadas con el cáncer.

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Otra ventaja de la dieta mediterránea para reducir el riesgo de cáncer proviene del bajo consumo de carnes rojas y procesadas, que contienen hidrocarburos aromáticos policíclicos que causan cáncer, compuestos N-nitrosos y aminas heterocíclicas. Según los investigadores, el pescado y el marisco consumidos en lugar de la carne tienen propiedades anticancerígenas que pueden reducir el riesgo de cáncer.

La ingesta limitada de productos de granos refinados por las poblaciones en la dieta mediterránea puede disminuir el riesgo de cáncer de tiroides, estómago, colon y sistema digestivo superior. El alto consumo de fibra de los alimentos integrales que se consumen con frecuencia puede prevenir el cáncer, ya que aumenta el volumen fecal, disminuye el tiempo de tránsito, proporciona saciedad y aumenta la producción de ácidos grasos de cadena corta. La fermentación de la fibra dietética por bacterias en el intestino grueso también puede reducir el riesgo de cáncer de colon, según los autores del estudio.

Finalmente, la copa de vino que acompaña a la comida mediterránea es rica en resveratrol, un compuesto que puede reducir el riesgo de cáncer al prevenir la formación de tumores, inhibir el crecimiento de células cancerosas, interferir con las vías cancerosas y causar la muerte de las células cancerosas.

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El mensaje para llevar a casa: Coma frutas, verduras, cereales integrales y mariscos; beba un poco de vino y use aceite de oliva como la principal fuente de grasa en su dieta para disminuir su riesgo de cáncer y enfermedades cardíacas.