El aceite de oliva reduce los marcadores de riesgo cardiovascular en pacientes con fibromialgia

El consumo habitual de aceite de oliva en pacientes con fibromialgia puede reducir considerablemente su riesgo cardiovascular.

Según un nuevo estudio, se ha descubierto que el consumo habitual de aceite de oliva reduce los factores de riesgo cardiovascular en las mujeres que padecen fibromialgia.

Las propiedades beneficiosas del aceite de oliva en las mujeres con fibromialgia podrían estar relacionadas con su composición de ácidos grasos. Francisco Molina, investigador de la Universidad de Jaén

Aunque el aceite de oliva es un remedio bien conocido para muchas afecciones de salud, una nueva investigación publicada en la revista de acceso abierto Nutrients ha ido un paso más allá al identificar los beneficios para las pacientes con fibromialgia, que actualmente tienen un riesgo de mortalidad un 30 % mayor.

«Nuestros resultados han demostrado que el consumo de aceite de oliva puede tener propiedades antitrombóticas y antiinflamatorias en mujeres con fibromialgia, mejorando así una serie de marcadores de riesgo cardiovascular», declaró a Olive Oil Times Francisco Molina, investigador de la Universidad de Jaén y uno de los autores del estudio.

Véase también: Noticias sobre la salud y el aceite de oliva

En un estudio anterior, el mismo equipo de investigación descubrió que las pacientes con fibromialgia suelen presentar niveles alterados de varios parámetros relacionados con la trombosis en comparación con las mujeres sanas. Según la nueva investigación, esos parámetros pueden volver a los mismos niveles que se observan en las mujeres sanas mediante el consumo regular de aceite de oliva.

«En este estudio, nos centramos en examinar si la dieta, y concretamente el aceite de oliva, podía modular los parámetros relacionados con un mayor riesgo», señaló Molina.

El estudio se llevó a cabo utilizando tanto aceite de oliva virgen extra como aceite de oliva refinado (AOR). El aceite de oliva virgen extra se obtiene al moler las aceitunas, mientras que el AOR se extrae mediante procesos químicos. Los aceites presentan algunas diferencias, pero ambos conservan ácidos grasos monoinsaturados.

«Las propiedades beneficiosas del aceite de oliva en mujeres con fibromialgia pueden estar relacionadas con su composición de ácidos grasos», afirmó Molina. «Por primera vez, los resultados de nuestro estudio han revelado que el consumo tanto de AEVO como de AOR puede mejorar una serie de marcadores de riesgo cardiovascular en pacientes con fibromialgia, lo que pone de manifiesto las propiedades antitrombóticas y antiinflamatorias del aceite de oliva».

Señaló que se observó una mejora en el marcador inflamatorio de la velocidad de sedimentación globular, tanto entre las participantes del estudio que consumieron AOVE como entre las que consumieron AOR. La investigación también reveló que el consumo de AOVE mejoró el recuento de glóbulos rojos, mientras que la ingesta de AOR mejoró el volumen plaquetario medio, la amplitud de distribución plaquetaria, los niveles de fibrinógeno y el marcador inflamatorio de la relación neutrófilos-linfocitos.

«Descubrimos que el consumo de AOVE mejoraba significativamente tanto la capacidad funcional en las actividades de la vida diaria como el estado psicológico relacionado con la salud en mujeres con fibromialgia. El nivel de dolor musculoesquelético también mejoró, aunque de forma no estadísticamente significativa. Por lo tanto, todos estos datos muestran que el aceite de oliva es una de las grasas alimentarias con más beneficios para la salud», afirmó Molina.

El equipo de investigación también contó con Alma Rus, María Encarnación Aguilar-Ferrándiz y Ramón Carmona, de la Universidad de Granada, y María Luisa del Moral y María Josefa Martínez-Ramírez, de la Universidad de Jaén.