La COVID-19 dificulta la lucha contra la Xylella en Italia
Se están destinando fondos para combatir la bacteria y sostener la economía local. Sin embargo, la epidemia de COVID-19 ha frenado la adopción de medidas urgentes.
La epidemia de COVID-19 en Italia ha ensombrecido la lucha contra la Xylella fastidiosa en las regiones del sur del país. El brote de esta bacteria aeróbica ha afectado gravemente a los olivos de la zona, y aún no se han puesto en marcha medidas de contención.
El último muestreo reveló 600 nuevos contagios y 100 olivos afectados. Se ha constatado que la propagación de la bacteria en la región de Apulia ha comenzado a afectar a otras especies, como la lavanda, lo que sugiere un riesgo de que la infección se extienda más ampliamente en primavera.
No existe cura conocida para los árboles infectados por la bacteria, que se marchitarán y morirán, y si no se contiene, la infección se propagará.
El Gobierno italiano ha prometido financiación para las zonas afectadas por la infección, mientras que la Comisión Europea ha revisado y desbloqueado 322,9 millones de dólares en fondos de emergencia. Sin embargo, el esfuerzo nacional contra la COVID-19 ha afectado a la eficacia y la rapidez de la respuesta contra la Xylella.
Véase también: Las ventas de aceite de oliva se disparan mientras la economía italiana se contraeAunque los fondos de la UE supondrán un alivio para las almazaras, los olivicultores y los agricultores más afectados por la Xylella, la asociación de agricultores Coldiretti señaló que actualmente no hay fondos destinados al control de la salivadora, el insecto responsable de la propagación de la Xylella.
«La enfermedad está muy extendida en Apulia y la Xylella no está bajo control, mientras que… la salivadora ha pasado de la fase larvaria y ahora está lista para convertirse en insecto adulto en muchas zonas y olivares», advirtió el presidente de Coldiretti Apulia, Savino Muraglia, a las autoridades locales en una carta.
Coldiretti sugirió que la organización procediera con las contramedidas, ya que el Ministerio de Agricultura italiano aún no ha proporcionado un calendario de intervención.
No todas las autoridades locales parecen dispuestas a esperar el visto bueno del Ministerio. El municipio de Ugento, en Apulia, está aceptando ahora inscripciones de agricultores dispuestos a eliminar las plantas infectadas. En un principio, el plazo de inscripción debía cerrarse el 20 de marzo, pero las autoridades locales lo ampliaron debido a la emergencia de la COVID-19.
«Si tuviéramos esas infecciones por Xylella extendidas por nuestros olivares, querría actuar con mucha rapidez [para eliminar los árboles infectados]», declaró a Olive Oil Times Riccardo Mecozzi, agricultor y olivarero de la región del Lacio. «Las autoridades están vigilando nuestra región ante una posible propagación de la Xylella; nos dicen que no hay indicios de ello. Aun así, todos sabemos que si no se adoptan medidas de contención serias en Apulia, la bacteria llegará al norte. Por eso tenemos que analizar nuestras plantas cada año, sin saber qué va a pasar con nuestros olivos».
Mientras tanto, el Ministerio ha puesto sobre la mesa otra ronda de financiación para las zonas más afectadas por la Xylella: una iniciativa de subvenciones de 14 millones de dólares conocida como «Contratos de los Distritos de la Xylella». Según un comunicado de prensa del Ministerio, la iniciativa «tiene como objetivo llevar a cabo un programa para la regeneración de la agricultura en los territorios afectados por la bacteria».
Aludiendo a la epidemia de COVID-19 y a la salud y seguridad de los funcionarios que participan en el programa, el Ministerio ha aplazado el plazo de solicitud de la iniciativa hasta el 18 de mayo.