Un responsable de Agricultura italiano felicita a los ganadores del NYIOOC

El subsecretario de Políticas Agrícolas, Giuseppe L’Abbate, afirmó que tenía muy presentes a los galardonados italianos mientras trabaja en políticas destinadas a ayudar a los productores de calidad.

«Mi más sincera enhorabuena y mis mejores deseos para los ganadores del prestigioso Concurso Mundial de Aceite de Oliva del NYIOOC», escribió esta semana el subsecretario de Agricultura italiano, Giuseppe L’Abbate, en una nota dirigida a Olive Oil Times.

«Pienso en ellos cuando planifico las acciones que se llevarán a cabo para potenciar las producciones de calidad italianas». – Giuseppe L’Abbate, subsecretario de Agricultura

«Mantienen en alto la bandera italiana, y pienso en ellos cuando planifico las medidas que se llevarán a cabo para potenciar las producciones de calidad italianas», escribió.

Los productores de aceite de oliva de Italia han liderado el recuento de premios del NYIOOC todos los años excepto en 2015 (conocido por algunos agricultores como Annus Horribilis —el año horrible— por su inusual combinación de calamidades medioambientales).

A pesar de esta sólida presencia en la escena mundial, las fuerzas del mercado se vuelven en contra de los productores de excelencia, que tienen que competir con productos de menor calidad, guerras de precios y consumidores que saben poco sobre el valor de los aceites de oliva virgen extra de alta calidad.

Véase también: Los mejores aceites de oliva italianos

L’Abbate afirmó que, para mejorar las perspectivas de los maestros productores italianos, se centra en tres acciones principales: la «mayor segmentación del mercado, la claridad del marco sancionador y un plan sectorial nacional adecuado».

«Tomando como ejemplo los programas de alta calidad previstos para la leche fresca y el jamón cocido», dijo L’Abbate, «deberíamos replicar la experiencia y crear también un programa de alta calidad para el aceite de oliva virgen extra, teniendo en cuenta parámetros más estrictos, con el fin de recompensar los esfuerzos de nuestros agricultores por crear productos excelentes».

Para ello, lo que se necesita es reforzar y aclarar la legislación vigente, añadió.

«Con el proyecto de ley sobre fraudes agroalimentarios en el que estamos trabajando, pretendemos establecer un marco sancionador revisado para la falsificación en el sector del aceite de oliva», explicó.

«Esta medida, que recuerda a un proyecto de ley que copatrociné, tiene por objeto ofrecer mayores garantías a los consumidores y proteger a los productores de calidad».

No obstante, la voluntad de invertir en producciones de calidad debe ir respaldada por un plan nacional para el sector del olivo. «Su creación y financiación ya no pueden posponerse», escribió el subsecretario.

«Sin embargo, además de aspirar a aumentar los volúmenes, debemos seguir fomentando la calidad para que nuestro país pueda mantener su papel destacado, que ha vuelto a quedar confirmado por el éxito de los productores italianos en el NYIOOC».