Unos investigadores identifican genes del olivo relacionados con el peso del fruto
Los resultados podrían ayudar a los agricultores a seleccionar las variedades de olivo más productivas. A continuación, tienen previsto buscar genes relacionados con la producción de polifenoles.
Unos investigadores en España han identificado nueve genes que, según afirman, muestran una «correlación altamente significativa desde el punto de vista estadístico» con el peso del fruto.
Históricamente, el peso del fruto era el rasgo más importante que buscaban los agricultores a la hora de identificar qué variedades de olivo silvestre domesticar, junto con el contenido en aceite y la capacidad de crecer en entornos antropogénicos.
«Un mayor tamaño de los frutos es extremadamente importante en los olivos cultivados para facilitar la cosecha», escribieron investigadores de la Universidad de Jaén y del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) en el estudio publicado en Plants.
Véase también: Investigadores trabajan para revertir la erosión genética y crear variedades de olivo resistentes«Por lo tanto, el tamaño de los frutos en los olivares tradicionales es mucho mayor que en los silvestres», añadieron. «Sin embargo, dado que el largo período juvenil es un obstáculo principal en los enfoques clásicos de mejora genética, la obtención de marcadores genéticos que se puedan utilizar en programas de mejora genética para este rasgo es una herramienta muy deseable».
Según los investigadores, este ha sido el primer estudio en identificar genes concretos relacionados con el peso del olivo. La Fundación Discover, un grupo de apoyo a la investigación del Gobierno andaluz que financió el estudio, calificó los hallazgos como un avance significativo en la comprensión de la genética del desarrollo del fruto del olivo.
Los investigadores utilizaron datos de los genomas de 40 variedades de olivo cultivadas y diez especies de olivo silvestre, que habían secuenciado previamente, seleccionando muestras representativas de cada variedad con aceitunas de diferentes pesos.
Afirmaron que las 40 variedades de olivo cultivadas representan más del 90 % de la variabilidad genética de las variedades de olivo domesticadas. Añadieron que las diez variedades silvestres secuenciadas representaban una amplia muestra geográfica de olivos no domesticados.
Los investigadores extrajeron ADN de los 50 especímenes utilizando un análisis de estudio de asociación del genoma completo, que, según ellos, era similar a «leer» y ensamblar el ADN como si se tratara de un manual de instrucciones detallado.
De este modo, encontraron 113 marcadores genéticos agrupados en varios clústeres. A continuación, los investigadores realizaron un análisis estadístico para detectar correlaciones entre los clústeres de marcadores genéticos y las referencias cruzadas entre las muestras de aceitunas.
Como resultado, determinaron que 18 de los 31 marcadores agrupados en nueve clústeres estaban relacionados con el tamaño y el peso del fruto, lo que sugiere que hay nueve genes implicados en la determinación del tamaño del fruto.
«La analísis de marcadores genéticos específicos, como los que determinan el peso de la aceituna, facilita la selección de árboles con características beneficiales, accelerando así el proceso de mejoramiento genético», afirmó Francisco Luque, investigador de la Universidad de Jaén y coautor del estudio. «Es como abrir un manual para cada árbol que nos indica sus cualidades».
«Por ejemple, si se analiza un olivo muy joven y se concluye, a través de un anális genético, que el fruto tendrá un peso mediocre, se podría tomar la decisión de descartarlo y destinar los recursos a un ejemplear cuyos marcadores genéticos indiquen que la aceituna pesará más», añadió.
Los investigadores planean ahora utilizar un método similar para identificar los marcadores genéticos y los genes que influyen en la producción de polifenoles en diferentes variedades de aceituna. Creen que esto ayudará a los agricultores a producir aceitunas con mayor valor organoléptico y beneficios para la salud.
«Queremos identificar los genes responsables de la producción de diferentes polifenoles en las distintas variedades de olivos y determinar por qué algunos frutos tienen una mayor cantidad de estas moléculas que otros», afirmó Luque.