Descubren unas «villas de olivos» romanas en Antequera

El reciente descubrimiento de villas romanas en Antequera (España) ha confirmado la importancia de la región en lo que respecta a la producción de aceite de oliva.

La zona de Antequera, en Andalucía (sur de España), es conocida por ser una de las principales productoras de aceite de oliva en la época moderna; sin embargo, el reciente descubrimiento de las ruinas de una villa romana dedicada en su día a la producción de aceite de oliva refuerza las ya abundantes pruebas de que la importancia de este producto en la región se remonta, de hecho, a la antigüedad.

Con el descubrimiento de cinco nuevas villas durante el último año, la cuenca de Antequera, situada en la provincia de Málaga, se ha convertido en una de las zonas con mayor número de ruinas de este tipo en toda la Península Ibérica. Los cinco nuevos hallazgos se suman a las 44 villas ya desenterradas en la zona, famosa por su importancia arqueológica.

El descubrimiento de tres de las nuevas villas se produjo durante las excavaciones para el trazado de una nueva línea de tren de alta velocidad, mientras que las otras tres villas fueron hallazgos fortuitos. En su mayor parte, las villas constaban de zonas destinadas a labores agrícolas, como la producción de aceite de oliva, así como de otras dedicadas a la vivienda y el ocio de sus propietarios.

Los hallazgos refuerzan los estudios arqueológicos que sugieren que el olivo ha tenido un gran impacto en la economía de la región durante los últimos 2000 años. Parece que, aunque las técnicas de procesamiento pueden haber cambiado enormemente a lo largo del tiempo, el tipo de olivo que se cultiva en la zona no lo ha hecho: los análisis realizados por el Departamento de Agricultura de la Universidad de Córdoba sobre los huesos de aceituna de las villas y sus alrededores sugieren que, en la antigüedad, la tierra se cultivaba con un tipo de olivo muy similar a la variedad moderna Hojiblanca.

Se cree que las villas se originaron en el siglo I d. C. y continuaron en funcionamiento hasta bien entrado el siglo V. Se sabe que el aceite de oliva tuvo una gran importancia en esta época, ya que los romanos lo utilizaban para el comercio e incluso para pagar impuestos, y parece que la producción de aceite de oliva fue un factor clave en la economía de Antequera incluso en aquellos tiempos. La zona sigue siendo un importante productor de aceite de oliva en la era moderna, habiendo obtenido una Denominación de Origen en el año 2000, la primera de la región de Málaga.

Se ha sugerido que algunos de los nuevos hallazgos se trasladarán al museo del aceite de oliva de la ciudad, un popular destino turístico. El museo, gestionado por la cooperativa oleícola Hojiblanca, también alberga una reproducción de un molino de tipo cabrestante utilizado en la época romana, un método de producción de aceite de oliva que no cambió hasta el siglo XX con la evolución de las centrifugadoras, además de numerosas piedras de aceituna antiguas y otros artefactos de importancia histórica relacionados con el aceite de oliva.