Unos investigadores desarrollan un método más sencillo y económico para medir la acidez libre
El nuevo método requiere un teléfono inteligente y menos productos químicos que la técnica estándar, y también podría aplicarse a otros análisis críticos.
Unos investigadores brasileños han desarrollado un nuevo método para calcular la acidez libre del aceite de oliva y otros aceites comestibles.
Los resultados, publicados en Food Chemistry, indican que la aplicación de esta nueva técnica utiliza un 90 % menos de productos químicos, es más rentable y puede resultar más precisa y sencilla de llevar a cabo.
Este enfoque supone un paso hacia el desarrollo de métodos más limpios y rápidos, lo que ofrece beneficios tanto para los productores como para los consumidores.
La medición de la acidez libre es esencial en el sector del aceite de oliva. Las normas comerciales del Consejo Oleícola Internacional (COI) establecen el límite máximo de acidez para el aceite de oliva virgen extra en el 0,8 %. Los aceites de oliva vírgenes deben tener una acidez no superior al 2 %.
«Los aceites de oliva procedentes de aceitunas de alta calidad y bien conservadas suelen tener una acidez más baja, pero no por ello tienen necesariamente buenas características sensoriales», explicó a Olive Oil Times Cleiton Antônio Nunes, coautor del estudio e investigador en ciencias de la alimentación de la Universidad Federal de Lavras, en Brasil.
Véase también: Las categorías del aceite de oliva«Una baja acidez por sí sola no confirma la calidad de un buen aceite vegetal», añadió. «La acidez no constituye una característica sensorial del producto, sino que es un indicador químico».
Los investigadores se propusieron validar y perfeccionar el nuevo método comparando sus resultados con los obtenidos de las mismas muestras de aceite comestible mediante titulación alcalina volumétrica, el método tradicional utilizado por el COI. El procedimien es simple y consiste en una reacción química con los ácidos grasos que causan la acididad.
«La finalización de la reacción se indica por el cambio de color de la mezcla, que pasa de incolora a rosa al añadir un reactivo», explicó Nunes. «El volumen de este reactivo consumido hasta que cambia el color se utiliza entonces para determinar la acidez libre».
El método convencional, llevado a cabo en laboratorios, suele requerir unos 20 minutos por muestra.
«La ventaja del método tradicional es que presenta una baja complejidad analítica, lo que significa que no requiere equipos costosos y sofisticados ni una gran infraestructura de laboratorio», dijo Nunes.
«Por otro lado, la experiencia del analista a la hora de determinar el punto en el que la mezcla cambia de color, el punto final de la titulación y el volumen de reactivo consumido para alcanzar este punto es crucial para que el análisis sea fiable», añadió. «Por lo tanto, es importante contar con analistas bien formados».
Según Nunes, la elevada demanda de productos químicos del método tradicional eleva los costes y genera un volumen considerable de residuos químicos, lo que plantea posibles riesgos medioambientales.
El método alternativo propuesto en el estudio emplea un reactivo que cambia de color al reaccionar con los ácidos libres del aceite. «Cuanto mayor es el contenido de ácidos libres, más intenso es el color resultante», explicó Nunes.
Posteriormente, las soluciones coloreadas se fotografían con un smartphone y una aplicación analiza la intensidad del color, traduciéndola en datos numéricos.
«Estos datos se aplican luego a modelos matemáticos para calcular la acidez libre del aceite, empleando así la colorimetría de imágenes digitales como metodología fundamental», explicó Nunes.
La colorimetría de imágenes digitales es una técnica analítica que obtiene información numérica sobre el color a partir de imágenes digitales. Esta información puede correlacionarse posteriormente con valores específicos de interés mediante modelos matemáticos.
Véase también: Investigadores desarrollan una forma simplificada de determinar el contenido de polifenoles del aceite de oliva«A diferencia de la titulación, que se basa en el juicio visual humano, nuestro método propuesto mide digitalmente el color mediante una aplicación, lo que mejora la precisión de las mediciones», afirmó Nunes.
Al compararlos con los resultados del método tradicional, los resultados del nuevo enfoque mostraron una excelente concordancia. «Observamos una notable correlación entre los datos obtenidos mediante el método de colorimetría de imagen digital y los del análisis titrimétrico», afirmó Nunes.
«La cantidad de muestras y reactivos necesarios en el método que hemos desarrollado es aproximadamente un 90 % menor que en el método tradicional, pero creemos que es posible reducirla aún más», añadió.
El nuevo estudio sienta las bases para el desarrollo de una aplicación práctica. «Nuestro objetivo es agilizar los análisis utilizando la cámara de un smartphone y aplicaciones para capturar y procesar datos de color», dijo Nunes, haciendo hincapié en que una infraestructura de laboratorio mínima y un analista cualificado siguen siendo requisitos previos para la preparación de muestras y la interpretación de los resultados.
Nunes prevé la posibilidad de ofrecer en breve un kit fácil de usar que contenga los reactivos necesarios para que los analistas realicen pruebas y obtengan resultados a través de una aplicación específica.
El equipo de investigación también ha aplicado técnicas de colorimetría de imágenes digitales a otros análisis críticos del aceite de oliva y otros aceites comestibles, como la determinación de los valores de peróxido.
Nunes destacó la importancia de dichos valores a la hora de evaluar la calidad del aceite y la madurez de las aceitunas, los plátanos y otras frutas.
«Este enfoque [relacionado con la colorimetría de imágenes digitales] supone un paso hacia el desarrollo de métodos más limpios y rápidos, que ofrecen beneficios tanto para los productores como para los consumidores», afirmó Nunes.
Las futuras investigaciones tienen como objetivo evaluar la solidez del nuevo método de medición de la acidez libre en diversas condiciones, incluyendo diferentes marcas de teléfonos inteligentes, ajustes y calidades de cámara.
«En el caso de algunos métodos basados en la colorimetría de imágenes digitales, la creación de una aplicación específica podría simplificar y automatizar aún más los análisis», afirmó Nunes. «La colaboración con equipos interdisciplinarios sería crucial para ofrecer un producto final de alta calidad».