A medida que disminuyen los casos de COVID-19 en España, se reanudan los planes de protesta

Los olivicultores y los productores de aceite están reanudando sus campañas públicas para reclamar más apoyo a un sector en crisis.

Los olivareros, los productores de aceite y otros agricultores de España tienen previsto reanudar las protestas a lo largo de la segunda quincena de julio, según un comunicado conjunto emitido por cuatro de las organizaciones agrícolas más destacadas del país.

«Hemos reanudado la movilización de protestas, y estas volverán a comenzar donde todo empezó, aquí, en la provincia de Jaén», declaró Juan Luis Ávila, secretario general de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Jaén, en una rueda de prensa.

La Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), la COAG, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y las Cooperativas Agroalimentarias de Jaén afirmaron que consultarían con las autoridades locales para garantizar que se sigan los protocolos de seguridad y sanitarios adecuados durante las protestas, con el fin de evitar la propagación de la COVID-19.

Aunque el número de casos activos en el país ha descendido en más de un 40 % desde el pico de la pandemia hace unos meses, las autoridades siguen temiendo un segundo repunte de los contagios.

Los miembros del sector del aceite de oliva se sumarán a las protestas para exigir medidas de autorregulación obligatorias para la cosecha de 2020, la rápida adopción de cambios en la denominada Ley de la Cadena Alimentaria del país y la eliminación de los productos agrícolas de la lista de aranceles estadounidenses sobre las importaciones de la Unión Europea.

Los productores sostienen que la autorregulación funcionará de manera más eficaz que los propios programas de almacenamiento privado de la Unión Europea, permitiendo a las cooperativas y empresas retirar el aceite de oliva del mercado para equilibrar su oferta con la demanda existente.

Los miembros del sector también instan al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España a ratificar y aplicar rápidamente los cambios propuestos a la Ley de la Cadena Alimentaria, que permitirían tomar medidas contra las prácticas anticompetitivas de los minoristas y garantizar que los productores reciban una remuneración justa por sus aceites de oliva.

Los agricultores y productores también están trabajando para aumentar la presión sobre Bruselas para que negocie con Estados Unidos la eliminación de las aceitunas de mesa y el aceite de oliva de la lista de aranceles estadounidenses. Estos dos productos fueron objeto de medidas por parte de EE. UU. después de que la Organización Mundial del Comercio dictaminara que la UE había subvencionado ilegalmente al fabricante de aviones Airbus.

«Estas medidas que reclaman nuestras organizaciones y cooperativas deben ponerse en marcha rápidamente, ya que son tres pilares fundamentales de nuestro negocio que, según entendemos, pueden servir para revertir nuestra situación actual», concluyó Ávila.