Una campaña anima a los australianos a salir a la calle
La campaña «Get Drizzling» de la AOOA tiene como objetivo reavivar el interés de los consumidores australianos por el uso del aceite de oliva y promover sus beneficios para la salud y su versatilidad.
«Get Drizzling» es el lema central de una nueva campaña lanzada en Australia por la Asociación Australiana del Aceite de Oliva (AOOA), una organización del sector.
La campaña tiene como objetivo reavivar el interés de los consumidores australianos por el uso del aceite de oliva, ya que el aumento de los precios en los últimos años ha afectado al consumo en el país. La iniciativa se centra en cómo un chorrito de aceite de oliva virgen extra de alta calidad antes de servir puede añadir sabor y aroma a los platos.
Los precios están bajando, por lo que es el momento perfecto para promocionar el aceite de oliva y recordar a los consumidores el sabor que aporta un chorrito de aceite de oliva virgen extra
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La campaña «Get Drizzling» es la continuación de una campaña digital similar lanzada en 2023, que llamó la atención en las redes sociales.
Algunos de los creadores de tendencias más influyentes de Australia, como el famoso chef Khanh Ong, se han asociado con la AOOA para animar a los consumidores a empezar a rociar con aceite.
La campaña es independiente de productores y marcas, y tiene como objetivo promover todos los grados de aceite de oliva.
Véase también: Los productores australianos en alerta tras la detección de Xylella fastidiosa en China«La campaña es única, ya que no promociona marcas específicas ni el origen del aceite; es una celebración de toda la categoría del aceite de oliva», afirmó Jan Jacklin, directora general de la AOOA.
Según la AOOA, la campaña llega en un momento importante para la industria australiana del aceite de oliva.
«El año pasado, los precios del aceite de oliva alcanzaron un máximo histórico y vimos cómo los consumidores abandonaban la categoría debido a las presiones del coste de la vida», afirmó David Valmorbida, presidente de la AOOA.
«Este año, los precios están bajando, por lo que es el momento perfecto para promocionar el aceite de oliva y recordar a los consumidores el sabor que ofrece un chorrito de aceite de oliva virgen extra», añadió.
De media, Australia produce alrededor de 20 000 toneladas métricas al año, mientras que se importan más de 32 000 toneladas de aceite de oliva para satisfacer la demanda interna, principalmente de la Unión Europea.
El consumo medio de aceite de oliva en el país ronda las 50 000 toneladas anuales, lo que se traduce en un consumo per cápita de aproximadamente 1,92 kilogramos.
En 2024, sin embargo, el consumo per cápita de aceite de oliva en el país disminuyó, situándose en aproximadamente 1,28 kilogramos.
En ese año, los precios del aceite de oliva en Australia subieron casi un 20 %, alcanzando los 25 dólares australianos (14 euros) por litro de aceite de oliva virgen extra.
Los principales factores que impulsaron la subida de precios fueron los elevados costes de producción y las condiciones de cultivo desfavorables, como el mal tiempo y la aparición de plagas del olivo, que ejercieron presión sobre el sector.
Además, el aceite de oliva virgen extra importado en Australia se volvió más caro que el aceite de oliva virgen extra de producción local, invirtiendo así una característica tradicional del mercado australiano.
El objetivo de la campaña de la AOOA es, en última instancia, aumentar el consumo de aceite de oliva en el país.
La asociación ha calculado que si la mitad de los australianos echaran tansolo diez milililitros de aceite de oliva para aderezar un plato cada día, eso supondría un consumo anual adiccional de 47 millones de litros de aceite de oliva, lo que prácticamente duplicaría el consumo anual del país.
La cantidad de diez mililitros es incluso inferior a la ingesta diaria de aceite de oliva (unas dos cucharadas soperas, o aproximadamente 30 mililitros), que los expertos en salud consideran la cantidad óptima para obtener beneficios tangibles para la salud.
La Interprofesión del Aceite de Oliva de España también respalda la campaña «Get Drizzling». España es un importante exportador a Australia, ya que representa más de dos tercios de las importaciones anuales de aceite de oliva de Australia.
«Es importante que los consumidores australianos comprendan que con solo un chorrito de aceite de oliva conseguirán un plato mejor, más saludable y más sabroso», afirmó la directora general de la interprofesional, Teresa Pérez Millán.