Una subvención destina fondos a la investigación de biopesticidas contra la Xylella fastidiosa

La Comisión Europea ha concedido a la Universidad de Jaén una beca Marie Skłodowska-Curie para investigar nuevos métodos destinados a frenar la propagación del mortífero patógeno del olivo.

La Comisión Europea ha concedido a la Universidad de Jaén una subvención del programa de acciones de investigación Marie Skłodowska-Curie para investigar tratamientos contra el patógeno mortal del olivo, la Xylella fastidiosa.

«El objetivo del proyecto es desarrollar un nuevo biopesticida inteligente basado en esporas bacterianas destinado específicamente a eliminar la Xylella fastidiosa», afirmó Julia Manetsberger, investigadora de la Universidad de Cambridge.

Además, el estudio pretende ampliar la gama de biopesticidas alternativos para su uso en la agricultura de la Unión Europea.

Véase también: Una nueva herramienta podría detener la propagación del principal vector de la Xylella fastidiosa

La Xylella fastidiosa supone un reto importante para los olivareros de la UE. Se estima que la bacteria causa una pérdida de producción anual de 5 500 millones de euros, lo que pone en riesgo más de 300 000 puestos de trabajo a menos que se contenga la amenaza.

En consecuencia, la UE considera la erradicación de la Xylella fastidiosa una prioridad máxima. Lamentablemente, los intentos anteriores de tratamiento sobre el terreno han fracasado, lo que pone de relieve la necesidad de encontrar una solución duradera a esta amenaza para el olivo.

Al mismo tiempo, la ambiciosa Estrategia «De la granja a la mesa» y el Pacto Verde de la Comisión establecen como prioridad máxima la reducción de los plaguicidas químicos en un 50 % para finales de la década.

Actualmente, la disponibilidad de alternativas naturales es escasa, lo que hace urgente la búsqueda de nuevas soluciones para las plagas y los vectores de enfermedades.

Debido a estos retos, el estudio propone desarrollar nuevos biopesticidas basados en esporas bacterianas que se dirijan específicamente a los insectos vectores de la Xylella fastidiosa y a los árboles infectados.

Aunque el uso de esporas no es nuevo en aplicaciones médicas, el estudio pretende ampliar el concepto mediante la ingeniería de esporas para utilizarlas como vehículo de administración de biopesticidas.

Para lograrlo, el estudio aislará las bacterias candidatas de los vectores y los huertos. Una prueba de actividad identificará nuevos péptidos antimicrobianos que actúen contra la Xylella fastidiosa.

A continuación, estas esporas se modificarán genéticamente para que expresen y almacenen los agentes activos en el núcleo o para recubrirlas y protegerlas contra la degradación biológica y fisicoquímica. La proteína heteróloga se liberará al medio ambiente durante la germinación.

«Este estudio aportará nuevos conocimientos sobre el tratamiento de la Xylella fastidiosa en condiciones de campo, al tiempo que ampliará nuestro repertorio de biopesticidas alternativos para su uso en la agricultura de la UE», escribió la Comisión. «En un contexto más amplio, el proyecto pretende contribuir a la transformación de la agricultura de la UE en un sector moderno, eficiente en el uso de los recursos y resiliente».