Un importante grupo empresarial español estudia cómo sumarse a la lucha contra la Xylella

La asociación española de agentes del sector del aceite de oliva está estudiando formas de sumarse a los esfuerzos de investigación sobre la Xylella fastidiosa para garantizar que se cumplan los objetivos relacionados con el sector del aceite de oliva.

La Xylella fastidiosa se considera la principal amenaza actual para los olivares españoles y europeos, y la intensificación de los esfuerzos de investigación para detenerla se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sector del aceite de oliva.

Nos interesa asegurarnos de que todo lo que pueda afectar a los olivares se investigue y se llegue a una conclusión, para poder diseñar las mejores prácticas en caso de que las necesitemos. — Teresa Pérez Millán, Interprofesional del Aceite de Oliva Español

La bacteria se detectó por primera vez en España, el mayor productor de aceite de oliva del mundo, en Mallorca en noviembre de 2016. Desde entonces, se ha extendido por las Islas Baleares, en el este del país, y se detectó en almendros de la península en 2017. Hasta la fecha, no hay ningún caso positivo oficial entre los olivos de la Península Ibérica.

Sin embargo, el «síndrome de marchitamiento rápido del olivo» —la enfermedad provocada por la Xylella fastidiosa— ha causado la muerte de más de un millón de olivos en el sur de Italia y Córcega desde que se detectó allí en 2013.

Consciente de los riesgos que supone la llegada y propagación de esta bacteria en el corazón de las principales regiones productoras de aceite de oliva de España, el Gobierno español ha puesto en marcha un proyecto de investigación para estudiar formas de detener y hacer frente a la enfermedad.

Como resultado, el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) coordinará el trabajo de 13 centros de investigación del país. Pero este proyecto no se centrará únicamente en los olivos, ya que la bacteria también afecta a otros cultivos como los almendros, las vides, la alfalfa y las plantas ornamentales.

Ahora, la Interprofesional del Aceite de Oliva Español está estudiando formas de sumarse a los esfuerzos de investigación con el fin de garantizar que se alcancen los objetivos científicos relacionados con el sector del aceite de oliva.

«Se trata de un proyecto muy amplio que abarca muchos tipos diferentes de cultivos. Nos interesa asegurarnos de que todo lo que pueda tener incidencia en los olivares se investigue y se llegue a una conclusión, de modo que podamos diseñar las mejores prácticas para utilizarlas en caso de que las necesitemos», declaró a Olive Oil Times Teresa Pérez Millán, directora de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español.

El principal problema con la Xylella fastidiosa en esta fase es que su erradicación resulta muy difícil, ya que no existe un tratamiento eficaz más allá del control y la eliminación de las plantas infectadas y del insecto que propaga la bacteria.

Según la Interprofesional, el Gobierno se ha mostrado «sensible» a las demandas del sector, pero se necesita un mayor esfuerzo científico para desarrollar estrategias más eficaces para combatir y controlar la enfermedad.

«Nos hemos puesto en contacto con el INIA para cofinanciar proyectos de investigación. Ahora estamos en proceso de evaluar las propuestas», afirmó Rafael Sánchez de la Puerta, responsable de I+D+i de la asociación.

«La Interprofesional del Aceite de Oliva Español destina el 11 % de su presupuesto a la promoción de la innovación. Esta cifra nos convierte en una de las organizaciones del sector agroalimentario europeo que más se esfuerza en este ámbito», añadió.

El proyecto de investigación promovido por el Gobierno español consta de seis líneas de estudio. La Interprofesional del Aceite de Oliva de España pretende apoyarlas mediante investigaciones paralelas y complementarias.

«Estamos creando diferentes grupos de trabajo que se centrarán específicamente en cómo afecta la Xylella a los olivares, desde el análisis de riesgos para la erradicación de la bacteria en los olivos hasta el estudio de la estructura genética de la Xf», explicó Pérez Millán.

Otras líneas de trabajo estudiarán los huéspedes de la bacteria, su potencial capacidad de causar enfermedades en diferentes variedades de olivo, el proceso de infección de los árboles y la biología y ecología de los insectos que propagan la enfermedad.

«En estos momentos estamos estudiando el presupuesto que podremos destinar. Se trata de proyectos a medio plazo, con una duración de varios años, y nuestro objetivo es apoyar el desarrollo de esas líneas de trabajo durante tres años», añadió.