Las etiquetas alimentarias podrían reducir el impacto climático de los restaurantes de comida rápida de EE. UU.
La revista JAMA Network Open ha publicado un nuevo estudio en el que se describe el papel fundamental que podrían desempeñar las etiquetas de impacto climático a la hora de influir en las decisiones de compra de alimentos de los consumidores estadounidenses.
Un nuevo estudio ha analizado cómo reaccionan los consumidores estadounidenses ante las etiquetas alimentarias relacionadas con el clima en los restaurantes de comida rápida. Los autores han descubierto que dichas etiquetas influyen en las decisiones de los consumidores, que tienden a optar por opciones más sostenibles.
Véase también: La Administración Biden planea una reforma del etiquetado nutricionalEn un artículo publicado por JAMA Network Open, investigadores de varias instituciones académicas hicieron un seguimiento y compararon el comportamiento de tres grupos diferentes de consumidores a los que se les ofrecieron diversos menús.
El primer grupo fue expuesto a etiquetas que calificaban el alto impacto climático de las opciones alimentarias (etiquetas negativas). El segundo grupo tuvo que elegir alimentos con etiquetas que indicaban un menor impacto medioambiental (etiquetas positivas). El tercer grupo de control no fue expuesto a ningún tipo de etiquetado específico.
En el ensayo clínico aleatorizado participaron 5 049 adultos estadounidenses. Los resultados mostraron que los participantes del grupo de etiquetas negativas eligieron una opción sostenible —como evitar la carne roja— un 23 % más a menudo que el grupo de control. En el grupo de etiquetas positivas, los participantes eligieron una opción sostenible solo un 10 % más a menudo que el grupo de control.
Curiosamente, los participantes que pidieron la opción más sostenible calificaron su comida como más saludable que la opción no sostenible.
La investigación reveló que las etiquetas de impacto climático podrían reducir significativamente la elección de carne roja en un menú de comida rápida. Las conclusiones de los investigadores muestran cómo las etiquetas de impacto climático en los menús podrían fomentar elecciones alimentarias más sostenibles en los restaurantes de comida rápida estadounidenses.
Estos hallazgos se producen en el marco de un debate global sobre la sostenibilidad alimentaria y el etiquetado. El impacto sin precedentes del cambio climático en la producción y la seguridad alimentaria mundiales ha desencadenado este debate en los últimos años.
En Europa, los investigadores han respaldado propuestas para añadir etiquetas relacionadas con el clima a los alimentos en los restaurantes y en los estantes de los comercios.
Hace unos meses, el Consejo Asesor Científico alemán sobre política agrícola, alimentación y protección de la salud de los consumidores (WBAE) solicitó que las etiquetas de los alimentos mostraran a los consumidores las emisiones de gases de efecto invernadero de determinados alimentos.
En Francia se ha presentado la etiqueta «Planet-Score» para revelar a los consumidores el impacto medioambiental de los alimentos. La etiqueta, que se encuentra en fase de evaluación por parte del Gobierno francés, cuenta con el respaldo de varias instituciones de investigación del país.
El aceite de oliva también ha sido protagonista en los debates sobre la sostenibilidad alimentaria de muchos países. Se encuentra entre las grasas culinarias más saludables y a menudo se considera uno de los alimentos más sostenibles.
La reputación del aceite de oliva en materia de sostenibilidad se debe a la capacidad de los olivares para capturar dióxido de carbono. Los nuevos métodos de recolección respetuosos con el medio ambiente y las tecnologías que reutilizan la mayor parte o la totalidad de los subproductos de la aceituna refuerzan aún más la sostenibilidad de este producto alimenticio.
- La nueva investigación
- Las recomendaciones de la WBAE
- La producción sostenible de aceite de oliva virgen extra reutiliza todos los subproductos