Grecia concederá permisos de trabajo a 30 000 migrantes para paliar la escasez de mano de obra
Al simplificar los trámites de verificación de antecedentes para los migrantes que ya se encuentran en el país, Atenas pretende aumentar la mano de obra agrícola.
En Grecia, el Gobierno ha aprobado una ley para regularizar la situación de 30 000 migrantes que residen en el país de forma irregular, con el fin de satisfacer la demanda de mano de obra en el sector agrícola.
Los migrantes deben demostrar que han vivido en el país durante los últimos tres años —en lugar de los siete que se exigían anteriormente— y que están empleados en el momento de solicitar acogerse a la nueva ley y obtener un permiso de trabajo y residencia.
El partido de centro-derecha en el poder, liderado por el primer ministro Kyriakos Mitsotakis, impulsó la nueva ley a pesar de las críticas internas, con el ex primer ministro Antonis Samaras argumentando que la nueva ley convertiría a Grecia en «un imán para los migrantes ilegales».
Véase también: Los agricultores griegos reclaman subvenciones ante los bajos rendimientosPara evitar cualquier fuga de votos, el partido había convocado previamente a todos sus diputados a votar a favor del proyecto de ley o enfrentarse a medidas disciplinarias.
«La regulación que presentamos no es una legalización, ya que no otorga el derecho a la residencia permanente ni a la ciudadanía», dijo Dimitris Kairidis, ministro griego de Inmigración y Asilo, al defender la enmienda a la política migratoria del país.
«No resuelve el problema de la escasez de mano de obra, pero es un primer paso positivo hacia la estrategia integral que tenemos», añadió.
Grecia ha sido durante mucho tiempo una puerta de entrada a Europa para los migrantes procedentes de países asiáticos. El Gobierno de centro-derecha del país ha sido acusado con frecuencia de aplicar una política migratoria dura mediante leyes estrictas y devoluciones ilegales en el mar.
La enmienda también fue respaldada por la oposición de izquierdas, mientras que los partidos parlamentarios de derecha más pequeños la rechazaron.
Los agricultores de Grecia reconocieron la importancia de la nueva legislación para el sector agrícola del país. Señalaron, sin embargo, que el proyecto de ley es solo el comienzo para garantizar las cosechas futuras, y pidieron al Gobierno que intensifique las medidas para abordar el problema de la escasez de mano de obra en el sector primario del país.
«Esta intervención era necesaria, pero, por desgracia, no es suficiente», escribieron catorce asociaciones agriculturales de todo el país. «Se necesitan muchas más medidas —a todos los niveles— para garantizar que los agricultores griegos puedan seguir cultivando el año que viene».
«Esperamos que el ministro de Inmigración y Asilo continúe con las reformas sobre la migración legal basándose en las propuestas fundamentadas de los agentes rurales de todo el país», añadieron.
Los agricultores también señalaron que no se espera que aumente el número de trabajadores extranjeros en Grecia, ya que el nuevo proyecto de ley se refiere a los migrantes que ya residen allí.
La Asociación Nacional Interprofesional Griega de Aceitunas de Mesa (DOEPEL) también acogió con satisfacción la nueva legislación, expresando su deseo de contar con más mano de obra agrícola.
«La escasez de mano de obra agrícola tiene consecuencias desastrosas tanto para el sector [olivarero] como para el país», señaló la asociación interprofesional en un comunicado de prensa. «En la campaña 2022/23, entre el 20 y el 30 % de las variedades de aceitunas de mesa verdes (Chalkidiki y Amfissis) quedaron sin recolectar en los árboles, lo que supuso una pérdida de 27 millones de euros en ingresos agrícolas».
«La reciente legislación para proporcionar la residencia y permisos de trabajo con condiciones a los migrantes suportará un soplo de aire fresco a este problema crónico», añadieron. «Esperamos que esto sea solo el inicio de una serie de reformas fructíferas en este sentido».
El sector agrícola griego lleva mucho tiempo enfrentándose a una grave escasez de mano de obra, siendo el problema especialmente evidente en la industria del olivo y del aceite de oliva del país.
Durante las últimas décadas, los trabajadores procedentes de Albania y otros países balcánicos han constituido la principal mano de obra en la recolección de aceitunas en toda Grecia.
Sin embargo, impulsados por la pandemia de la COVID-19 y los bajos ingresos que se ofrecían a los trabajadores del campo tras la crisis financiera de 2008, los trabajadores albaneses han ido abandonando Grecia gradualmente para regresar a su país de origen o dirigirse a otros países europeos con mejores condiciones laborales, dejando un vacío en la mano de obra de la cosecha de aceitunas que resulta difícil de cubrir.