Estados Unidos se dispone a retirarse del tratado de la ONU sobre el clima
Estados Unidos ha anunciado su intención de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, lo que supone un alejamiento sin precedentes de la cooperación mundial en materia climática.
Estados Unidos ha anunciado oficialmente su intención de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el principal tratado mundial sobre el clima y el marco en el que se basan acuerdos como el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París.
La decisión se formalizó en una directiva presidencial publicada por la Casa Blanca, alegando motivos de interés nacional.
La medida se produce tras una serie de retiradas de Estados Unidos de instituciones internacionales, entre ellas la Organización Mundial de la Salud y la UNESCO, la agencia de las Naciones Unidas responsable de la cultura y la educación.
La administración Trump también ha anunciado que el país abandonará otras 65 organizaciones de las Naciones Unidas y multilaterales, entre ellas el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, el organismo científico que proporciona a los gobiernos investigaciones y evaluaciones para fundamentar las políticas sobre el cambio climático.
Establecida en 1992, la CMNUCC creó el marco jurídico para las negociaciones globales destinadas a abordar el cambio climático.
Sus cumbres anuales de la Conferencia de las Partes, conocidas como COP, constituyen el principal foro de toma de decisiones, y reúnen a representantes de casi todos los países para negociar reducciones de emisiones y estrategias de mitigación climática.
La administración también confirmó que Estados Unidos se retirará del Fondo Verde para el Clima, el principal mecanismo de financiamiento internacional que respalda los esfurzos de adaptación al clima y resiliencia en los países en desarrollo.
«Nuestra nación ya no financiará a organizaciones radicales como el GCF, cuyos objetivos van en contra del hecho de que una energía asequible y fiable es fundamental para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza», afirmó el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent.
Estados Unidos ha aportado aproximadamente 2 000 millones de dólares al fondo durante la última década.
El anuncio ha provocado una onda de choque en los círculos diplomáticos y mediambales de Estados Unidos y de todo el mundo.
NBC News informó de que la retirada de la CMNUCC y de los organismos relacionados de la ONU apartaría de hecho a Estados Unidos de las negociaciones internacionales sobre el clima, aislando al país de los esfuerzos colectivos para frenar el calentamiento global.
Manish Bapna, presidente del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, calificó la decisión como un «error no forzado» que podría permitir que otras naciones lideren la transición global hacia la energía limpia.
«No solo es contraproducente dejar que otros países redacten las normas globales para la inevitable transición hacia la energía limpia, sino que también supone renunciar a billones de dólares en inversiones, puestos de trabajo, menores costes energéticos y nuevos mercados para las tecnologías limpias estadounidenses», afirmó Bapna.
En Europa, el comisario de Acción por el Clima, Wopke Hoekstra, escribió en X que la CMNUCC sustenta la acción climática global, calificando de «lamentable y desafortunada» la decisión de la mayor economía del mundo y el segundo mayor emisor de retirarse de ella.
A finales de este mes, se espera que Estados Unidos se retire oficialmente del Acuerdo de París sobre el Clima por segunda vez. El país se retiró por primera vez del acuerdo en 2019 y luego se reincorporó en 2020 bajo el mandato del entonces presidente Joseph R. Biden Jr.
El Acuerdo de París tiene por objeto limitar el calentamiento global a 2 °C, y preferiblemente a 1,5 °C, por encima de los niveles preindustriales —unos objetivos que, según ha señalado el secretario general de las Naciones Unidas, ya no se están cumpliendo.
Los científicos llevan mucho tiempo advirtiendo de que el aumento de las temperaturas globales está intensificando los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, y los datos recientes confirman olas de calor sin precedentes en múltiples regiones.
La Organización Meteorológica Mundial también ha informado de que las emisiones globales de dióxido de carbono alcanzaron niveles record en 2024, lo que agrava aún más la preocupación por la acceleración del cambio climático.
Como uno de los mayores emisores del mundo, Estados Unidos ha desempeñado históricamente un papel central en los esfuerzos por frenar el calentamiento global. Sin embargo, bajo la presidencia de Donald J. Trump, la administración ha cambiado sus prioridades energéticas, favoreciendo los combustibles fósiles frente a las fuentes renovables.
Si la retirada sigue adelante, Estados Unidos se convertiría en el primer país en abandonar formalmente la CMNUCC.
Se prevé que el proceso dure aproximadamente un año. Cualquier decisión futura de volver a adherirse al tratado requeriría la ratificación por una mayoría de dos tercios en el Senado de los Estados Unidos.