Los olivicultores de Jaén protestan por la reducción de las ayudas en los nuevos presupuestos
El presupuesto provisional financiará el sector agrícola hasta que entre en vigor la nueva Política Agrícola Común en 2023.
Cientos de olivareros se han sumado esta semana a las manifestaciones en Jaén para protestar contra una medida provisional destinada a financiar el sector agrícola hasta que entre en vigor la próxima Política Agrícola Común (PAC) en 2023.
La PAC anterior expiró a finales de 2020. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sostiene que esta nueva financiación permitirá una transición fluida hacia el próximo acuerdo.
Jaén debe tener su propia voz específica en todos los debates sobre la PAC debido al peso que tiene la agricultura en nuestra economía.
«La decisión adoptada hoy en el Consejo de Ministros garantiza un marco estable de ayudas públicas para los agricultores y ganaderos españoles, que podrán recibir alrededor de 7 200 millones de euros de ayudas de la PAC [al año]», ha señalado el ministerio.
«Estas cantidades, junto con el presupuesto del futuro plan estratégico de la PAC 2023-2027, garantizarán que España disponga del presupuesto necesario a lo largo del periodo 2021-2027, algo más de 47 700 millones de euros, para hacer frente a los retos fundamentales del sector agrario y las zonas rurales», añadió el ministerio.
Véase también: Italia destina casi 70 millones de euros al sector del aceite de oliva y la aceituna de mesaUno de los puntos más controvertidos de la próxima PAC es la convergencia en las ayudas agrícolas que tendrá lugar en España. La próxima PAC supondrá que algunas regiones del país pierdan financiación, mientras que otras la ganarán.
Las rondas anteriores de financiación transitoria han seguido la línea de lo previsto en la PAC anterior. Sin embargo, en esta medida transitoria, el Gobierno español está iniciando el proceso de convergencia antes de lo previsto. Andalucía, región con gran tradición olivarera, será una de las grandes perdedoras del nuevo acuerdo.
Como consecuencia, los olivareros y otros agricultores inundaron las calles de Jaén y otras ciudades del sur de España para manifestar su descontento. Se celebraron protestas independientes relacionadas con la financiación provisional en otras regiones del país, incluida Aragón.
Los olivareros y las asociaciones agrícolas están indignados porque el presupuesto agrícola provisional reduce la cuantía de las ayudas pagadas por hectárea. Algunos temen que estos recortes sienten las bases para una reducción de los pagos en futuras PAC.
Luis Carlos Valero, director de la Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos (Asaja) de Jaén, criticó al Gobierno por precipitar la legislación y aprobarla sin consultar a los agricultores.
Asaja estima que la medida provisional podría llevar a algunos productores a perder el 25 % de la financiación que reciben del Gobierno. Cooperativas Agro-Alimentarias, una de las asociaciones agrícolas más destacadas del país, calcula que la nueva financiación provisional reduce los pagos a los agricultores de Jaén en 150 millones de euros al año.
«La situación económica que van a sufrir los olivicultores tendrá un impacto incuestionable en la economía de toda la provincia de Jaén y de todos los municipios», afirmó Carlos Valero.
«Estamos hablando de personas que han sufrido un golpe tremendo de la noche a la mañana», añadió Juan Luis Ávila, secretario general de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Jaén. «Un olivarero con 10 hectáreas de olivares de regadío perdió 1 500 euros de la noche a la mañana».
Cristóbal Cano, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) de Jaén, señaló que las regiones dependientes de la agricultura, como Andalucía, no deberían soportar recortes de financiación para compensar el déficit de otras partes del país.
«Jaén debe tener su propia voz específica en todos los debates sobre la PAC debido al peso que tiene la agricultura en nuestra economía», afirmó. «Y no vamos a permitir que la provincia… sea la que pague el pato, como ha venido ocurriendo aplicación nacional tras aplicación nacional».
Sin embargo, el ministerio sostiene que estos recortes iban a producirse de todos modos y que, al empezar a introducirlos gradualmente ahora, los olivareros pueden prepararse mejor para el futuro.
«Este real decreto permite, durante este periodo de transición, dar continuidad con total seguridad jurídica al pago de las ayudas directas que reciben los agricultores y ganaderos, así como a las medidas de los programas de desarrollo rural», señaló el ministerio. «Se realizan las adaptaciones necesarias para garantizar una transición suave y gradual entre un periodo y otro».