Los productores jordanos celebran sus primeros premios en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva

Tras una cosecha marcada por los retos que planteó la pandemia de la COVID-19 y por un clima cálido y seco, los productores jordanos obtuvieron cuatro premios en el Concurso Mundial.

Parte de nuestra cobertura especial sobre el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2021.


Casi un mes después de que se hayan dado a conocer los resultados del Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2021, los productores de Jordania siguen de celebración.

Situados en el corazón del Levante, cuna histórica del olivo, los productores jordanos obtuvieron un récord de cuatro premios en el concurso de calidad de aceite de oliva más prestigioso del mundo, incluidos tres premios de oro y un premio de plata.

(Este éxito) ha elevado el prestigio de nuestra marca a nivel internacional y en el mercado nacional. Además, nos ha motivado a ser más ambiciosos de cara a la próxima temporada.– Amelia Bilbeisi, directora de la región de Oriente Medio, Al-Maida Agricultural

Aunque los productores jordanos ya habían participado en el concurso en dos ocasiones anteriores —2015 y 2016—, este año ha sido la primera vez que el aceite de oliva virgen extra jordano ha sido galardonado.

Véase también: Los mejores aceites de oliva de Jordania

Para la mayoría de los productores jordanos, la campaña 2020/21 fue bastante normal. El Consejo Oleícola Internacional estima que la producción alcanzó las 25 000 toneladas, ligeramente por encima de la media móvil de los últimos cinco años, pero muy por debajo del récord de 34 500 toneladas registrado en 2019/20.

Las temperaturas increíblemente altas en todas las regiones olivareras del norte de Jordania, junto con el hecho de que muchos productores entraran en un año de descanso en el ciclo natural de alternancia de la producción de los olivos, se atribuyeron a la disminución de la producción.

Sin embargo, Amelia Bilbeisi, directora de la región de Oriente Medio en Al-Maida Agricultural, afirmó que el clima de Jordania es uno de los factores que hacen que sus aceites de oliva destaquen.

Foto: Al-Maida Agricultural

«El terruño del desierto jordano confiere a nuestro aceite unas características únicas y lo elaboramos cuidadosamente para que se ajuste a los perfiles organolépticos y a los objetivos que nos marcamos para la temporada», declaró a Olive Oil Times.

Al-Maida Agricultural se erigió como la gran triunfadora de Oriente Medio en el NYIOOC, al obtener dos medallas de oro por sus mezclas de Arbequina y Arbosana, y una medalla de plata por su mezcla de Koroneiki.

«Esto ha potenciado nuestra marca a nivel internacional y en el mercado nacional», afirmó Bilbeisi. «Además, nos ha motivado a ser más ambiciosos de cara a la próxima temporada y nos ha hecho centrarnos en mejorar aún más nuestros estándares de calidad».

A pesar de dotar a los aceites de oliva de la empresa de sus distintivas cualidades organolépticas, Bilbeisi añadió que el clima extremadamente caluroso y seco, combinado con la pandemia de la COVID-19, hizo de 2020 un año bastante difícil para la empresa.

«Este año hemos producido más que el año pasado, aunque tuvimos un tiempo inusualmente caluroso antes del inicio de la cosecha», dijo. «Nuestro volumen total de producción fue de 125 toneladas de aceite de oliva virgen extra».

«La situación económica afectada por la pandemia y el clima extremadamente caluroso fueron los dos retos más graves a los que nos enfrentamos el año pasado», añadió.

El otro productor jordano galardonado en el Concurso Mundial fue la almazara Alzyoud, que participaba por primera vez y obtuvo un Premio de Oro por su marca Alzyoudi, una mezcla media.

Foto: Alzyoud Olive Oil Mill

«Fue una sensación muy agradable conseguir el Premio de Oro en nuestra primera participación», declaró el propietario, Fayyad El Ziuod, a Olive Oil Times, atribuyendo su éxito al equipamiento de última generación de su almazara y a su dedicado equipo de profesionales.

«Producimos aceite de oliva de alta calidad con gran esmero, teniendo en cuenta los más altos estándares internacionales de las variedades locales de origen nacional», añadió.

Según El Ziuod, el elevado coste de producción es uno de los mayores retos a los que se enfrentan Al-Zyoudi y otros productores jordanos.

«En 2020, nuestro volumen de producción fue de 250 000 kilogramos, lo cual fue bastante bueno y se situó dentro de la tasa habitual de producción, pero su coste superó los 7,00 dólares (5,90 euros) por litro», afirmó.

Sin embargo, El Ziuod añadió que la calidad del aceite de oliva nunca debe verse comprometida para ahorrar en costes y, por esta razón, a la empresa no le importa asumir el elevado coste de producción. La alta calidad ayuda a promocionar la marca, razonó El Ziuod, y, por lo tanto, invertir en ella dará sus frutos en el futuro.

Para El Ziuod, producir con éxito aceite de oliva virgen extra de alta calidad cada año, algo que lleva haciendo desde que abrió la almazara en 1993, requiere un alto nivel de dedicación y trabajo en equipo.

«Para disponer de las aceitunas adecuadas para producir en el momento oportuno y obtener la calidad requerida, trabajamos muy duro», afirmó.

«Estamos orgullosos de que nuestro producto participe en el concurso de aceite de oliva más importante del mundo», concluyó El Ziuod. «Mi pasión aumenta con el resultado de este concurso. El Premio de Oro aportará valor añadido a nuestro producto y a nuestra marca».