Un estudio revela que seguir la dieta mediterránea reduce el riesgo de desarrollar síntomas asociados al párkinson

Investigadores de la Universidad de Harvard descubrieron que las dietas ricas en frutas, verduras y frutos secos reducían hasta en un tercio la aparición de los síntomas prodrómicos asociados a la enfermedad de Parkinson.

Según los resultados de un estudio de la Universidad de Harvard, seguir la dieta mediterránea alternativa parece reducir el riesgo de presentar varios síntomas prodrómicos de la enfermedad de Parkinson.

Los síntomas prodrómicos son síntomas no motores que se manifiestan años o décadas antes de la aparición de una enfermedad e indican que una persona puede tener un mayor riesgo de padecerla.

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El estudio, publicado en la revista científica Neurology, analizó datos de 47 679 personas recopilados durante dos estudios a largo plazo y a gran escala: el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-up Study.

La información sobre la dieta se recopiló de los participantes cada cuatro años, a partir de 1986. A continuación, se calculó el grado de adherencia de los participantes a los diferentes patrones dietéticos, incluyendo la dieta mediterránea alternativa —un sistema de puntuación utilizado por los investigadores para determinar en qué medida se sigue la dieta mediterránea— y el Índice de Alimentación Saludable alternativo (aHEI).

En un primer momento, los investigadores se centraron en los participantes que habían respondido a una encuesta de 2012 sobre el estreñimiento y el trastorno del comportamiento del sueño con movimientos oculares rápidos, ambos síntomas prodrómicos de la enfermedad de Parkinson.

Unos años más tarde —en 2014 y 2015— los investigadores realizaron un seguimiento de 17 400 participantes que habían respondido a la encuesta de 2012 y les preguntaron sobre una gama más amplia de síntomas prodrómicos, entre ellos la pérdida del olfato, alteraciones en la visión del color, somnolencia diurna excesiva, depresión y dolor corporal.

Una comparación de los síntomas y las dietas de los participantes reveló que un mayor cumplimiento de las dos dietas se asociaba de forma inversa con los síntomas. El cumplimiento de la dieta mediterránea alternativa redujo las probabilidades de que se presentaran síntomas prodrómicos en el 33 % de los participantes. Aquellos que seguían la dieta aHEI observaron una reducción de las probabilidades del 32 %.

«Aunque este estudio no demuestra una relación de causa y efecto, sin duda ofrece una razón más para incluir más verduras, frutos secos y legumbres en la dieta», afirmó Samantha Mosberry, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Harvard.

«Se necesita más investigación para determinar si una dieta saludable podría retrasar o incluso prevenir el desarrollo de la enfermedad de Parkinson entre las personas que ya presentan estos síntomas prodrómicos», añadió.