La Fundación contra la Artritis recomienda el aceite de oliva

La Fundación contra la Artritis recomienda el aceite de oliva, junto con una dieta mediterránea, para ayudar a las personas que padecen artritis.

La Fundación contra la Artritis del Reino Unido ha recomendado el aceite de oliva para ayudar a reducir la inflamación articular causada por la artritis.

Los beneficios de la dieta mediterránea han sido alabados desde hace tiempo por los investigadores especializados en artritis. Un estudio de la Colaboración Cochrane de 2009 reveló que el aceite de oliva y la dieta mediterránea pueden reducir el dolor tras un ensayo de 12 semanas.

Tal y como se detalla en un artículo reciente del periódico británico Sunday Express, el aceite de oliva es rico en ácidos grasos omega-3, que también se encuentran en pescados grasos como el atún y el salmón. El omega-3 actúa como antiinflamatorio y ayuda a reducir la hinchazón y el dolor en las articulaciones artríticas.

El aceite de girasol, por su parte, contiene ácidos grasos omega-6. Aunque pequeñas cantidades de omega-6 no son perjudiciales y deben consumirse como parte de una dieta equilibrada, se sabe que los omega-6 provocan inflamación, lo que agrava la hinchazón y el dolor artríticos.

La página web de la Arthritis Foundation recomienda consumir de 2 a 3 cucharadas de aceite de oliva al día. Además de omega-3, el aceite de oliva también contiene oleocanthal, un compuesto natural que actúa de forma similar a los AINE (antiinflamatorios no esteroideos), reduciendo el efecto de las enzimas que causan la inflamación. Un AINE común utilizado para el dolor artrítico es el ibuprofeno, que, como la mayoría de los medicamentos, puede tener efectos secundarios desagradables. Tomar AINE de forma habitual aumenta el riesgo de insuficiencia renal y úlceras estomacales.

En un estudio de 2005 se descubrió que el oleocanthal reduce la inflamación. Se observó que el aceite de oliva virgen extra contiene las mismas enzimas que fármacos como el ibuprofeno, a pesar de que la estructura molecular del oleocanthal y del ibuprofeno es completamente diferente. El Dr. Gary Beauchamp, que dirigió el estudio, descubrió que cuanto más astringente es el aceite de oliva, más oleocanthal es probable que contenga. Al probarlo, el aceite debería provocar una sensación de ardor en la garganta.

El consumo de aceite de oliva como parte de una dieta mediterránea tiene otros beneficios para la salud relacionados indirectamente con los síntomas de la artritis.

Se ha observado que las personas que siguen una dieta mediterránea basada en el aceite de oliva pierden peso, lo que alivia la tensión en las articulaciones artríticas. Se reduce el riesgo de problemas cardíacos y de enfermedades graves como el cáncer.