Un mayor consumo de polifenoles se asocia con un menor riesgo de contraer la COVID-19
Los adultos sanos que consumían fenoles y esteroles vegetales, algunos de los cuales se encuentran en el aceite de oliva, tenían menos probabilidades de contraer la COVID-19.
Según un nuevo estudio realizado por un equipo de investigadores de Polonia, las personas que siguen dietas ricas en polifenoles y otros compuestos bioactivos tienen un menor riesgo de contraer la COVID-19.
El estudio analizó la relación entre el consumo de compuestos bioactivos presentes en el aceite de oliva virgen extra, la microbiota intestinal y el riesgo de contraer la COVID-19 en adultos polacos sanos.
«Actualmente no hay estudios en humanos disponibles que evalúen la eficacia de una mayor ingesta dietética de polifenoles, lignano y fitoesteroles para reducir el riesgo de COVID-19», escribieron los investigadores en el estudio, publicado en Frontiers.
Véase también: Noticias de salud«Sin embargo, se ha confirmado la eficacia antiviral de los polifenoles, incluidos los lignanos y los esteroles vegetales, contra el SARS-CoV, el MERS-CoV, el virus del Ébola, el VIH, el virus de la gripe y otros virus que provocan infecciones del tracto respirator», añadieron.
Los investigadores afirmaron que hay numerosas pruebas que sugieren que seguir una dieta basada en plantases una estrategia eficaz para prevenir infecciones, y señalaron que esto se debía probablemente a que los compuestos bioactivos moldean la respuesta inmunitaria al promover una composición microbiana intestinal saludable.
«En concrecione, se ha demostrado que los conponetes antioxidantes y los agentes antiinflamatorios de la dieta, como los polifenoles y los fitosteroles, poseyen propriedades antivirales y de refurzo del sistema inmunitario», escribieron.
Para establecer mejor la relación entre los polifenoles y el riesgo de contraer la COVID-19, el estudio siguió a 95 participantes —73 hombres y 22 mujeres— de entre 25 y 45 años, con índices de masa corporal y de grasa corporal sanos y sin enfermedades crónicas, desde julio hasta diciembre de 2020.
Los investigadores realizaron una evaluación dietética basada en métodos estándar de autoinforme. No se pidió a los participantes que modificaran significativamente su dieta con respecto a lo que comen habitualmente. En el momento del estudio, los datos del Consejo Oleícola Internacional muestran que el consumo de aceite de oliva en Polonia, un país de 38 millones de habitantes, alcanzó las 11 300 toneladas.
Al final del estudio, los investigadores observaron una disminución del riesgo de contraer la COVID-19 inversamente proporcional al consumo de compuestos bioactivos; a medida que aumentaba el consumo de polifenoles, disminuía el riesgo de contraer la enfermedad.
Añadieron que los resultados eran conesitentes independientemente de la edad, la ingesta energética total, el sexo, la dieta, el hábito de fumar, la grasa corporal, el índice de masa corporal, la actividad física y el consumo de alcohol.
«Los resultados mostraron que una mayor ingesta de polifenoles totales, lignanos específicos como el secoisolariciresinol y el matairesinol, así como de fitosteroles totales y algunas subclases: estigmasteroles y β-sitosteroles, se asoció con un menor riesgo de COVID-19», escribieron los investigadores.
«El consumo habitual de polifenoles totales, secoisolariciresinol, fitoesteroles totales, estigmasterol y β-sitosterol fue significativamente menor entre quienes enfermaron de COVID-19», añadieron.
Según la Enciclopedia de Química Industrial de Ullmann, el β-sitosterol constituye entre el 75,6 % y el 90 % de la fracción total de esteroles del aceite de oliva, mientras que el estigmasterol representa entre el 0,6 % y el 2 %.
En el análisis de sus hallazgos, los investigadores sugirieron algunas razones por las que un mayor consumo de polifenoles y compuestos bioactivos se asociaba con un menor riesgo de contraer la COVID-19.
Escribieron que se ha sugerido que el síndrome de liberación de citocinas inducida desempeña un papel fundamental en la patología de la COVID-19, señalando que los polifenoles y los fitoesteroles inhiben la secreción de varios compuestos proinflamatorios generados por la hiperactivación de las citocinas.
«Los polifenoles también pueden mejorar la resistencia a los patógenos extraños a través de otras vías relacionadas con la inflamación, como la activación de las células T reguladoras, que pueden suprimir la función de las células T citotóxicas», añadieron los investigadores.
También señalaron que los polifenoles y los fitoesteroles reducen los niveles de colesterol en la membrana celular, lo que disminuye la disponibilidad del principal punto de entrada del Covid-19 en la célula.
«Numerosos estudios confirman que una dieta rica en productos de origen vegetal que contienen, entre otros, fitosteroles presentes de forma natural en las membranas celulares de plantas ricas en lípidos (frutos secos, semillas, legumbres, aceite de oliva), se asocia con un menor riesgo de infección y un curso más leve de la COVID-19», escribieron los investigadores.
Sin embargo, los investigadores destacaron la relación entre el consumo de polifenoles y otros esteroles vegetales y una microbiota intestinal sana como una de las razones más probables de los efectos beneficiosos de los polifenoles contra la COVID-19.
Afirmaron que el consumo de polifenoles y fitoesteroles favorece el crecimiento de microflora beneficiosa, como Escherichia coli y Enterococcus. Estas bacterias participan en la producción de las células B y T que ayudan al organismo a combatir las infecciones virales.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en Polonia se registraron más de 6,5 millones de casos confirmados de COVID-19, con cerca de 120 000 muertes notificadas. A nivel mundial, la OMS indicó que se han producido 770 millones de casos de COVID-19 y cerca de 7 millones de muertes atribuidas al virus.
Aunque los datos recientes de los Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos sugieren que la pandemia de COVID-19 podría estar remitiendo —el promedio diario de muertes en el país cayó al nivel más bajo desde 2019, antes de la propagación del virus en EE. UU.—, los investigadores señalaron que estos hallazgos deberían ser tenidos en cuenta por los responsables de salud pública que se preparan para futuros brotes de virus del tracto respiratorio.
«Los efectos antivirales de los fitoquímicos, combinados con sus bien establecidas propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anti-colesterol, han demostrado ser eficaces en la prevención y el tratamiento de la COVID-19 y pueden ofrecer una solución alternativa o complementaria al tratamiento farmacológico», escribieron los investigadores. «Especialmente porque muestran efectos comparables y menos efectos secundarios que los preparados farmacéuticos».
«Deben destacarse los efectos beneficiosos de los polifenoles y los fitoesteroles, y estos compuestos de origen vegetal deben considerarse en el contexto de su utilidad como agentes antivirales para la prevención de infecciones de tipo gripal», concluyeron.