Seguir la dieta mediterránea se asocia con una actividad cerebral más saludable

Los investigadores observaron niveles más bajos de seis metabolitos que se sabe que reducen la función cognitiva en los participantes del estudio que seguían la dieta mediterránea.

Según un nuevo estudio, seguir la dieta mediterránea podría favorecer las funciones cognitivas a largo plazo.

Los investigadores relacionaron el impacto de los niveles en sangre de seis metabolitos plasmáticos con algunas actividades cerebrales esenciales. Descubrieron que el nivel más protector de dichos metabolitos está asociado a la dieta mediterránea.

«Identificamos algunos metabolitos… en la sangre cuyos niveles están correlacionados con la función cognitiva, y todos ellos están relacionados con la dieta» —Tamar Sofer, investigadora bioestadística del Brigham and Women’s Hospital

Los metabolitos son pequeñas moléculas intermediarias producidas por el metabolismo humano. Sus niveles pueden variar considerablemente de una persona a otra.

Según el Proyecto del Metaboloma Humano, el cuerpo humano depende de más de 4000 metabolitos. Varios proyectos de investigación a nivel mundial están trabajando en el mapeo de las combinaciones y los efectos de estos metabolitos.

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El estudio, publicado por la revista científica de la Asociación de Alzheimer de Estados Unidos, se basó en la identificación de seis metabolitos conocidos por reducir las funciones cognitivas y demostró que sus efectos son generalizados en diversas razas y etnias.

Los científicos explicaron que evaluaron la asociación entre los metabolitos y la función cognitiva en adultos hispanos/latinos estadounidenses, europeos y afroamericanos. Para la investigación se utilizaron miles de individuos cuyos perfiles procedían de estudios longitudinales.

«Aplicamos análisis de aleatorización mendeliana (MR) para evaluar las asociaciones causales entre los metabolitos y la función cognitiva, y entre la dieta mediterránea y la función cognitiva», escribieron.

Los autores, que pertenecen a varias instituciones de investigación de EE. UU., afirmaron que sus hallazgos sugieren un posible impacto de los hábitos alimentarios en el nivel de dichos metabolitos. La cantidad de metabolitos y su efecto sobre el rendimiento cerebral ponen de manifiesto la importancia de seguir una dieta saludable.

«Identificamos algunos metabolitos… en la sangre cuyos niveles están correlacionados con la función cognitiva, y todos ellos están relacionados con la dieta», declaró a Medical News Today Tamar Sofer, investigadora bioestadística del Brigham and Women’s Hospital de la Universidad de Harvard y participante en el estudio.

«Aunque hay ensayos clínicos que demuestran que la dieta puede influir en la función cognitiva, identificar metabolitos específicos puede ayudar a identificar mecanismos concretos, componentes específicos de la dieta que son más importantes que otros, y biomarcadores para medir el éxito de los cambios en la alimentación», añadió.

Sofer advirtió que estos resultados deben considerarse un primer vistazo a esas asociaciones. «Aún queda trabajo por hacer para que estos avances se materialicen, pero es un buen comienzo, especialmente porque los resultados se han confirmado en varios estudios diferentes, por lo que los hallazgos son muy fiables», afirmó.

En los últimos 20 años, cientos de investigadores han estudiado los beneficios para la salud de seguir y adoptar la dieta mediterránea. Sus propiedades antiinflamatorias se atribuyen a diversos beneficios cognitivos y para la salud en general.

Los beneficios para la salud de la dieta mediterránea son tan sustanciales que la Sociedad Americana de Nutrición estimó en 2018 que, si tan solo el 20 % de la población estadounidense decidiera adoptarla, el país ahorraría más de 20 000 millones de dólares al año.