Un estudio sugiere que el aceite de oliva ayuda a prevenir las enfermedades arteriales, mientras que el aceite de orujo podría agravarlas

El consumo de aceite de oliva se asocia a beneficios para la prevención de la enfermedad arterial periférica, mientras que el aceite de orujo podría favorecer su desarrollo.

Nuevas pruebas indican que el consumo diario de aceite de oliva virgen extra ofrece cierta protección frente a la enfermedad arterial periférica (EAP).

Una investigación recientemente publicada sobre el tema, dirigida por la Universidad de Jaén, también apunta a la posibilidad de que el aceite de orujo pueda allanar el camino hacia la EAP.

La investigación se llevó a cabo mediante un análisis transversal realizado en 4.330 participantes en un amplio ensayo en el que participaron centros de reclutamiento de voluntarios y grupos de apoyo a la obesidad de toda España, conocido como PREDIMED-Plus, considerado el mayor ensayo español sobre nutrición.

Según el estudio publicado por la revista Atherosclerosis, el objetivo de los científicos ha sido comprender la asociación entre el índice tobillo-brazo (ITB), considerado un marcador de la EAP, y el consumo de aceite de oliva y de orujo de oliva.

PREDIMED-Plus, un ensayo de modificación del estilo de vida en personas con sobrepeso u obesidad que padecen el síndrome metabólico, tiene como objetivo documentar los beneficios para la salud del aceite de oliva y la dieta mediterránea.

«El consumo de cualquier tipo de aceite de oliva y aceite de orujo de oliva se evaluó mediante un cuestionario validado de frecuencia alimentaria», explicaron los autores de la investigación al presentar sus resultados, y «se ajustaron modelos de regresión lineal multivariable para evaluar las asociaciones entre el consumo de aceite de oliva y el IGB».

«Entre los 4330 participantes», escribieron los investigadores, «el quintil más alto de consumo total de aceite de oliva (suma de todas las categorías de aceite de oliva y aceite de orujo de oliva) se asoció con valores medios más altos del IAB». No obstante, los modelos logísticos que comparaban el consumo de los diferentes tipos de aceite de oliva y de aceite de orujo de oliva revelaron una asociación inversa entre el consumo de aceites de oliva vírgenes y la probabilidad de un IAB bajo, mientras que el consumo de aceite de orujo de oliva se asoció positivamente con un IAB bajo.

«De este modo», reza la nota de la Universidad, «los investigadores concluyeron que, en pacientes con alto riesgo cardiovascular, el consumo de aceite de oliva se asocia con beneficios para la prevención de la enfermedad arterial periférica, al contrario que el consumo de aceite de orujo de oliva, que podría favorecer su desarrollo».

Estos hallazgos confirman la hipótesis de estudios previos que apuntaban a un posible efecto positivo de la dieta mediterránea en pacientes con EAP.

La EAP es una enfermedad progresiva que provoca el estrechamiento de las arterias con el consiguiente impacto en el flujo sanguíneo, especialmente en las extremidades, pero también puede afectar al corazón y al cerebro.

Se considera que una dieta saludable es esencial para una recuperación satisfactoria de esta afección, que a menudo es consecuencia de la aterosclerosis.