El aceite de oliva cobra protagonismo en un programa español contra la obesidad infantil

Más de 27 000 alumnos de Extremadura participaron en un programa de salud escolar que situó el aceite de oliva en el centro de las clases sobre alimentación, ejercicio físico y prevención de enfermedades.

El Servicio de Salud de Extremadura, en España, registró su mayor participación hasta la fecha en su Programa de Educación para la Salud contra la Obesidad Infantil y Juvenil durante el curso escolar 2025-2026, en el que el aceite de oliva fue el alimento protagonista.

El programa, puesto en marcha en 2005 en colaboración con las autoridades educativas regionales, fomenta la alimentación saludable y la actividad física regular entre los niños y adolescentes.

Un número récord de 27 022 alumnos y 1 274 profesionales docentes y no docentes participaron en las actividades durante el curso escolar. Entre ellas se incluyeron clases de cocina en YouTube impartidas por los propios niños participantes, libros de recetas caseros creados por grupos familiares multigeneracionales y experiencias multisensoriales en torno al aceite de oliva.

En total, participaron 226 centros educativos, que acogen a alumnos desde el segundo curso de educación infantil hasta el primer curso de bachillerato. También participaron centros de educación especial, centros de formación profesional básica y centros de educación para adultos.

Las autoridades señalaron que las cifras de participación eran especialmente significativas, ya que los centros se suman al programa de forma voluntaria.

«Se trata de un programa voluntario y creemos que, precisamente por ser voluntario, genera una participación mucho mayor tanto entre los centros educativos como entre los alumnos», declaró Yolanda Márquez, directora general de Salud Pública del Servicio de Salud de Extremadura, en una reciente rueda de prensa.

Los alumnos aprendieron sobre los beneficios para la salud asociados al aceite de oliva virgen extra, incluido su papel en los hábitos alimenticios relacionados con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad. También se les enseñó a distinguir entre las diferentes categorías de aceite de oliva y se les informó sobre los factores que influyen en la calidad, como los métodos de extracción y la acidez.

Márquez hizo hincapié en que el programa adopta un enfoque más amplio de la salud al combinar la nutrición con la actividad física.

«Cuando hablamos de alimentación saludable y actividad física, no nos referimos únicamente a hábitos, sino a la prevención de enfermedades, al bienestar y, sobre todo, al futuro de nuestra población», afirmó. «Porque sabemos que la alimentación saludable y la actividad física son herramientas muy eficaces para prevenir muchas enfermedades crónicas».

El programa también hizo hincapié en los alimentos de producción local, un principio asociado a la dieta mediterránea. Los aceites de oliva virgen extra utilizados en las actividades procedían de almazaras extremeñas, entre ellas las gestionadas por Aceitunera Granadilla, una asociación de nueve cooperativas olivareras del norte de Extremadura.

Dado que el cultivo del olivo está profundamente arraigado en la región, muchos de los alumnos participantes contaban además con familiares directamente implicados en la producción de los aceites utilizados durante el programa.

Aunque la iniciativa es principalmente educativa y no mide los resultados de salud de los participantes, Márquez citó el estudio Aladino 2023 como prueba de un progreso más amplio en la reducción del sobrepeso infantil en España.

Este estudio a nivel nacional, realizado periódicamente entre niños de entre seis y nueve años, reveló que la prevalencia del sobrepeso descendió del 40,6 % en 2019 al 36,1 % en 2023.

Sin embargo, los resultados también pusieron de relieve importantes disparidades socioeconómicas. Tal y como han destacado anteriormente organizaciones como Save the Children, la obesidad infantil y el sobrepeso están estrechamente relacionados con los ingresos familiares.

El estudio ALADINO reveló que el sobrepeso afectaba al 46,7 % de los niños de entre 6 y 9 años en hogares con unos ingresos brutos anuales inferiores a 18 000 €. La tasa se redujo al 36,4 % entre los niños de hogares con ingresos de entre 18 000 y 30 000 euros, y al 29,2 % entre los de hogares con ingresos superiores a 30 000 euros, según las cifras publicadas.

Márquez señaló que esta disparidad hace que la educación sanitaria en las escuelas sea especialmente importante.

«Quiero que sigamos promoviendo la alimentación saludable y la actividad física en los colegios, ya que es ahí donde podemos fomentar la salud entre los niños, independientemente de los ingresos de cada familia», afirmó.

«Queremos transmitir un mensaje positivo, y ese mensaje es que los pequeños cambios aportan grandes beneficios», añadió Márquez. «Algo tan sencillo como incorporar frutas y verduras a nuestra dieta, reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, caminar a diario tanto como sea posible y subir por las escaleras en lugar de utilizar el ascensor son cosas que la mayoría de nosotros podemos hacer y que, en última instancia, benefician nuestra salud».