Los floridanos miran hacia un futuro con el aceite de oliva local

La elevada humedad y las fuertes lluvias del «Estado del Sol» se han considerado durante mucho tiempo condiciones poco propicias para el olivo, pero aún es pronto para saber si los esfuerzos recientes darán sus frutos.

En colaboración con profesores e investigadores agrícolas de la Universidad de Florida, un pequeño pero ambicioso grupo de agricultores de Florida se ha lanzado al mundo del cultivo del olivo y la producción de aceite de oliva. Ante las dificultades que atraviesa el sector de los cítricos, el estado está valorando el potencial de esta fruta como cultivo alternativo y lucrativo.

Aunque Laura Reiley, crítica gastronómica del Tampa Bay Times, mojó un trozo de pan en una muestra de aceite virgen extra cultivado y elaborado en Florida y quedó impresionada por su calidad, al «Estado del Sol» le queda un largo camino por recorrer —aproximadamente siete años— antes de que se determine si el suelo y el clima pueden sustentar a los olivos, algo delicados aunque resistentes a la sequía, hasta el punto de que puedan convertirse en un producto básico del estado.

Desde hace tiempo se ha considerado que factores como la elevada humedad, las altas temperaturas, el suelo arenoso y las fuertes lluvias hacen que la región no sea apta para el cultivo del olivo.

Aunque algunos agricultores a título individual se aventuran en el cultivo del olivo por todo el estado, queda claro lo grande que es el reto de producir la cantidad de fruta necesaria para dejar huella en el comercio y el mercado.

A partir de poco más de 11 000 árboles que se plantaron hace tres años en una parcela de 25 acres, un agricultor citado en el artículo de Reiley «solo extrajo 60 galones de aceite, suficiente para llenar una pecera de salón».

A modo de referencia, se espera que California, el principal productor de la mayor parte de la cosecha de aceitunas y del aceite de oliva en EE. UU., produzca entre tres y cuatro millones de galones al finalizar la cosecha este mes.

El Instituto de Ciencias Alimentarias y Agrícolas de la Universidad de Florida ha plantado olivares por todo el estado y pretende abordar algunas de las cuestiones más importantes que se plantean a los olivareros en los distintos microclimas del sur.

El entorno, la selección de variedades y las cuestiones relacionadas con el crecimiento y la cosecha se están analizando como parte de la investigación de la universidad, y el estado mantiene la esperanza de que una mayor formación y nuevos estudios den sus frutos en el futuro con un nuevo cultivo.