El calor y la sequía dificultan la cosecha de aceitunas en Marruecos
La producción de aceitunas podría reducirse en un 30 % con respecto a las previsiones anteriores. Los expertos prevén que el país siga volviéndose cada vez más cálido y seco.
Los productores de aceite de oliva y aceitunas de mesa de Marruecos se preparan para una cosecha escasa al inicio de la campaña 2021/22.
Las persistentes olas de calor en las dos principales zonas productoras del país —Marrakech-Safi y Fez-Mequines— han sido consideradas en gran medida las responsables de la caída prevista de la producción. Los productores de Marrakech-Safi se especializan en la producción de aceitunas de mesa, mientras que los de Mequines producen la mayor parte del aceite de oliva.
«Si llueve en el plazo de una semana, la producción podría mejorar significativamente, con un aumento de al menos un 30 %», declaró Rachid Benali, presidente de la asociación marroquí de productores de aceitunas, a los medios locales. «Si no llueve, podemos esperar pérdidas del mismo nivel».
Véase también: Actualizaciones sobre la cosecha de 2021Inicialmente, el sector olivarero marroquí preveía un aumento del 14 % en la producción, lo que se traduciría en unos 2,2 millones de toneladas de fruta cosechada tanto para la producción de aceite como para la de aceitunas de mesa.
Sin embargo, el verano caluroso y seco ha provocado una grave disminución de las reservas de las presas. A su vez, esto ha provocado que se cortara el suministro de agua para el riego durante la fase crítica del desarrollo del fruto. Según datos de Juan Vilar Strategic Consultants, el 83 % de los olivares marroquíes son de regadío.
Marruecos es uno de los principales productores mundiales de aceitunas de mesa y aceite de oliva. Los olivares ocupan más de un millón de hectáreas en el país y se cultivan en cinco regiones distintas, todas ellas situadas en el norte del país.
Según datos del Consejo Oleícola Internacional, Marruecos produjo 160 000 toneladas de aceite de oliva y 130 000 toneladas de aceitunas de mesa en la campaña 2020/21.
En conjunto, el sector olivarero representa aproximadamente el cinco por ciento del PIB agrícola del país y alcanza una facturación anual de unos 6.600 millones de dirhams marroquíes (630 millones de euros).
En un esfuerzo por impulsar su sector del aceite de oliva, el país puso en marcha una iniciativa para plantar más árboles y aumentar la producción de aceitunas hasta los 2,5 millones de toneladas para 2020. Según el Ministerio de Agricultura, Marruecos ha alcanzado el 94 % de este objetivo.
Sin embargo, el cambio climático podría mermar la capacidad de este país norteafricano para alcanzar plenamente este objetivo.
Marruecos ha estado experimentando altas temperaturas causadas por el aire cálido y seco que sopla hacia el norte desde el desierto del Sáhara. Estas ráfagas inusuales han provocado temperaturas hasta 15 ºC por encima de la media.
Julio y agosto registraron las temperaturas más altas jamás registradas en el país, con termómetros que alcanzaron los 50 ºC.
Según un informe reciente del Oxford Business Group (OBG) sobre el cambio climático en África, la desertificación supone un gran desafío para el sector agrícola de Marruecos.
El informe también reveló que las estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura indican que África es el segundo continente más seco del mundo (la Antártida es el más seco), con aproximadamente el 40 % del continente afectado por la sequía.
La sequía es una amenaza constante, ya que solo el 6 % de las tierras agrícolas de África cuenta con un sistema de riego sostenible.
Aunque el Gobierno marroquí ha intentado poner en marcha iniciativas de riego sostenible, el sector agrícola del país sigue luchando por alcanzar estos objetivos.