Se prevé que la cosecha de aceitunas en Valencia se reduzca en un 75 %
El sindicato regional de agricultores advierte de que esta caída podría suponer pérdidas por valor de 70 millones de euros. Piden una ampliación de la cobertura de los seguros y ayudas económicas para que los agricultores puedan salir adelante.
El sindicato de agricultores valencianos (La Unió) ha pronosticado una cosecha de aceitunas desastrosa para la región, con una caída media del 75 % respecto al año anterior.
Las estimaciones varían según la provincia, desde una caída del 68 % en Alicante hasta una del 85 % en Castellón.
Se prevé que solo las pérdidas de producción le costarán a la comunidad autónoma 70 millones de euros. Se espera que los agricultores de la provincia de Valencia pierdan un total de 25 millones de euros, los de Castellón 22,6 millones y los de Alicante 21,9 millones. Además, muy pocos olivareros de la región cuentan con un seguro para sus cosechas.
Véase también: Actualizaciones sobre la cosecha de 2022Al igual que ha ocurrido en muchas regiones olivareras del Mediterráneo, una serie de fenómenos meteorológicos inusuales se han combinado para afectar gravemente a los olivares de Valencia.
La primavera se caracterizó por variaciones climáticas extremas, incluyendo inundaciones, granizadas y temperaturas tanto anormalmente altas como anormalmente bajas, que provocaron humedad y heladas, respectivamente.
Esto, a su vez, provocó una infestación masiva de hongos que dio lugar a una defoliación generalizada y retrasó o inhibió gravemente el desarrollo de las flores y los frutos.
Debido al grave impacto económico que tendrían unas pérdidas de producción tan elevadas, el sindicato ha pedido a la principal aseguradora agrícola, Agroseguro, y a la Consejería de Agricultura de la Comunidad Valenciana que ofrezcan incentivos económicos y subvenciones a los olivareros de toda la Comunidad Valenciana para aumentar la cobertura de los seguros frente a tal eventualidad.
La organización ya ha propuesto que la nueva Política Agrícola Común (PAC), que entrará en vigor en enero de 2023, incluya una ayuda adicional de 100 euros por hectárea para todos los cultivos de secano, incluidos los olivares, con el fin de fomentar prácticas de cultivo más sostenibles y con menor impacto ambiental.
Llaman la atención sobre el hecho de que, además del daño medioambiental directo que causan, los métodos de cultivo de alta densidad (intensivos) están haciendo que los olivares tradicionales sean menos competitivos, poniendo así en riesgo su futuro.