Un problema sin identificar provoca la caída prematura de la fruta en el norte de Italia
Los agricultores están preocupados por los numerosos y inexplicables casos de caída de aceitunas verdes en los olivares de Frantoio. Se cree que la causa es el clima extremo.
Desde la segunda semana de agosto, los olivos del norte de Italia están sufriendo una caída prematura de los frutos.
El fénoméno afeta principalmente a los olivares de la variedad Frantoio, aunque también se han registrado algunos casos de olivos de la variedad Grignano afectados.
Los olivares en cuestión tienen poco en común, salvo su genética. Se encuentran a distintas altitudes y en entornos diferentes. Además, las prácticas agrícolas varían entre los olivares afectados, incluida la presencia o ausencia de riego.
Véase también: Los olivos de Corfú se enfrentan a la amenaza de insectos xilófagosNo se han identificado signos de daños causados por plagas o enfermedades, lo que ha llevado a los expertos a plantear que la culpa la tiene una combinación aún indeterminada de factores ambientales.
La Frantoio es una variedad toscana cultivada exclusivamente por su aceite; el propio nombre se traduce del italiano como «prensa de aceitunas». Conocidos por su resistencia a enfermedades como la marchitez por Verticillium y por su robustez general, los olivos Frantoio desarrollan una extensa red de raíces que les permite sobrevivir a los periodos de sequía mejor que muchas otras variedades.
Sin embargo, Italia sufrió un calor extremo este verano, al igual que muchos otros países mediterráneos.
A partir del 15 de julio, Italia estuvo bajo un anticiclón que se originó en el desierto del Sáhara durante varias semanas. En la segunda semana de agosto, cuando se informó por primera vez de este fenómeno, las temperaturas en todo el norte del país habían alcanzado los 40 ºC, lo que elevó la línea de nieve a 5.000 metros.
Enzo Gambin, director de la Asociación Interregional de Productores de Aceitunas, declaró a los medios locales que estas condiciones meteorológicas extremas podrían explicar la caída prematura de la fruta en la región.
«Cuando los olivos se exponen a una luz solar intensa durante un periodo prolongado, la temperatura de las hojas y los frutos puede aumentar significativamente, lo que desencadena un estado de estrés térmico», afirmó.
«Este fenómeno se produce porque la elevada radiación solar provoca un aumento de la temperatura interna de la planta, lo que a su vez estimula una mayor transpiración, un proceso mediante el cual las plantas pierden agua por los estomas de las hojas», añadió Gambin.
Véase también: Los múltiples beneficios de recuperar los olivares abandonados en la ToscanaLa transpiración es un proceso natural y vital que cumple muchas funciones, una de las cuales es la refrigeración. Esto se consigue de la misma manera que la transpiración refresca a los animales, reduciendo la temperatura interna mediante la evaporación superficial.
Se produce un desequilibrio cuando la cantidad de agua perdida por transpiración es mayor que la cantidad de agua disponible o cuando se produce más rápido que la capacidad de la planta para absorber el agua disponible.
Dado que el agua es fundamental para el correcto funcionamiento de todo, desde el transporte de nutrientes hasta la integridad celular, un desequilibrio puede afectar grave y rápidamente a la salud de una planta. Se pueden activar varios mecanismos para mitigar este impacto.
El primero es el cierre de los estomas de las hojas para reducir la pérdida adicional de agua por transpiración. Sin embargo, esto tiene la consecuencia adicional de reducir la fotosíntesis, lo que disminuye la cantidad de energía disponible para la planta.
Cuando estas circunstancias persisten durante un período prolongado, entran en juego mecanismos más extremos, como el sacrificio de frutos, hojas e incluso ramas, para aumentar las posibilidades de supervivencia de la planta.
Gambin cree que esto puede ser lo que está ocurriendo, aunque añadió que no se pueden descartar causas patológicas en esta etapa.
«Serán necesarios más estudios y un seguimiento para comprender plenamente las causas específicas de este fenómeno y desarrollar estrategias de gestión eficaces que puedan ayudar a los olivicultores a mitigar el impacto de la caída de frutos», afirmó.