Un año dorado para los productores toscanos a medida que se van conociendo los primeros resultados del NYIOOC
A medida que se van dando a conocer en Internet los resultados del concurso de calidad de aceite de oliva más prestigioso del mundo, los productores de la Toscana ya han dado en el clavo.
La larga espera ha llegado por fin a su fin, tras concluir los primeros días del Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2020.
Mientras agricultores, productores y expertos de todo el mundo seguirán el concurso a medida que se vayan dando a conocer los resultados esta semana, la primera ronda de ganadores ya ha puesto el foco en algunos destacados productores de aceite de oliva de la Toscana.
«Estamos acostumbrados a seguir la gala de entrega de premios del NYIOOC cada año», declaró a Olive Oil Times Filippo Alampi, propietario de la empresa productora con certificación ecológica Fattoria Ramerino. «Este año, todo tiene que celebrarse por Internet y ha sido muy gratificante ver cómo se concedían los premios de oro a los dos aceites de oliva que enviamos al concurso».
Fattoria Ramerino se ha llevado el premio de oro por su «Guadagnolo Primus».
Véase también: Más sobre el NYIOOC 2020«Es nuestra mezcla histórica», explicó Alampi. «Ha sido nuestro primer aceite de oliva en llegar al mercado. Gracias a su calidad, nuestra empresa ha podido crecer. Se trata de un aceite de oliva virgen extra elaborado principalmente a partir de la variedad Moraiolo, mezclada con las variedades Frantoio, Leccino y Pendolino».
El otro producto de Ramerino que ganó el oro fue el Cultivar Frantoio, fruto de la experiencia de la empresa en el sector.
«Es un aceite dedicado íntegramente a una única variedad», explicó Alampi. «No obstante, se trata de una mezcla procedente de distintas sesiones de molturación. Catamos y evaluamos el producto de cada sesión de prensado y, para esta mezcla, elegimos únicamente el aceite que mejor caracteriza a la variedad».
Muchos de los aceites de oliva de alta calidad producidos en la Toscana son fruto de la cultura histórica de la región, que cuenta con tradiciones específicas de recolección y molturación.
Sin embargo, al aceite de oliva virgen extra de Vazart & Sons, galardonado con el Premio de Oro, le bastaron tan solo tres años para conseguir un premio tan prestigioso.
«Hace tres años encontramos estos olivos completamente abandonados. Llevaban casi 20 años sin que nadie se ocupara de ellos», explicó a Olive Oil Times Alexander Vazart, propietario de una finca de 5.000 olivos cerca de Florencia.
«El primer año nos limitamos a recolectar lo poco que había, pero empezamos a trabajar en ellos y a podarlos», añadió. «También tuvimos que hacer frente al mal tiempo y a una grave plaga de mosca del olivo».
Aun así, tras solo tres cortos años, el aceite resultante se ha catapultado a la Guía Oficial de los Mejores Aceites de Oliva del Mundo.
«Tuve una mala experiencia con la mosca, así que solo recogimos aceitunas de aquellos árboles que no habían sido afectados por el insecto», explicó Vazart. «Eso significó que tuvimos que renunciar a una parte de la producción, pero aun así cumplimos nuestros objetivos de calidad».
La familia Vazart recolectó 500 kilogramos (1.100 libras) de aceitunas al día durante la campaña de recolección 2019/20.
«Todas y cada una de las noches de la temporada de cosecha, yo mismo llevaba las aceitunas a una almazara especializada y regresaba más tarde, ya de noche, con el aceite», explicó Vazart.
El resultado de esas largas jornadas y ese arduo trabajo fue un aceite de oliva virgen extra que, según los jueces, ofrecía sensaciones gustativas de hierbas, hoja de higuera, pimienta, rábano y hoja de olivo.
Junto a los aceites de producción tradicional de esta venerada región, un productor de cultivo superintensivo, Olive Grove Partners, también se encontraba entre los ganadores del Premio de Oro en la edición de este año del NYIOOC.
«Estamos muy contentos por el Premio de Oro, más aún teniendo en cuenta que comenzamos nuestra actividad hace solo unos años, en 2017», afirmó Andrea Sozzi Sabatini, propietaria de la empresa productora de Etrusco Sostenuto.
«Este premio ayudará a que otros comprendan que el cultivo de olivos superintensivo no merma la calidad del producto», añadió Sabatini. «Nuestro Etrusco Sostenuto es un aceite de mezcla media; su nombre proviene de las notas musicales italianas conocidas en todo el mundo».
La innovación es clave para la explotación, según Sabatini, cuya empresa ha adoptado medios robóticos y tecnología para muchas de sus operaciones.
«Nuestra experiencia demuestra que, en tan solo unos años, una explotación superintensiva puede empezar a producir no solo buenas cantidades de aceite de oliva, sino también aceite de oliva virgen extra de la mejor calidad».