Los subproductos de la molienda de la aceituna podrían mejorar la alimentación animal
Las dietas que incluían hojas de olivo y orujo de aceite de oliva no afectaron negativamente a la salud de las ovejas ni a la calidad de su leche, al tiempo que redujeron las emisiones de metano.
Un estudio reciente publicado en la revista «Italian Journal of Animal Science» destaca el potencial de los subproductos de la molienda del olivo en la alimentación de los rumiantes, lo que mejora la sostenibilidad de ambas cadenas de producción sin afectar negativamente a los animales.
Los resultados indican que las hojas de olivo y el orujo de aceituna, los dos principales subproductos del proceso de producción de aceite de oliva, tienen un impacto mínimo en las comunidades microbianas del rumen de las ovejas y promueven la sostenibilidad en las estrategias de alimentación.
La sostenibilidad es de vital importancia en el sector ganadero, responsable de aproximadamente el 14,5 % del total de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero.
Véase también: Asfalto fabricado con subproductos del aceite de oliva utilizado para pavimentar una autopista en EspañaEsto ha llevado a investigar fuentes alternativas de alimentación que se ajusten a los principios de la economía circular y no compitan con la nutrición humana.
Como resultado, se están explorando numerosos subproductos agrícolas como componentes no convencionales en las dietas de los rumiantes para mitigar la huella ecológica de la producción alimentaria.
Los subproductos agroindustriales comestibles se han revelado como ingredientes prometedores para reducir el impacto ambiental al tiempo que satisfacen las necesidades nutricionales de los animales.
Pueden modular la actividad microbiotal del rumen, mejoran el equilíbrio entre energía y proteínas y la digestibilidad, y reducen las excreciones de nítrogeno o las emisiones de metano.
Rumen
El rumen es una cavidad estomacal especializada que se encuentra en el sistema digestivo de los animales rumiantes, como las vacas, las ovejas y las cabras. Es el primer y mayor compartimento de su estómago multicameral, donde la fermentación microbiana descompone la materia vegetal fibrosa en nutrientes.
Los productores de aceite de oliva eliminan anualmente millones de toneladas de hojas de olivo y orujo de aceite de oliva, lo que supone un coste adicional y un reto logístico para muchas almazaras.
El orujo de aceituna y las hojas de olivo contienen polifenoles y ácidos grasos, lo que los convierte en atractivos suplementos dietéticos para los rumiantes.
Su inclusión en las dietas puede sustituir a los ingredientes convencionales, como el forraje o los concentrados, lo que, según investigaciones independientes, podría reducir los costes de alimentación en un 75 %.
El orujo de aceite de oliva, rico en polifenoles hidrosolubles y ácidos grasos, presenta una mejor digestibilidad en comparación con formas anteriores, superando las limitaciones previas en la alimentación animal.
Aunque de menor calidad en cuanto a fibra, las hojas del olivo contienen compuestos valiosos como la oleuropeína y el ácido oleico, lo que sugiere posibles beneficios en la actividad microbiana del rumen y la calidad de la leche.
Los investigadores llevaron a cabo dos ensayos in vitro para evaluar el impacto de los subproductos de la molienda del olivo en la fermentación ruminal y la ecología del microbioma.
«La composición química de las hojas del olivo y del orujo de aceite de oliva las convierte en hipotéticos moduladores de la fermentación ruminal gracias a la elevada presencia de polifenoles que pueden influir en la actividad de los microorganismos del rumen», escribieron los investigadores.
Las hojas de olivo se recolectaron tras la molienda en una almazara local y se secaron a 40 ºC para evitar la oxidación, mientras que el orujo de aceite de oliva procedía de un sistema de molienda de dos fases.
El primer experimento incluyó un pienso de control sin hojas de olivo y un pienso experimental con un 9,2 % de hojas de olivo sobre la materia seca total de la dieta.
El segundo experimento incluyó una ración de control sin orujo de aceite de oliva y una ración experimental con un 8 % de orujo de aceite de oliva.
Todas las raciones tenían la misma cantidad de proteínas y calorías que sus dietas de control, y la cantidad de hojas de olivo y orujo de aceite de oliva se basó en estudios previos.
Se recogió líquido ruminal de tres ovejas (hembras) tras un régimen alimenticio de 15 días antes del sacrificio.
La inclusión de hojas de olivo y orujo de aceite de oliva en la dieta, en las proporciones adoptadas en el ensayo, provocó cambios mínimos en el entorno ruminal. Sin embargo, influyeron en la abundancia relativa de especies bacterianas.
Los investigadores descubrieron que las composiciones de la dieta de control y de la dieta con hojas de olivo presentaban un valor nutricional y una digestibilidad similares.
También descubrieron que las dietas con aceite de orujo de aceituna y hojas de olivo favorecían comunidades de microorganismos con proporciones equilibradas de bacterias celulolíticas y no celulolíticas.
Los investigadores escribieron: «En el rumen, las bacterias celulolíticas proporcionan a los microorganismos no celulolíticos celodextrinas y celobiosa producidas durante el catabolismo de la celulosa, lo que garantiza la digestión completa de la fibra».
Otras investigaciones han demostrado que la digestión completa de la fibra en los rumiantes reduce significativamente la producción de metano.
«Los subproductos del procesamiento del olivo pueden reutilizarse como ingredientes novedosos en la dieta de los rumiantes, con el fin de mejorar la sostenibilidad de ambas cadenas de producción», escribieron los investigadores.
«Los datos presentados en este estudio confirman que las hojas de olivo y el orujo de aceite de oliva procedente de la molienda del olivo pueden considerarse buenos ingredientes no convencionales en la estrategia de alimentación de rumiantes y que su impacto en la comunidad microbiana es mínimo», concluyeron.