Asfalto elaborado con subproductos del aceite de oliva utilizado para pavimentar una autopista en España

Las autoridades locales afirmaron que este asfalto experimental es más respetuoso con el medio ambiente en su fabricación, más seguro para los trabajadores y podría generar nuevos ingresos para los productores.

Las autoridades del norte de España están probando un nuevo tipo de asfalto fabricado a partir de productos petroquímicos tradicionales mezclados con materiales derivados del proceso de refinado del aceite de oliva, según informan los medios locales.

Las autoridades de Castilla y León pavimentarán con este asfalto experimental un tramo de 40 metros de una autopista de gran tráfico que conecta las dos ciudades más grandes de la comunidad autónoma: Valladolid y Segovia. Otro tramo de 40 metros de la carretera se pavimentará con asfalto convencional.

El asfalto experimental está fabricado con una mezcla de betún semicaliente, un subproducto del proceso de refinado del petróleo, subproductos del proceso de refinado del aceite de oliva y aceite vegetal reciclado.

Véase también: Los huesos de aceituna alimentan vuelos desde Sevilla

Por cada 1.000 litros de betún semicaliente, el nuevo proceso de fabricación requiere 300 litros de subproductos de la refinería de aceite de oliva y 400 litros de aceite vegetal reciclado.

Las autoridades tienen previsto comparar el rendimiento de los dos tramos a lo largo del tiempo. Esperan que el asfalto experimental, cuya producción consume menos energía y emite menos gases tóxicos durante su aplicación, demuestre ser tan duradero como la fórmula tradicional o incluso mejor.

Investigaciones anteriores han indicado que el asfalto fabricado con subproductos de la producción de aceite de oliva puede ser más resistente que el asfalto tradicional.

Un estudio de 2021 realizado por la Comisión del Aceite de Oliva de California reveló que añadir orujo de aceituna al ligante asfáltico mejoraba la resistencia del material de pavimentación frente a las grietas y otras formas de deterioro.

Según las autoridades locales de Castilla y León, el asfalto experimental puede fabricarse a temperaturas 40 grados (Celsius) más bajas que los asfaltos tradi­ciona­les, lo que reduc­t­ría en gran medida la cantidad de energía necesaria para su fab­ri­ca­ción y se traduciría en una reducción de las emi­siones de gases de efecto invernadero.

Además, las autoridades sugirieron que la fórmula del asfalto experimental mejoraría las condiciones de trabajo, ya que emite menos humo y olor al verterse que el asfalto normal. Los trabajadores también corren menos riesgo de sufrir quemaduras, ya que se vierte a una temperatura más baja.

Para los productores de aceite de oliva, una adopción más generalizada del asfalto experimental crearía otra fuente de ingresos y ayudaría a compensar los crecientes costes de producción.

Desde 2020, investigadores en España han estado buscando formas de crear valor a partir de los residuos generados durante la producción de aceite de oliva

Según Ainia, una organización sin ánimo de lucro centrada en la industria agroalimentaria, el 80 % de la biomasa de las aceitunas transformadas en aceite se convierte en residuos. La eliminación y el tratamiento de estos residuos suponen un coste significativo para las almazaras, pero también podrían proporcionar una fuente de ingresos complementaria.