Unos físicos ganan el Premio Nobel por explicar el cambio climático

Su investigación ha permitido comprender cómo funciona el clima de la Tierra y cómo las emisiones de dióxido de carbono contribuyen al aumento de las temperaturas.

El Premio Nobel de Física de 2021 ha sido otorgado a tres científicos por sus innovadoras investigaciones para comprender sistemas físicos complejos, entre ellos el clima de la Tierra y el cambio climático.

Dos de los científicos, el estadounidense de origen japonés Syukuro Manabe y el alemán Klaus Hasselmann, han compartido la mitad del premio por sus investigaciones independientes sobre la modelización del clima del planeta y la explicación de los mecanismos internos del cambio climático, incluido el impacto de los seres humanos.

Los descubrimientos reconocidos este año demuestran que nuestro conocimiento sobre el clima se asienta sobre una base científica sólida, basada en un análisis riguroso de las observaciones.– Thors Hans Hansson, presidente del Comité Nobel de Física

Manabe, meteorólogo sénior de la Universidad de Princeton, demostró en la década de 1960 cómo el aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera podía provocar un aumento de las temperaturas en la superficie terrestre. También es pionero en la definición de los modelos climáticos que utilizan hoy en día los meteorólogos.

Véase también: El mundo no cumple los compromisos de reducción de emisiones del Acuerdo de París

Hasselmann, profesor del Instituto Max Planck de Meteorología de Hamburgo, explicó en la década de 1970 por qué los modelos climáticos son fiables a pesar de la imprevisibilidad y la naturaleza caótica del clima global. También ha demostrado que el aumento de la temperatura atmosférica está relacionado con las emisiones humanas de dióxido de carbono.

El otro galardonado, Giorgio Parisi, físico teórico de la Universidad La Sapienza de Roma, fue premiado por su trabajo en la identificación de patrones ocultos en sistemas complejos y desordenados, que van desde los átomos de los materiales magnéticos hasta la atmósfera de los planetas.

Syukuro Manabe, Giorgio Parisi y Klaus Hasselmann
Syukuro Manabe, Giorgio Parisi y Klaus Hasselmann

Sus modelos matemáticos pueden utilizarse para explicar otros sistemas complejos en diversos campos científicos, como la biología, la neurociencia y el aprendizaje automático.

«Los descubrimientos reconocidos este año demuestran que nuestro conocimiento sobre el clima se asienta sobre una base científica sólida, basada en un análisis riguroso de las observaciones», afirmó Thors Hans Hansson, presidente del Comité Nobel de Física. «Todos los galardonados de este año han contribuido a que obtengamos una comprensión más profunda de las propiedades y la evolución de los sistemas físicos complejos».

Los galardonados se pronunciaron sobre la gravedad de la transformación del clima de la Tierra y las dificultades a las que se enfrentan los científicos para convencer a la población y a los políticos de que actúen.

Manabe afirmó que elaborar políticas climáticas es «mil veces más difícil» que hacer predicciones climáticas, y añadió que «la política climática no solo afecta al medio ambiente, sino también a la energía, la agricultura, el agua y, sencillamente, a todo lo que se pueda imaginar. Cuando estos grandes problemas de la sociedad se entrelazan entre sí, se puede comprender lo difícil que resulta resolver esta cuestión».

Hasselmann mencionó que el calentamiento de la Tierra no es nada nuevo y destacó la reticencia que muestra la gente a la hora de tomar medidas contra el cambio climático.

«Llevamos unos 50 años advirtiendo sobre el cambio climático», dijo. «Es solo que la gente no está dispuesta a aceptar el hecho de que tiene que reaccionar ahora ante algo que sucederá dentro de unos años, y esto es algo contra lo que, en cierto modo, hemos estado luchando durante muchos años como científicos del clima».

Se espera que las ceremonias de entrega de los premios Nobel para los galardonados en todas las disciplinas, previstas para el 10 de diciembre en Estocolmo y Oslo, se reduzcan a «una combinación de eventos presenciales y digitales» debido a la pandemia de COVID-19, según anunció la Fundación Nobel.