La sequía y el calor preocupan a los agricultores de toda España
Según la agencia meteorológica nacional, el pasado mes de enero fue el más seco registrado en España desde 1961. A raíz de ello, los olivareros temen que se produzcan pérdidas en la cosecha.
El sector agrícola español se encuentra en una situación crítica y corre el riesgo de sufrir pérdidas enormes debido al calor extremo y a la falta de lluvias, según ha advertido Agrosegur, una asociación de seguros agrícolas.
Aún es demasiado pronto para estimar las pérdidas que podría sufrir el sector, ya que podría llover en las próximas semanas, lo que reduciría los daños a los cultivos.
La mayoría de las regiones del sur de España y algunas zonas del norte, incluida Cataluña, están sufriendo los efectos de la prolongada sequía. Agrosegur ha señalado que el sector podría perder hasta 210 millones de euros si no llueve pronto.
Véase también: El cambio climático está haciendo que las sequías sean más frecuentes y severasSegún la AEMET, la agencia meteorológica española, enero de 2022 fue el más seco desde 1961 y registró las temperaturas más altas. De media, el país fue 2,1 ºC más cálido de lo habitual.
La AEMET señaló que el segundo enero más seco de este siglo se registró en 2005. La agencia meteorológica nacional añadió que los agricultores necesitarían ayudas de emergencia si no llueve en las próximas dos semanas.
En Castilla-La Mancha, la situación es preocupante, y es probable que las cosechas se echen a perder por completo a menos que llueva en las próximas dos semanas.
Mientras tanto, en Extremadura, los cultivos de cereales y hortalizas se ven afectados, ya que la Confederación Hidrográfica del Guadiana limita el riego debido a los bajos niveles de agua de los embalses.
Andalucía, la mayor región productora de aceite de oliva del mundo con diferencia, es una de las más afectadas de España.
El invierno no trajo consigo las lluvias suficientes, que son fundamentales para la brotación y la floración del olivo. Para empeorar las cosas, el Guadalquivir, el río más importante de Andalucía, se encuentra al 28 % de su capacidad.
Según la Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC), en algunas zonas del norte de España, los agricultores han perdido alrededor del 30 % de sus cosechas debido a los prolongados periodos de sequía y siguen perdiendo un 10 % cada semana que no llueve. Además, si las lluvias no llegan pronto, la JARC estima que los agricultores perderían entre 300 y 400 euros por hectárea.
La Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), la principal asociación de agricultores y ganaderos de España, ha señalado que alrededor del 50 % de las explotaciones del país se enfrentan a la ruina financiera debido a la sequía de este año.
Si la situación no cambia y no llegan pronto lluvias suficientes, en cuestión de semanas, los cultivos que dependen de la lluvia, como los olivos, los cereales y los viñedos, registrarán pérdidas de entre el 60 % y el 80 %.
En el sur de Almería, Andrés Góngora, un agricultor de tomates de 46 años, está muy preocupado. Prevé que el agua de la planta desalinizadora de la que depende para el riego comience a racionarse.
«Los últimos dos o tres años han sido secos, con una tendencia a que llueva cada vez menos», afirmó. «La cosecha de cereales de este año se ha perdido».