En Italia, aumentan los precios del aceite de oliva virgen extra y la popularidad de las grandes cadenas de distribución alimentaria
Los últimos datos de Ismea revelan cómo las familias italianas están haciendo frente al aumento de la inflación en el tercer trimestre, gastando más en aceite de oliva virgen extra y acudiendo a las grandes superficies de alimentación.
Un nuevo informe revela que las familias italianas están gastando más en todo tipo de aceites, incluido el aceite de oliva virgen extra, que en los últimos años. El último análisis de mercado publicado por el Instituto de Servicios para el Mercado Agrícola y Alimentario (Ismea) destaca un aumento del 15,5 % en el gasto de los consumidores en todas las categorías de aceites y grasas vegetales.
El nuevo informe también indica que el gasto de los consumidores en el país ha crecido un 11,1 % en total durante los primeros nueve meses de 2022.
Según los autores del informe, dicho aumento se debe principalmente al incremento de los precios de los aceites de semillas (un 33 % más), cuyo suministro se ve muy afectado por la invasión rusa de Ucrania.
El nivel de inflación, que sigue siendo elevado, afecta a la capacidad de gasto de las familias. Además, los aceites de oliva virgen extra de alta calidad han experimentado una reducción en su volumen, que ha caído un 3,9 % desde 2021.
Véase también: Noticias sobre la producción de aceite de olivaEn el mismo periodo, como consecuencia del aumento de los precios, el gasto total en aceite de oliva virgen extra ha crecido un 11,6 %.
Curiosamente, en 2022 más familias han optado por comprar sus productos alimenticios en grandes superficies (un 2 % más). Estos comercios suelen promocionar los aceites de oliva virgen extra a precios más bajos como medio para atraer a los consumidores.
Entre 2019 y 2022, las pequeñas tiendas de alimentación tradicionales han registrado una disminución de clientes del 12 % al 10 %. En los estantes de estos establecimientos se suele vender AOVE de alta calidad producido localmente.
Según Ismea, en los primeros nueve meses de 2022, el aceite de oliva virgen extra representó el 0,9 % del gasto total en alimentación de los consumidores.
El informe explica que el cambio en los hábitos de compra es más pronunciado entre las familias de reciente formación con niños muy pequeños. De 2019 a 2022, el gasto en alimentación de este grupo se redujo un 13,7 %. Según Ismea, las difíciles condiciones económicas han obligado a muchas de estas familias a adoptar estrategias de ahorro, ya que el aumento del coste de las hipotecas, las facturas y el cuidado de los niños afecta en gran medida a todos los demás gastos, incluida la alimentación.
Sin embargo, la disminución de la popularidad de la compra de comestibles en línea podría ser una señal esperanzadora para los pequeños comercios locales. El peor periodo de la pandemia de COVID-19 provocó un crecimiento extraordinario en el sector de las compras en línea. No obstante, el informe de Ismea reveló que, aunque los volúmenes de ventas en línea siguen siendo un 80 % superiores a los de 2019, en 2022 hay un 6 % menos de clientes que compran en línea.