Indonesia suspenderá todas las exportaciones de aceite de cocina

El presidente de Indonesia ha anunciado una prohibición total de las exportaciones de aceite de cocina «hasta nuevo aviso», lo que ha provocado nuevas tensiones en los mercados mundiales.

El presidente de Indonesia, Joko Widodo, ha anunciado la suspensión total de todas las exportaciones de aceite de cocina hasta nuevo aviso, alegando la necesidad de garantizar el abastecimiento interno. 

Las medidas entrarán en vigor el jueves 5 de mayo, aunque ya se han introducido varias modificaciones en el alcance de la prohibición.

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«Indonesia suspenderá las exportaciones de aceite de cocina, y de las materias primas utilizadas para su elaboración, hasta nuevo aviso… para garantizar la disponibilidad interna de aceite de cocina» y para ayudar a mantenerlo asequible tras los importantes aumentos registrados durante el mes de marzo, afirmó Widodo.

En una rueda de prensa, Airlangga Hartarto, ministro coordinador de Economía, añadió: «El presidente se ha comprometido a que el pueblo indonesio sea la máxima prioridad en las políticas gubernamentales. Esta política tiene por objeto garantizar que todos los productos de aceite de palma crudo se destinen íntegramente a la disponibilidad de aceite de palma a granel para cocinar a un precio de 14 000 rupias (0,92 €) por litro».

Según los medios de comunicación, el anuncio provocó inmediatamente un repunte espectacular de los precios de las materias primas, y los futuros del aceite de palma crudo en Malasia, el segundo mayor productor mundial de aceite de palma, se dispararon casi un 7 %. 

Esta tensión se disipó poco después del anuncio de que el Gobierno eximiría al aceite de palma crudo de las restricciones a la exportación.

Dada la guerra en curso en Ucrania y la consiguiente reducción de la disponibilidad de aceite de girasol y de cereales, se espera que la retirada del principal productor mundial de aceite de palma provoque una mayor tensión en el mercado de los aceites vegetales, con el consiguiente aumento tanto de la demanda como de los precios de otros aceites alternativos. 

A esto se sumarán otros factores negativos para el comercio mundial de aceites comestibles, como las sequías en Sudamérica y Canadá, que también han limitado el suministro de aceite de soja y de colza, respectivamente.