Unilever apuesta por la tecnología blockchain para el aceite de palma certificado libre de deforestación

El uso de la tecnología blockchain por parte del gigante alimentario podría beneficiar a los pequeños agricultores que cultivan la palma de aceite de forma sostenible y evitar la deforestación de más bosques tropicales del sudeste asiático.

Unilever, uno de los mayores productores de alimentos del mundo, ha anunciado un proyecto piloto basado en la tecnología blockchain de SAP para certificar el origen de su aceite de palma.

Según la empresa, el proyecto podría abrir la puerta a una nueva era de transparencia, trazabilidad y sostenibilidad en la producción de aceite de palma, con la participación de los pequeños productores de los países de origen.

«Nuestra solución permite a las empresas saber qué porcentaje de los productos de aceite de palma que han adquirido procede de un origen sostenible y realizar un seguimiento hasta el producto de consumo final.» – Nitin Jain, director general de SAP GreenToken

El origen incierto del aceite de palma se ha asociado a actividades de deforestación a gran escala.

«Las materias primas como el aceite de palma suelen mezclarse con materias primas físicamente idénticas procedentes de fuentes sostenibles verificadas y no verificadas tras la “primera milla” de la cadena de suministro, lo que hace que la información sobre el origen quede oculta o se pierda», afirmó Unilever en un comunicado de prensa.

Véase también: El 55 % de los consumidores prefiere opciones alimentarias sostenibles, según una encuesta

La necesidad de certificar y verificar el origen del aceite de palma se debe al creciente interés mostrado por los consumidores de todo el mundo respecto al impacto medioambiental de los alimentos.

También se debe a unas normativas más estrictas que se aplican cada vez más a nivel internacional. Por ejemplo, la Comisión Europea ha confirmado recientemente que está trabajando para detener todas las importaciones de productos relacionados con la deforestación.

El proyecto piloto de Unilever en Indonesia utilizó la tecnología blockchain de GreenToken para abastecerse de más de 188 000 toneladas de frutos de palma.

Según la empresa, las fuentes de frutos de palma de Unilever crearon tokens que «reflejan el flujo material del aceite de palma a lo largo de la cadena de suministro y capturan los atributos únicos vinculados al origen del aceite».

Como resultado de este proceso, Unilever pudo rastrear, verificar e informar sobre el origen del producto y su procesamiento a lo largo de toda la cadena de suministro.

Andrew Wilcox, director sénior de Unilever, declaró a FoodNavigator que el nuevo sistema «aprovecha los procesos empresariales existentes, como la creación de órdenes de compra, albaranes de entrada y registros de báscula, para generar y transferir estos tokens de materias primas indivisibles e irreproducibles y mantener la transparencia contable en cada etapa de la cadena de suministro».

Esta información permite a la empresa cumplir con la próxima normativa europea, que exigirá a los productores certificar voluntariamente y ofrecer acceso completo a información como el tipo de materia prima, los volúmenes de producción, los proveedores implicados y el país de producción.

Según la Comisión, los exportadores tendrán que especificar las coordenadas geográficas exactas de la producción y certificar que su cadena de productos cumple con la legislación local.

Según Nitin Jain, director general de SAP GreenToken, la plataforma permite a las empresas «aplicar a las materias primas a granel la misma trazabilidad y transparencia de la cadena de suministro que se obtiene al escanear un código de barras o un código QR en cualquier producto de consumo».

«Nuestra solución permite a las empresas saber qué porcentaje de productos de aceite de palma han adquirido de origen sostenible y realizar un seguimiento hasta el producto de consumo final», añadió.

Unilever ha señalado que tiene previsto lograr una cadena de suministro libre de deforestación para 2023.

Los socios de la empresa, como Golden Agri-Resources, afirmaron que la nueva plataforma mejora la transparencia de sus operaciones y facilita el flujo de información entre los diferentes actores de la cadena de suministro.

Según Wilcox, la tecnología blockchain podría tener un impacto significativo en los bosques tropicales, donde los pequeños agricultores «a menudo se encuentran junto a la biodiversidad más excepcional del planeta, los bosques y turberas más ricos en carbono y, con frecuencia, los ecosistemas más amenazados, donde sus decisiones de producción tienen un impacto desmesurado».

Unilever afirmó que la nueva plataforma podría resultar «transformadora» para la inclusión de los pequeños agricultores, ya que estos podrían acceder a la certificación tanto de sus prácticas sostenibles como de su evolución a lo largo del tiempo.

«Esta segregación virtual que permite la cadena de bloques, junto con los datos de trazabilidad de la primera milla, puede recopilar información sobre las prácticas agrícolas y el entorno de los pequeños agricultores para mostrar el esfuerzo y los avances realizados por estos hacia la sostenibilidad», explicó Wilcox a FoodNavigator.

Aunque muchos países de cuatro continentes producen aceite de palma, el mayor productor sigue siendo Indonesia, que, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), representa el 59 % de la producción mundial. Aproximadamente el 40 % de la producción indonesia procede de pequeños agricultores.

El USDA estima que en 2022/23 la producción aumentará hasta los 46 millones de toneladas en Indonesia, 500 000 toneladas más que el año anterior, debido a «unas condiciones meteorológicas favorables y a unos precios más altos para los productores».

Según el USDA, las exportaciones en ese periodo deberían aumentar hasta los 30 millones de toneladas debido a la creciente demanda de China y la India.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha estimado que, entre 1990 y 2020, se perdieron 420 millones de hectáreas de bosque a nivel mundial debido a la deforestación.

Incluso contando los bosques recién plantados o regenerados, que solo pueden compensar parcialmente la pérdida, se perdieron 178 millones de hectáreas en ese periodo, una superficie aproximadamente del tamaño de todo el estado estadounidense de Dakota del Norte.