La Unión Italiana de Productores de Aceite de Oliva reelige a Granieri

El presidente de Unaprol, David Granieri, afirmó que seguirá trabajando para reactivar el sector tras la pandemia del coronavirus.

La asamblea de miembros de Unaprol, el sindicato italiano de productores de aceite de oliva, renovó la junta directiva y reeligió por unanimidad a David Granieri como presidente en una reunión celebrada en Roma.

Unaprol agrupa a 56 organizaciones de productores. La renovación de los cargos directivos del grupo comenzó en febrero con el nombramiento directo de Nicola Di Noia como nuevo director general.

Junto con Coldiretti, estamos proponiendo un paquete de medidas extraordinarias para ayudar a las empresas agrícolas y a las almazaras.– David Granieri, presidente de Unaprol

«Agradezco sinceramente a todos los asociados su confianza, sobre todo porque hoy, más que nunca, necesitamos trabajar duro para relanzar el sector olivarero italiano», declaró Granieri, un empresario agrícola de 41 años que ocupa el cargo desde 2014 y que actualmente es también vicepresidente de Coldiretti y presidente de Coldiretti Lazio.

Según Unaprol, la pandemia de la COVID-19 ha causado pérdidas por valor de 2000 millones de euros (2250 millones de dólares) al sector olivarero italiano, debido principalmente al cierre y a la difícil reapertura de bares, restaurantes y casas rurales.

La pandemia también ha creado nuevos obstáculos para los exportadores, ha provocado una caída sustancial del turismo y ha coincidido con una caída del 44 % en los precios, lo que se atribuye principalmente a las abundantes existencias mundiales de aceite de oliva.

«Para abordar estas cuestiones, pedimos la puesta en marcha de herramientas innovadoras en favor del sector», declaró Granieri a Olive Oil Times. «Junto con Coldiretti, proponemos un paquete de medidas extraordinarias para ayudar a las empresas agrícolas y a las almazaras».

Afirmó que se daría prioridad a los productores en mayor riesgo, «con la liberación inmediata de los recursos ya asignados para la mejora de la cadena de suministro del aceite de oliva».

«Sin embargo, también necesitamos mecanismos de flexibilidad, un apoyo masivo a las exportaciones y un plan de comunicación extraordinario sobre el aceite de oliva», añadió Granieri. «Además, trabajaremos para enseñar a los consumidores a reconocer y elegir la calidad, así como para apoyar a las empresas que la persiguen».

Granieri afirmó que entre los próximos objetivos del consorcio de productores se encuentra también la propuesta de una revisión de las clasificaciones del aceite de oliva con parámetros más estrictos, con el fin de asignar la denominación «virgen extra» únicamente a las producciones de calidad.