En defensa de la dieta mediterránea: un proyecto de la UE pretende equilibrar la balanza frente a los alimentos procesados

El proyecto MedDiet4All promueve los beneficios de la dieta mediterránea y da a conocer los efectos nocivos para la salud de los alimentos ultraprocesados.

Una investigación financiada por la Unión Europea ha dado lugar a la primera encuesta mundial destinada a comprender la percepción que tienen los consumidores de la dieta mediterránea en todo el mundo.

La encuesta forma parte de un esfuerzo de investigación más amplio para promover la dieta mediterránea como un enfoque más saludable para la producción y el consumo de alimentos.

El proyecto de la UE «MedDiet4All» señala la dieta mediterránea como la clave para una industria agroalimentaria sostenible y una agricultura respetuosa con el medio ambiente.

Véase también: Noticias de salud

Con la encuesta, los investigadores pretenden evaluar los obstáculos para la adopción generalizada de la dieta mediterránea teniendo en cuenta el precio de los alimentos incluidos, su disponibilidad, los hábitos alimentarios y otros factores sociales.

La nueva encuesta MedDiet4All es el primer paso de un proyecto de tres años, que recibió 2,4 millones de euros de financiación de la UE a través del programa PRIMA. La alianza de 19 estados promueve la seguridad alimentaria, la agricultura sostenible y un estilo de vida saludable en la región mediterránea.

«En esta fase inicial, estamos recopilando datos de múltiples fuentes a través de la encuesta y de la amplia red de instituciones asociadas», explicó a Olive Oil Times Achraf Ammar, responsable del proyecto e investigador del Departamento de Ciencias del Entrenamiento y del Movimiento de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, en Alemania.

Además de contar con investigadores y empresas agroalimentarias de Alemania, Francia, Luxemburgo, Italia y España, el proyecto también cuenta con socios en Marruecos, Argelia y Túnez.

«Por supuesto, ahora nos centramos principalmente en las respuestas a la encuesta procedentes de los consumidores de la cuenca mediterránea en los países del programa PRIMA», señaló Ammar. «Como investigadores, también estamos muy interesados en analizar las respuestas que llegarán de todo el mundo».

Los investigadores responsables de MedDiet4All pretenden establecer un movimiento transnacional para promover un cambio alimentario generalizado asociado a un estilo de vida más saludable.

Con este fin, los impulsores de MedDiet4All creen que las campañas publicitarias y de marketing estimularán el desarrollo de nuevas tecnologías para mejorar la producción alimentaria y la logística en la zona mediterránea. Una nueva aplicación móvil también ayudará a los ciudadanos en su camino hacia un estilo de vida saludable.

El proyecto tiene como objetivo contrarrestar el creciente consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados mediante la sensibilización de los consumidores sobre los alimentos que compran y consumen.

«Existe un creciente número de estudios que muestran cómo el consumo significativo de alimentos y bebidas ultraprocesados podría tener un impacto perjudicial en la salud», afirmó Ammar. «Algunas investigaciones muestran que los alimentos ultraprocesados están ganando terreno porque suelen ser más baratos que los no procesados».

«Los alimentos y bebidas ultraprocesados cuentan con el respaldo de los grandes minoristas y establecimientos de alimentación, por lo que se encuentran fácilmente en todas partes, algo que no siempre ocurre con los alimentos saludables», añadió. «Además, los consumidores suelen elegir alimentos y bebidas ultraprocesados porque están listos para consumir, lo que reduce el tiempo necesario para preparar una comida».

Además, Ammar señaló que los coloridos envases de plástico de los alimentos y bebidas ultraprocesados suelen agravar la carga medioambiental que generan.

Los alimentos y bebidas ultraprocesados se producen principalmente mediante procesos de fabricación que consumen mucha energía y se comercializan a nivel mundial a través de una logística intensiva.

«Su popularidad también está vinculada al marketing agresivo que despliegan la mayoría de los productores», afirmó Ammar. «Esos anuncios no muestran el impacto de los alimentos en la salud. La consecuencia es que la población carece de conciencia sobre este tema».

Una investigación realizada en 2021 por la Facultad de Salud Global de la Universidad de Nueva York mostró cómo, a lo largo de dos décadas, la popularidad de los alimentos ultraprocesados en Estados Unidos creció de forma constante.

En 2001, estos alimentos representaban el 54 % del total de calorías y alcanzaron el 57 % en 2018. En el mismo periodo, el consumo de alimentos integrales descendió del 33 % del total de calorías al 27 %.

Las últimas investigaciones en países mediterráneos, como Italia y España, muestran que la ingesta energética procedente de alimentos y bebidas ultraprocesados se mantiene por debajo del 25 %.

Estas tendencias también demuestran que la popularidad de la dieta mediterránea influye de manera inversa en el consumo de alimentos ultraprocesados. Sin embargo, incluso en los países mediterráneos, las investigaciones sugieren que existe un creciente interés por alimentos y bebidas ultraprocesados, baratos y listos para el consumo.

El proyecto se centrará en el desarrollo de tecnologías relevantes para mejorar la competitividad y la sostenibilidad de los alimentos saludables. El objetivo es optimizar la logística y reducir los costes generales del transporte de los alimentos asociados a la dieta mediterránea desde la granja hasta los estantes de los supermercados.

«Estamos trabajando en una plataforma tecnológica MedDiet4All que podría respaldar la estrategia Farm-to-Fork de la Unión Europea», afirmó Ammar, señalando la necesidad de desarrollar una cadena de suministro de la dieta mediterránea multicéntrica.

Los socios de MedDiet4All también están trabajando para mejorar la sostenibilidad de los envases alimentarios con proyectos para desarrollar biopelículas respetuosas con el medio ambiente como alternativa a las películas plásticas estándar.

Otro pilar fundamental del trabajo es informar a los consumidores sobre sus iniciativas para que comprendan mejor cómo seguir la dieta mediterránea y qué implica mantener un sistema alimentario saludable y sostenible.

«Se está desar­rol­lan­do una aplicación mó­vil con el ob­jetivo de difu­n­dir una guía inte­li­gente sobre la dieta medi­terránea, los al­imentos y demás», dijo Ammar. «Pero también servi­rá de asesor de estilo de vida para el consu­ma­dor, adapta­da a las necesidades de cada usuario».

Según los socios del proyecto, las actividades de asesoramiento y la amplia base de datos de la aplicación ayudarán a promover una combinación saludable de hábitos alimenticios de calidad y actividades físicas, sociales y culturales.

Un aspecto crucial del proyecto también se refiere al impacto ambiental beneficioso de la dieta mediterránea.

Al ser una dieta basada en vegetales, la dieta mediterránea reduce el consumo de productos de origen animal y la ganadería intensiva, al tiempo que promueve los alimentos de temporada y de origen local. En conjunto, esto reduce significativamente la huella de carbono de la cadena alimentaria asociada.

Debido a la amplia variedad de frutas, verduras, hierbas y especias que se utilizan, apoyar la dieta mediterránea también significa preservar las plantas de las que proceden todos esos alimentos y sus hábitats.

Al promover un consumo moderado de productos del mar, la dieta mediterránea también apoya un enfoque sostenible de la pesca. La dieta mediterránea también se centra en aprovechar las sobras, conservar los alimentos y reducir los volúmenes de comida y los residuos.

«MedDiet4All es una iniciativa amplia y multipartita en la que participan expertos en alimentación, asociaciones sin ánimo de lucro, expertos en tecnología, investigadores científicos y muchos más», afirmó Ammar.

«En los próximos tres años, el objetivo es desarrollar un proyecto piloto que incluya todo esto y allane el camino para futuras iniciativas destinadas a promover la dieta mediterránea y un estilo de vida más saludable», concluyó.