Europa aprueba el plan de Italia para la aplicación de la Política Agrícola Común
Los 37 000 millones de euros se destinarán a promover la sostenibilidad y los productos alimenticios tradicionales, apoyar a las pequeñas explotaciones agrícolas y fomentar la incorporación de los jóvenes al sector agrícola a lo largo de un periodo de cinco años.
Los agricultores y productores alimentarios italianos recibirán aproximadamente 37 000 millones de euros en los próximos cinco años en el marco de la nueva Política Agrícola Común (PAC) 2023-2027 de la Unión Europea.
La PAC marca las políticas fundamentales de todos los Estados miembros, e Italia acaba de recibir luz verde para su plan estratégico nacional, que entrará en vigor el 1 de enero.
«[El plan] apoyará la competitividad y la sostenibilidad en todos los sectores agrícolas y agroalimentarios», afirmó Francesco Lollobrigida, ministro de Agricultura italiano.
Algo más de 26 000 millones de euros procederán del presupuesto de la UE, y el resto de los fondos serán aportados por el Gobierno italiano.
La nueva PAC incluye medidas para reducir el impacto medioambiental de la agricultura y la producción alimentaria, mejorar la seguridad alimentaria, la sostenibilidad agrícola y la biodiversidad, apoyar a las pequeñas explotaciones agrícolas y a las empresas alimentarias, y animar a más jóvenes a dedicarse a la agricultura.
También pretende combatir el desperdicio de alimentos, mejorar las condiciones sociales en el sector de la producción alimentaria y proteger el bienestar animal.
Siguiendo sus directrices, el plan italiano se centra en apoyar lo que se define como «la transición a la agricultura ecológica», al tiempo que mejora la resiliencia y la competitividad en las diferentes cadenas de producción.
Se destinarán aproximadamente 2 000 millones de euros a la agricultura ecológica, una medida considerada crucial para alcanzar el objetivo de la UE de que el 25 % de todas las tierras agrícolas se conviertan a prácticas ecológicas para 2027.
La calidad de los alimentos es otro pilar del plan, y el Gobierno italiano tiene previsto apoyar el aceite de oliva virgen extra y otros productos alimenticios tradicionales con certificación de Denominación de Origen Protegida (DOP) o de Indicación Geográfica Protegida (IGP).
Otros fondos se destinarán a la denominada «agricultura heroica», que se desarrolla en entornos muy difíciles, como los olivares situados en laderas empinadas.
Los productores de aceite de oliva de Apulia y Calabria, las dos regiones productoras de aceite de oliva más grandes del país, también recibirán fondos de la PAC.
Un marco actualizado para la gestión de riesgos ofrecerá a las explotaciones agrícolas una mayor estabilidad en tiempos de grandes desafíos e incertidumbres climáticas.
Según la asociación agrícola italiana Coldiretti, una de las novedades más relevantes de la nueva PAC es el sistema de compensaciones agrícolas, que busca estabilizar los ingresos al tiempo que promueve la sostenibilidad. Se destinan casi 18 000 millones de euros al apoyo directo a los ingresos agrícolas.
El plan también pretende ampliar el alcance de las actividades agrícolas rurales para respaldar los ingresos y preservar el patrimonio rural. El plan también proporciona fondos para la agricultura y la ganadería sostenibles y facilita a las generaciones más jóvenes el acceso a la creación de empresas agrícolas y la compra de tierras.
Las generaciones más jóvenes también podrán beneficiarse más fácilmente de fondos destinados a fomentar el uso de las últimas tecnologías y el seguimiento de las mejores prácticas agrícolas más modernas.
Según datos del Instituto de Servicios para el Mercado Agrícola y Alimentario (Ismea), en Italia hay 11 agricultores mayores de 65 años por cada agricultor menor de 40.
Los agricultores que reduzcan su impacto medioambiental yendo más allá de los requisitos mínimos de la política de la UE también serán recompensados con un fondo de 876 millones de euros.
El 17 % de los fondos se destinará a los olivicultores que protejan los olivos declarados monumentos del patrimonio nacional y los paisajes tradicionales. Los agricultores recibirán 220 euros por hectárea, siempre que cuiden los olivos de sus tierras.
Las explotaciones de menos de 14 hectáreas, que constituyen una gran parte de la producción alimentaria italiana, recibirán apoyo a través de un fondo de 350 millones de euros al año. En Italia, 1,1 millones de explotaciones tienen una superficie inferior a 11 hectáreas.
El plan también destina 20 millones de euros a financiar la construcción y renovación de embalses, así como otras medidas para mitigar los efectos de la sequía actual.
El plan también destina fondos para apoyar la igualdad de género en las empresas agrícolas y de producción alimentaria, promover la seguridad en el lugar de trabajo y facilitar el acceso a los conocimientos agrícolas.
También se adoptarán una serie de medidas para prevenir prácticas laborales ilegales e inseguras y facilitar a los agricultores la contratación de trabajadores temporeros.
La mayor parte de los fondos de la PAC destinados al plan estratégico nacional de Italia se gestionará mediante directivas gubernamentales, que se encuentran actualmente en fase de elaboración.
Desde 1962, la PAC ha sido una de las iniciativas políticas comunes más importantes llevadas a cabo por la Unión Europea. Aproximadamente un tercio del presupuesto de la UE se destina a la PAC.
En los próximos cinco años, la PAC alcanzará los 387 000 millones de euros en gasto total. El 40 % de los fondos se destinará a financiar estrategias de la UE para hacer frente al cambio climático que también inciden en las políticas agrícolas.