Los agricultores españoles piden que se ponga freno a los abusos en los precios del aceite de oliva
Según la asociación española de pequeños agricultores, los distribuidores están cometiendo una forma de «terrorismo comercial» al aprovecharse de su posición dominante en el mercado.
Una asociación de agricultores ha pedido que se impongan sanciones contra las presuntas prácticas abusivas en el canal de distribución, altamente concentrado, del sector del aceite de oliva en España.
La UPA, un organismo profesional que agrupa a los pequeños agricultores, denuncia que se está produciendo una forma de «terrorismo comercial». Ignacio Senovilla, secretario de Agricultura de la UPA, afirma que entre las prácticas desleales se encuentran la venta continuada de aceite de oliva al por menor por debajo del coste, la celebración de las denominadas subastas a ciegas y el abuso generalizado de la posición dominante que ostentan los distribuidores.
La UPA quiere que se modifiquen las «ambiguas» leyes españolas de comercio minorista y competencia para garantizar que estas prácticas sean perseguidas y sancionadas, así como la implantación de un código de conducta que regule las ventas de aceite de oliva. «La aplicación de estas medidas ayudará a establecer reglas de juego justas para todos, garantizando el futuro, la fortaleza y la estabilidad del sector», afirmó Senovilla.
Además, la UPA ha solicitado recursos para ayudar a aumentar el nivel de concentración en el lado de la oferta y buscar nuevos mercados para el aceite de oliva. Afirma que las protestas de los productores son inminentes si no se aplican las medidas a los niveles gubernamental regional, central y europeo pertinentes.
«En cuanto al mercado interior, es absolutamente esencial y urgente valorar adecuadamente nuestro aceite de oliva, lo cual es una tarea muy difícil dado que las políticas de venta de los distribuidores permiten que se utilice como producto reclamo, que está constantemente “en oferta especial”», afirmó Senovilla.
La UPA celebró recientemente una rueda de prensa para denunciar que una promoción del gigante de los supermercados Lidl hacía que el aceite de oliva virgen extra se vendiera a 1,57 euros el litro. En ningún momento desde enero de 2010 los precios de los productores habían sido tan bajos, ni siquiera para el aceite lampante, y mucho menos teniendo en cuenta los costes de envasado y transporte, se quejaron los agricultores.
Senovilla renovó sus llamamientos a la Comisión Europea para que actualice los umbrales «totalmente obsoletos» para activar medidas de almacenamiento privado como medida provisional para sostener los precios.

En enero, el comisario de Agricultura, Dacian Cioloş, accedió a proporcionar ayudas al almacenamiento privado para el sector porcino de la UE, que atraviesa dificultades, pero hasta ahora ha rechazado las peticiones de hacer lo mismo con el aceite de oliva.
Cioloş afirmó la semana pasada que el poder de negociación de los grandes distribuidores era la causa de los problemas de precios del aceite de oliva en España, y no una perturbación del mercado.
También la semana pasada, fuentes de la CE señalaron que los precios del aceite de oliva en España no solo estaban por encima del umbral, sino que habían mejorado en la tercera semana de febrero.
Según la CE, el precio del aceite de oliva virgen extra subió un 1,5 % (con respecto a la semana anterior), hasta los 210,35 € (290,32 $) por 100 kg, el del aceite de oliva virgen subió un 1,7 %, hasta los 199,38 € (275,18 $), y el del aceite lampante un 1,8 %, hasta los 186,31 € (257,14 $).
En Grecia, los precios del aceite de oliva virgen extra y del aceite lampante son actualmente lo suficientemente bajos como para acogerse a las medidas de almacenamiento privado, según las fuentes. Cioloş afirma que, por ahora, seguirá vigilando el mercado.
Mientras tanto, la producción de aceite de oliva de España en la campaña 2010-11 ya ha aumentado un 24 % con respecto al total del año pasado, y la temporada aún no ha terminado del todo. Según la AAO (Agencia del Aceite de Oliva) de España, a finales de enero se habían producido un total de 1,07 millones de toneladas. La agencia señaló que la cosecha, superior a la media, se había visto favorecida por unas condiciones meteorológicas favorables.