Francia adopta las etiquetas Nutri-Score

La decisión se ve matizada por la preocupación que suscitan las puntuaciones de Nutri-Score para los productos tradicionales franceses, en particular el queso.

La ministra francesa de Agricultura y Soberanía Alimentaria, Annie Genevard, y otros tres ministros han firmado un decreto que permite la entrada en vigor en Francia del nuevo algoritmo Nutri-Score para el etiquetado de alimentos.

Esta medida ha convertido a Francia en el último país en adoptar el sistema actualizado de etiquetado en la parte frontal del envase (FoPL). Se necesitaron casi dos años de acalorados debates para conseguir su aprobación.

Curiosamente, al anunciar el decreto, Genevard y sus colegas advirtieron que el FoPL «tiene limitaciones que es esencial corregir».

Véase también: Carrefour exige el etiquetado Nutri-Score a los proveedores franceses

Según los ministros, Nutri-Score penaliza muchos alimentos típicos franceses «aunque ofrecen beneficios nutricionales reconocidos cuando se consumen de acuerdo con las directrices nutricionales… y como parte de una dieta equilibrada y variada».

«Esos alimentos han obtenido etiquetas de calidad en sus envases. Es imperativo que protejamos nuestro patrimonio culinario», señalaron.

Los ministros hicieron hincapié en que trabajarán activamente para evitar cualquier perjuicio «a los productos que son fruto de la riqueza de nuestros terruños».

Algunos productores destacados de especialidades alimentarias francesas, como los queseros, han criticado el Nutri-Score desde su creación. Expresaron objecciones aún más contundentes tras el anuncio del nuevo algoritmo.

Las preocupaciones de los ministros franceses reflejan fielmente algunos de los argumentos más significativos planteados contra la adopción de Nutri-Score en otros países europeos, incluida Italia.

Nutri-Score logo displaying ratings A, B, C, D, and E on a product packaging.

Nutri-Score es un sistema de etiquetado frontal (FoPL) tipo semáforo que utiliza cinco colores y letras coordinados para calificar lo saludable que es un alimento envasado en función de su contenido en grasas, azúcares, sal y calorías por cada 100 gramos o mililitros. Una «A verde» indica la opción más saludable, mientras que una «E roja» denota la menos nutritiva.

La actualización introduce cambios sustanciales, entre ellos una mejora en la clasificación de los aceites de oliva. Estos cambios han elevado todas las categorías de aceite de oliva de «C amarillo» a «B verde claro».

El algoritmo actualizado no hace distinción entre el aceite de oliva refinado y el aceite de oliva virgen extra. Esto se debe a que Nutri-Score no tiene en cuenta explícitamente los fenoles y otros componentes relevantes.

Aunque estos compuestos contribuyen de manera significativa a la reputación del aceite de oliva virgen extra como superalimento saludable, su alto contenido en grasas le impidió alcanzar la máxima calificación de Nutri-Score.

Otros alimentos, como la leche entera, han sido rebajados en la clasificación según el nuevo algoritmo debido a su contenido en grasa.

La actualización también ha dado lugar a calificaciones más bajas para varios productos populares, incluidos aquellos que contienen edulcorantes alternativos.

La importante revisión del algoritmo llevó a la empresa alimentaria Danone, una de las primeras en adoptar Nutri-Score, a criticar duramente el sistema y a dejar de utilizarlo en una amplia gama de sus productos.

Al firmar el decreto, los ministros franceses hicieron hincapié en que la lucha contra la epidemia de obesidad en el país sigue siendo el objetivo principal de la nueva medida.

«Hoy en día, uno de cada dos franceses tiene sobrepeso u obesidad, con desigualdades sociales y territoriales muy marcadas», señalaron.

Los ministros elogiaron los cambios introducidos por los fabricantes de alimentos en sus productos para ajustarse mejor a las puntuaciones de Nutri-Score, «en particular mediante la reducción del contenido de sal, azúcar y grasas».

Actualmente, seis países de Europa utilizan Nutri-Score: Alemania, España, Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos y Suiza.

Portugal se unió brevemente a la lista el pasado mes de abril. Sin embargo, dos meses después, el Ministerio de Agricultura y Pesca anunció que su implantación era de facto ilegal y canceló todo el proceso de adopción.

En ese momento, el ministerio portugués subrayó que cualquier sistema de etiquetado voluntario en Portugal debía basarse en modelos «respetuosos con los productos alimenticios portugueses».

En su comunicado, los ministerios franceses especificaron que «los agentes económicos implicados en el proceso, si así lo desean, disponen de dos años para actualizar sus envases y colocar el nuevo Nutri-Score».