Se estancan los planes para el «Sello de Calidad» de Buenos Aires
Los investigadores han descubierto que una denominación regional para identificar los aceites de oliva locales aportaría un valor añadido, pero la falta de cooperación entre los productores ha provocado que no se haya hecho nada al respecto.
Los productores de aceite de oliva de la provincia de Buenos Aires se han estancado en su intento de crear un sello de calidad —similar a una Denominación de Origen Protegida— que identifique el aceite de oliva virgen extra de producción local y que, potencialmente, aumente el precio al que se comercializa.
Según Lorena Tedesco, profesora de economía de la Universidad Nacional del Sur (UNS) que trabajó en el proyecto, la falta de organización de la Cámara de Olivicultura del Sur de la provincia ha provocado la inacción.
(El objetivo era) proporcionar a los productores las herramientas para evaluar y orientarles en sus estrategias empresariales.
Después de que Tedesco y sus colegas ayudaran a investigar el tema y proporcionaran asesoramiento y orientación a los productores, ella declaró a Olive Oil Times que, en última instancia, dependería de ellos implementar y organizar el programa.
La mayor parte de la producción de aceite de oliva en Buenos Aires tiene lugar en el suroeste de la provincia, situado en la Pampa, una zona semiárida y subhúmeda.
Véase también: Los productores de aceite de oliva de Argentina esperan seguir el ejemplo del MalbecDebido a la combinación del clima y la geografía de la provincia, junto con la falta de inversión en el sector, la producción de aceite de oliva en Buenos Aires es relativamente escasa. A pesar de todo ello, Mario Fernández, productor local y expresidente de la Cámara de Olivicultura del Sur, afirmó que 2019 había sido un buen año para los productores locales, tanto en términos de calidad como de cantidad.
Señaló que la región produjo alrededor de 1 250 toneladas, lo que supone aproximadamente el tres por ciento de la producción total de Argentina en 2019.
Sin embargo, los expertos consideran que lo que le falta a la provincia en cantidad lo compensa con calidad.

Olivares La Reconquista
Según una investigación de Susana Picardi, profesora de la UNS, la proximidad al océano, los inviernos fríos y la amplitud térmica favorecen la maduración lenta de las aceitunas, lo que da lugar a un alto contenido fenólico y a una elevada proporción de ácido oleico en el aceite resultante.
Datos como estos llevaron a la idea de que un aceite de oliva de producción local podría alcanzar un precio más alto que los demás que comparten las estanterías de los supermercados.
Véase también: Los mejores aceites de oliva de ArgentinaBeatriz Lupin, profesora de economía de la Universidad Nacional de Mar del Plata que trabajó en la iniciativa para crear el sello, explicó a Olive Oil Times que el objetivo del proyecto era «proporcionar a los productores las herramientas para evaluar y orientarles en sus estrategias empresariales».
Un estudio realizado por Lupin y su equipo de investigación en 2017 reveló que el 55 % de los participantes afirmaba estar dispuesto a pagar hasta un 50 % más por una botella de aceite de oliva virgen extra con el sello de calidad local.
A partir de ahí, ha correspondido a la Cámara de Olivicultura del Sur organizar y comenzar a implementar el plan. Según Tedesco, será una ardua tarea.
La calidad heterogénea de los aceites producidos en Buenos Aires y la práctica de mezclar aceites locales con los de otras regiones son dos de los retos a los que se enfrentan los productores y la Cámara en la implementación del plan.
También hay retos menores, relacionados principalmente con la falta de organización y cooperación entre los productores.
Sin embargo, Tedesco señaló que el terreno sigue siendo fértil para la creación de un sello de calidad local. La demanda de productos de alta calidad y de producción local está creciendo en la provincia y, en su opinión, existe una oportunidad para que los agricultores y productores locales se beneficien.