El límite máximo del precio del aceite de oliva en Túnez recibe una acogida dispar entre los consumidores

El Gobierno ha fijado un precio máximo para el aceite de oliva con el fin de contener los gastos de los hogares, pero los habitantes de la zona ponen en duda la eficacia de la medida.

En Túnez se está produciendo un intenso debate sobre la eficacia de la estrategia del Gobierno para reducir los precios al consumo, más de un mes después de que anunciara un límite máximo de precios para la venta de aceite de oliva nacional.

En diciembre de 2023, el gobierno fijó un precio máximo de 15 dinares (4,55 €) para el aceite de oliva distribuido por la Oficina Nacional del Aceite de Oliva (ONH) en los supermercados locales, debido a la preocupación de que los precios estuvieran subiendo más rápido que los ingresos de los hogares. En aquel momento, se esperaba que los precios locales del aceite de oliva al por menor subieran a 25 dinares (7,40 €) por litro.

Fuentes de los medios locales señalaron que, en general, los clientes estaban satisfechos con la iniciativa en el contexto de la actual crisis económica. Por ejemplo, Tarek, un joven gerente de cafetería, dijo que estaba dispuesto «a comprar un litro de aceite de oliva por 15 dinares en lugar de por 24 o 25 dinares».

Véase también: Un tour por Túnez explora la cultura y la gastronomía del aceite de oliva

Sin embargo, existen algunas dudas sobre el discurso mediático del Gobierno, y no todas las reacciones han sido positivas. En Facebook y otras redes sociales, los usuarios señalaron que recibir «un litro y medio» de aceite de oliva subvencionado no era suficiente para marcar una diferencia real en el coste de la vida de los hogares. «¿Cuántos tunecinos consumen una botella y media de aceite de oliva al año?», preguntó otro usuario de las redes sociales.

Se pondrán a disposición de los hogares tunecinos cerca de 11 millones de litros de aceite de oliva. Moez Ben Amor, director comercial de la ONH, afirmó que el suministro será suficiente para cubrir las necesidades de los tunecinos.

A pesar de las garantías, la puesta en marcha del plan ha resultado complicada. Por un lado, el Gobierno tuvo dificultades para satisfacer la demanda cuando llegaron las primeras existencias a las tiendas.

Las personas que publicaron en Internet señalaron que no podían encontrar el aceite de oliva rebajado en los supermercados de su barrio, y usuarios de las redes sociales como Ben Youssef preguntaban: «¿Dónde se puede conseguir?».

Fuentes de los medios de comunicación informaron de que las primeras botellas que llegaron a las estanterías se vendieron en pocas horas. En respuesta, Ben Amor pidió a los consumidores que evitaran el pánico. En los últimos meses se observó una avalancha similar en las tiendas debido a la falta de leche, que se racionó a dos envases por persona, y a la escasez de azúcar y café.

También parece haber un conflicto entre los precios de los supermercados, que superan el límite máximo, y el intento del Gobierno de mantener los precios por debajo de dicho límite.

Olive Oil Times analizó los supermercados online que reparten comestibles en Túnez, cuya área metropolitana alberga aproximadamente a una cuarta parte de la población. Solo uno, Carrefour, vendía aceite de oliva virgen extra de la marca ONH a un precio de 15 dinares por litro. La marca de la ONH no estaba disponible en las demás tiendas.

El aceite de oliva de marca vendido por litro en Monoprix oscilaba entre 20 y 36,8 dinares (5,92 € a 10,89 €) y entre 10,3 y 13 dinares (3,05 € a 3,85 €) por una botella de 250 mililitros. En Carrefour, una botella estándar de aceite de oliva virgen se vendía a 14 dinares (4,14 €) por litro y a 31,9 dinares (9,44 €) por litro en Maximarket.

En una entrevista con una emisora de radio local, un cliente predijo que «la gente podría aprovecharse del plan para obtener beneficios». Por ejem­ple, los agri­culto­res o los re­vendedo­res [podrían verse más tentados] a mezclar y adul­te­rar el aceite para evi­tar per­der dinero [por el límite de precio]. Fijar un precio así también tiene un impacto nega­tivo en los pro­du­cto­res de aceite de aceituna».

De hecho, a principios de enero, un equipo formado por autoridades locales, regionales y nacionales incautó 1.420 litros de aceite de oliva adulterado con otros aceites.

Según el Banco Mundial, la persistente sequía de Túnez ha mermado su prosperidad económica, pero medidas como los límites de precios pueden agravar el problema.

El sector agrícola, en particular, ha sido el más afectado, lo que ha provocado dificultades de financiación externa, un aumento de la deuda interna y un incremento de los precios de los productos básicos. La infla­ción a­lzó al 9 por­ciento en septiembre de 2023, y la emi­gra­ción se ha convertido en algo vital para los tunecinos que hacen frente a las di­ficultades eco­nómicas.

Aunque el gobierno ha intervenido con medidas para estabilizar los precios internos, este «sistema de control de precios que regula los principales mercados de productos básicos es un factor clave del creciente endeudamiento de las empresas estatales, así como de la escasez», según el Banco Mundial.

Los clientes en las redes sociales han pedido «una reducción del 30 % en todos los productos agrícolas», incluidos los dátiles y el pescado, ante la escalada de los precios de los alimentos. Otros señalaron que «el precio de 10 dinares (2,96 €) habría sido más razonable para los tunecinos».

A nivel nacional, el aceite de oliva es un com­pon­ente si­g­ni­fi­ca­tivo de la co­ci­na tu­ni­sia­na. Es es­en­cial en var­ios platos de meze, guisos y el cuscús, el plato na­cio­nal.

Sin embargo, la producción de aceite de oliva de Túnez está orientada a la exportación, y casi el 80 % del aceite de oliva, equivalente a 195 000 toneladas en 2023, se destina a España e Italia, lo que ha enfurecido a algunos usuarios de las redes sociales.

«El aceite de oliva es un negocio rentable en Europa, pero un producto de exportación poco rentable para Túnez, ya que lo vendemos barato en cubas que se reenvasan como producto europeo», escribió uno.

Fuera de la capital, el Gobierno ha garantizado una distribución justa y equitativa por todo el país. En enero, el director regional de comercio de la gobernación de Kairuán, Adel Ben Helima, distribuyó 900 kilos de azúcar a granel y 900 litros de aceite de oliva en las principales zonas comerciales de Kairuán.

Sin embargo, los usuarios de las redes sociales se muestran escépticos y han exigido más transparencia, cuestionando si el Gobierno se limita a retirar «aceite de oliva viejo». En respuesta, Ben Amor precisó que el aceite es de calidad superior y procede de la campaña 2023/24.

La medida se mantendrá hasta el Ramadán (abril de 2024), según Houssem Eddine Touiti, director general de Competencia e Investigaciones Económicas del Ministerio de Comercio.