Turquía anuncia un plan para impulsar la agricultura sostenible

El nuevo plan tiene como objetivo promover la agricultura ecológica, la innovación tecnológica, el reciclaje y las energías renovables, apenas unas semanas después de que la UE asumiera un compromiso similar.

Un enfoque más ecológico de la producción agrícola constituye el eje central de un nuevo plan de desarrollo sostenible anunciado por el Gobierno turco.

El mayor exportador mundial de aceite de oliva ecológico tiene previsto renovar de forma significativa los sectores agrícola, industrial y del transporte del país para reducir su impacto en el medio ambiente, al tiempo que garantiza su competitividad en un escenario internacional en rápida evolución.

«El Plan de Acción para la Reconciliación Verde es una hoja de ruta compatible con las políticas de transformación que se están llevando a cabo en las economías de todo el mundo, especialmente en la UE» —Mehmet Muş, ministro de Comercio de Turquía

La nueva estrategia incluye docenas de medidas, como la promoción de la agricultura ecológica, la innovación tecnológica, el reciclaje y la implantación de fuentes de energía renovables.

El nuevo Plan de Acción de Reconciliación Verde anunciado por Ankara se centra en la sostenibilidad. Se ha presentado en respuesta al plan «Fit-for-55», que la Comisión Europea introdujo recientemente, y al Pacto Verde Europeo.

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Aunque el país no es miembro de la UE, Bruselas estima que más del 42 % de todas las exportaciones turcas se dirigen a países de la UE, que pronto estarán sujetos a normas más estrictas sobre el origen de sus importaciones.

El Ministerio de Comercio de Turquía estimó que, en 2020, el valor total de las exportaciones turcas a la Unión Europea superó los 120 000 millones de euros.

Para seguir siendo competitivos, «es esencial crear un sector agrícola eficiente y altamente productivo que sea sostenible desde el punto de vista medioambiental y social», afirmó el Gobierno turco en su nuevo plan.

Según el ministerio, Turquía será uno de los países más afectados por el cambio climático, en parte debido a su ubicación geográfica.

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Por lo tanto, «es importante que nuestro país adopte medidas en favor de la agricultura sostenible» y «se llevarán a cabo estudios para reducir el uso de pesticidas, antimicrobianos y fertilizantes químicos en nuestro país».

El plan también detalla la necesidad de popularizar la agricultura ecológica y los métodos biotecnológicos entre los agricultores, ya que la demanda de productos ecológicos está creciendo, lo que «crea oportunidades para el desarrollo de una producción agrícola ecológica sostenible y respetuosa con el medio ambiente».

Según el plan, también se llevarán a cabo nuevas actividades de registro de concentración parcelaria para seguir desarrollando las explotaciones agrícolas y las inversiones.

El plan también tiene como objetivo crear las condiciones para la reutilización de los residuos derivados de las actividades agrícolas, al tiempo que se sensibiliza a los consumidores sobre los ciclos de los productos.

Si bien la agricultura desempeña un papel fundamental en la economía turca, se dedicarán importantes esfuerzos, previstos en el plan, a la renovación de las zonas industriales, incluyendo nuevos distritos verdes para la innovación y la sostenibilidad, centrándose en estrategias de energía renovable, concretamente la energía geotérmica.

Un grupo de trabajo centrado en maximizar el esfuerzo reunirá a investigadores de entidades públicas y privadas —universidades, fabricantes y empresas tecnológicas, entre otros—.

Una base de datos nacional específica recopilará información sobre materias primas, procesos y emisiones. Estos datos ayudarán a definir el alcance y las áreas de intervención, al tiempo que se diseña un sistema de etiquetado medioambiental.

«El Plan de Acción de Reconciliación Verde es una hoja de ruta compatible con las políticas de transformación que se están llevando a cabo en las economías de todo el mundo, especialmente en la UE», afirmó Mehmet Muş, ministro de Comercio de Turquía. «Fomenta las inversiones verdes, contribuye a la transformación de las cadenas de valor globales y, por lo tanto, apoya la producción de valor añadido».