Un estudio sugiere que la dieta mediterránea beneficia a los pacientes con lupus
Según un nuevo estudio, los alimentos antiinflamatorios, característicos de la dieta mediterránea, pueden reducir el riesgo de daño orgánico y problemas cardiovasculares en pacientes con lupus.
Según un estudio de la Universidad de Granada, los pacientes con lupus eritematoso sistémico que siguieron la dieta mediterránea experimentaron una mejora en la evolución clínica de la enfermedad.
Científicos de la universidad y del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada estudiaron a 280 pacientes con lupus, a partir de 2017. Evaluaron la adherencia de los participantes a la dieta mediterránea y su estilo de vida en general.
Junto con el tratamiento médico, el asesoramiento nutricional podría ser muy útil para mejorar el curso del lupus y sus comorbilidades.
Actualmente no existe cura para el lupus, por lo que mejorar sus síntomas y comorbilidades es vital. Se estima que al menos cinco millones de personas en todo el mundo padecen algún tipo de lupus.
Véase también: Noticias de salud«La causa exacta del lupus aún se desconoce, pero se sabe que es el resultado de la interacción entre diversos factores, como la predisposición genética; ciertos factores ambientales (exposición a los rayos UV, toxinas, estilo de vida) o cambios hormonales, entre otros», afirmó Gabriela Pocovi Gerardino, nutricionista, dietista y doctora de la Universidad de Granada.
La investigadora también descubrió que los pacientes que seguían la dieta mediterránea presentaban menores índices de obesidad y enfermedades cardiovasculares, padecimientos a los que los pacientes con lupus están más expuestos.
Los síntomas del lupus varían según el paciente, pero la enfermedad provoca inflamación que puede afectar a muchos sistemas orgánicos, incluidos el corazón, los pulmones y el cerebro.
El estudio reveló que el consumo de alimentos antiinflamatorios estrechamente relacionados con la dieta mediterránea, como el aceite de oliva, las frutas, las verduras y el pescado, beneficiaba a los pacientes con lupus al reducir el daño orgánico.
A su vez, evitar los alimentos con alto contenido en azúcar y la carne procesada, que no forman parte de la dieta mediterránea, también se asoció con beneficios para la salud.
«Estos resultados son de gran relevancia e impacto, y nos llevan a recomendar que, junto con el tratamiento médico, el asesoramiento nutricional podría ser muy útil para mejorar el curso del lupus y sus comorbilidades», afirmó Norberto Ortego Centeno, investigador que dirigió el estudio en la Universidad de Granada.
Sin embargo, los investigadores también subrayaron que se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.