Las prácticas sostenibles ayudan a los productores del norte de África a salir airosos de una temporada difícil
Los productores de Túnez, Marruecos y Egipto superaron la sequía y el calor para alzarse con 16 premios en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2025.
Las difíciles condiciones de la pasada campaña olivarera en amplias zonas del norte de África afectaron a la producción de aceite de oliva virgen extra de alta calidad.
Los productores tunisios, marroquíes y egipcios presentaron los resultados de su resiliencia y adapación a la escasecia de manodeobra, las altas temperaturas y las precipitaciones insuficientes en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva del NYIOOC 2025.
Teniendo en cuenta la escasa cosecha de la temporada anterior, la producción de aceite de oliva tunecina se recuperó en la campaña 2024/25.
Véase también: El mejor aceite de oliva virgen extra de TúnezLas instituciones locales prevén que, al final de la temporada, el país exportará hasta 300 000 toneladas de aceite de oliva, la mayor parte de las cuales se envían a granel, con una parte significate destinada a la Unión Europea.
Sin embargo, los productores tunesios demuestraron que el país también es sede de una calidad galardonada, al obtener 12 premios de 18 propuestas en el NYIOOC 2025.
Los productores de los países vecinos, Marruecos y Egipto, también tuvieron que hacer frente a condiciones complejas, principalmente debido al impacto de la reducción de las precipitaciones.
Dos productores marroquíes se unieron para ganar un premio de oro y otro de plata en el NYIOOC 2025, mientras que el productor egipcio Wadi Food obtuvo dos premios de plata.
«Nuestra temporada de aceitunas en Túnez está verdaderamente a merced del cambio climático en estos días», afirmó Naouel Bouabid, propietario de Massiva, que obtuvo tres premios de plata por su línea insignia de aceite de oliva Damya. «Estamos viendo un clima cada vez más impredecible».

Naouel Bouabid celebró haber ganado tres premios de plata en el NYIOOC 2025 por su marca insignia Damya. (Foto: Ksenija Hotic)
Bouabid citó como ejemplos las olas de calor fuera de temporada y las precipitaciones erráticas. «Todo esto hace que la agricultura sea un esfuerzo continuo de adaptación», señaló. «Además, los nopales —vitales para nuestra biodiversidad e incluso para la calidad del aceite de oliva— están sufriendo graves ataques».
«La cochinilla ha causado daños que nos han costado una gran parte de nuestro patrimonio natural», añadió Bouabid. «Afortunadamente, el Gobierno y los socios internacionales están buscando soluciones de forma activa».
En Túnez, los nopales apoyan el cultivo del olivo al estabilizar el suelo, conservar el agua y servir de cortavientos.
Su resiliencia en climas áridos reduce la erosión y el riesgo de incendios forestales. Al diversificar los ingresos y mejorar la biodiversidad, ayudan a crear un entorno más sostenible y adaptado al clima para la producción de aceite de oliva de alta calidad.
A pesar de estos retos, Bouabid afirmó que el terruño único, el enfoque de la cosecha y las prácticas, así como las tecnologías de molienda, contribuyeron al triunfo de Massiva en Nueva York.
«También prestamos una meticulosa atención a los detalles en el cultivo de nuestros olivos, empleando prácticas sostenibles para garantizar su salud y longevidad», añadió.
Según Bouabid, «ganar un premio en un concurso tan prestigioso como el NYIOOC es una sensación increíble».
«Es una poderosa validación de todo el arduo trabajo, la dedicación y la pasión que ponemos en cada paso del proceso de elaboración del aceite de oliva, desde el cuidado de los árboles hasta la cuidadosa extracción y almacenamiento. Es un momento de inmenso orgullo para todo nuestro equipo», afirmó.
Ganar en Nueva York también es importante para la empresa, ya que se centra en las exportaciones a Estados Unidos.
«Comercializar de forma eficaz nuestro aceite de oliva tunecino, único y de alta calidad, en EE. UU. es un gran reto», señaló Bouabid. «Competimos con marcas globales más grandes y consolidadas que cuentan con un mayor poder de comercialización, lo que requiere un esfuerzo y una inversión significativos en la imagen de marca, el origen y la difusión a nivel nacional».

Olyfo obtuvo un premio de plata por su mezcla de intensidad media de aceitunas Koroneiki, Arbequina, Arbosana y Chemlali. (Foto: Olyfo)
Otros productores de gama alta del país coinciden con Bouabid, ya que hubo que hacer frente a numerosos retos.
«Tuvimos que hacer frente a toda una serie de retos, que iban desde la disponibilidad y la gestión de la mano de obra hasta un clima muy caluroso durante el verano», afirmó Ahmed Hamza, cofundador y director general de Olyfo. «En algunos días se superaron los 48 ºC».
Olyfo ganó un Premio de Plata en el Concurso Mundial por su marca «2500 Years of Tradition», una mezcla de intensidad media de aceitunas Koroneiki, Arbequina, Arbosana y Chemlali.
Según Hamza, ganar en Nueva York le llena de orgullo y satisfacción. «Da la sensación de que se valora nuestro trabajo; es un importante reconocimiento a la calidad del aceite de oliva virgen extra que vendemos al mundo», señaló.
En Marruecos, la persistente sequía y la escasez de agua han afectado a la producción del país. Tanto los productores de gama alta como otras explotaciones agrícolas se han enfrentado a dificultades.
Véase también: El mejor aceite de oliva virgen extra de Marruecos«Tuvimos una cosecha reducida debido a las condiciones meteorológicas adversas. La falta de lluvia en
Marruecos fue un desastre», afirmaron Mohammed Dakir Berrada, fundador y propietario de Noor Fès en Marruecos, y Ghizlane Tazi, directora general de la empresa.
Noor Fès obtuvo una Medalla de Oro en el NYIOOC 2025 con su Picholine marroquí monovarietal.

Dos productores de Marruecos, entre ellos Noor Fès, se unieron para ganar dos premios en el Concurso Mundial. (Foto: Noor Fès)
«El cambio climático es ahora un problema global y está afectando cada vez más a la producción de aceitunas», afirmaron. «El cambio climático está transformando nuestro entorno, pero también nos empuja a hacerlo mejor».
«Nuestro aceite de oliva, producido con sistemas regenerativos y biodiversos, no solo sabe mejor y ofrece más beneficios nutricionales, sino que también forma parte de un futuro sostenible», añadieron Berrada y Tazi.
Ambos señalaron que el premio obtenido por la empresa es el resultado de diversas prácticas sostenibles, tecnologías y procedimientos innovadores.
«Este es nuestro quinto premio consecutivo, lo que refuerza la consistencia y la excelencia de nuestra calidad año tras año», afirmaron Barrada y Tazi.
«Además, estamos muy comprometidos con el mercado estadounidense, que es una prioridad fundamental para nosotros», añadieron. «Ganar un premio en el NYIOOC es útil, ya que da tranquilidad a los consumidores estadounidenses»,