La sostenibilidad, la calidad y el compromiso con la comunidad impulsan a este galardonado productor tunecino
La empresa tunecina Olyfo, dedicada a la producción y exportación de aceite de oliva, se esfuerza por combinar la tecnología más avanzada con las variedades y prácticas agrícolas tradicionales tunecinas para crear productos de primera categoría.
Desde el corazón agrícola de la región tunecina de Kairuán y Zaghuán, una empresa relativamente nueva se alzó con el Premio de Plata en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2025. Para los fundadores de Olyfo, la victoria no fue ninguna sorpresa.
«Este año sabíamos que íbamos a ganar. Hemos acumulado suficiente experiencia durante los últimos cuatro años como para saber lo que teníamos que hacer durante los procesos de cultivo, molienda y embotellado», declaró a Olive Oil Times Ahmed Hamza, cofundador y director general de la empresa.
Aunque Olyfo se constituyó oficialmente en 2020, las explotaciones agrícolas que la respaldan se fundaron entre 2015 y 2017.
Con el posicionamiento adecuado, una buena narrativa y un enfoque continuo en la calidad, el aceite de oliva tunecino puede convertirse en un referente mundial.
En la actualidad, la empresa gestiona olivares tradicionales de secano y superintensivos. En total, Olyfo cultiva alrededor de 150 000 olivos repartidos en 300 hectáreas.
El modelo de negocio de Olyfo integra prácticas modernas y estándares internacionales con la agricultura tradicional. Según la empresa, este enfoque permite el desarrollo de la colaboración y los vínculos con la comunidad agrícola local.
«Trabajamos directamente con los agricultores y molineros locales, apoyándolos con conocimientos, precios justos y relaciones a largo plazo. Este modelo ético fortalece a las comunidades rurales al tiempo que mantiene un suministro y una calidad constantes», afirmó Yahya Chemli, cofundador de Olyfo y director de producción y calidad.
Véase también: Perfiles de productores«Siempre compartimos las mejores lecciones aprendidas con la comunidad de agricultores, molineros y exportadores competitivos que nos rodea», añadió Hamza. «También trabajamos para establecer sólidas alianzas con agricultores y molineros vecinos, ya que la capacidad de exportación de la empresa está creciendo».
Olyfo exporta el 100 % de su aceite de oliva, tanto a granel como embotellado, a una docena de países.
«El a granel permite un retorno de la inversión más rápido, mientras que nuestros aceites de oliva embotellados proceden en su mayoría de los olivares tradicionales», explicó Hamza.
Según la empresa, la sostenibilidad es la clave de su negocio. «El trabajo que realizamos tiene como objetivo mantener la fertilidad del suelo y enriquecer la biodiversidad, al tiempo que proporcionamos unos ingresos viables a los agricultores implicados», afirmó Hamza.

El equipo de Olyfo cuida un bosque tradicional y trabaja para proteger el patrimonio de árboles milenarios del país. (Foto: Olyfo)
Según sus fundadores, la sostenibilidad está presente en cada paso de las operaciones de la empresa, incluyendo un enfoque ecológico de la agricultura y la inversión en la fertilidad del suelo a largo plazo.
«Además de la volatilidad climática, la gestión del agua es clave», dijo Chemli. «Por eso confiamos en un control preciso del riego mediante tecnología e invertimos en variedades resistentes a la sequía y en prácticas de suelo ecológicas para potenciar la resiliencia».
«Utilizamos sensores conectados para un riego preciso, aplicamos estiércol de vaca para mejorar la fertilidad del suelo y sembramos habas para enriquecerlo de forma natural con nitrógeno», añadió. «Esto favorece la salud de los árboles y garantiza la sostenibilidad del suelo y la calidad del producto a largo plazo».
Olyfo cultiva olivos de las variedades Chemlali, Koroneiki, Arbosana y Arbequina en Kairuán, mientras que la cofundadora de Olyfo, Salma Lassir Amara, cultiva olivos Chetoui en Zaghuán.
Aparte de esas variedades principales, la empresa tunecina puede elegir entre docenas de otras variedades locales de olivo con sabores interesantes.

Olyfo también explota un olivar de altísima densidad en otra parte del país. (Foto: Olyfo)
«Creo que tenemos un aceite de oliva afrutado y aromático que encarna la belleza de nuestras fincas en Túnez, concretamente en Kairouan», señaló Hamza. «Aún así, experimentamos con el delicioso Sayali y sus notas de menta, con Besbessi, Jarboui, Zalmati y otros».
«Muchos clientes tienden a comprar el mismo aceite de oliva de calidad a lo largo del tiempo, mientras que a otros les gusta explorar diferentes matices de sabor», añadió.
Según Chemli, los olivares de Olyfo se encuentran en una ubicación perfecta para beneficiarse de diversos terruños.
«En el norte, en Zaghouan, contamos con brisas frescas y colinas fértiles para nuestro Chetoui», dijo. «En el centro, en Kairouan, nos enfrentamos a un calor extremo, pero nos beneficiamos de unos 300 días de sol al año, lo que reduce la presión de las enfermedades».
Fundada por tres amigos que anteriormente se dedicaban a los negocios, la ingeniería y la agricultura, el nombre de la empresa proviene de la palabra afrikáans para «oliva», Olyf, con la adición de una «o» que significa «aceite».
A medida que la empresa amplía su alcance vendiendo aceite de oliva de calidad en el extranjero y contando con un mayor número de agricultores, espera crear un círculo virtuoso para toda la comunidad.
«A medida que nuestro negocio crezca, esperamos poder crear pronto la Fundación Olyfo. Su labor consistirá en devolver a la comunidad lo que esta nos ha dado», afirmó Hamza. «Hay mucho por hacer, desde escuelas hasta asistencia sanitaria para los niños, pasando por oportunidades musicales y culturales».
La empresa espera participar cada vez más en conferencias y eventos para compartir conocimientos sobre tecnologías modernas y un enfoque sostenible de la agricultura.

Los productores de Olyfo celebraron su primer Premio de Plata en el Concurso Mundial de Aceite de Oliva NYIOOC 2025. (Foto: Olyfo)
Según Olyfo, centrarse en la calidad es el principal reto. «No es fácil en un mercado que valora el precio por encima de la calidad», afirmó Hamza. «Sin embargo, esa es la misión que nos hemos fijado. Aspiramos a convertirnos en una de las marcas líderes mundiales de aceite de oliva y estamos preparados para el reto».
Según la empresa, la mayoría de los clientes comprenden la calidad y el trabajo que implica.
«La calidad se está convirtiendo en el principal factor de diferenciación, especialmente en los segmentos premium. El contenido en polifenoles, la trazabilidad y la excelencia sensorial son ahora prioridades para los consumidores y compradores informados», afirmó Chemli.
«También reconocen las inversiones que requiere la calidad y la paciencia necesaria para llevar al mundo una calidad orgánica superior», explicó Hamza.
Mientras expande su negocio, Olyfo puede seguir los pasos de otras grandes empresas que han llevado el aceite de oliva tunecino a todo el mundo.
«Creo que se está produciendo una revolución del aceite de oliva en Túnez», afirmó Hamza. «Son muchos los nuevos actores que están intentando vender aceite de oliva virgen extra de primera calidad tunecino, y estoy seguro de que esos esfuerzos situarán a Túnez en el lugar que se merece en la escena mundial», añadió.

De cara a la próxima campaña 2025/26, Olyfo señaló que la situación en los olivares parece favorable para un verano templado. (Foto: Olyfo)
Según Chemli, Túnez está listo para brillar a nivel mundial, no solo como exportador a granel, sino como productor de aceites de oliva de alta calidad.
«Con el posicionamiento adecuado, una buena comunicación de la historia de la marca y un enfoque continuo en la calidad, el aceite de oliva tunecino puede convertirse en un referente mundial», afirmó.
Hamza añadió que algunas marcas ya están teniendo éxito y abriendo puertas.
«Debemos seguir aprendiendo, esfurzándonos y compartiendo las lecciones aprendidas con los colegas tunisios del sector. Esto no puede sino beneficiar al país y a las empresas», dijo.
La cosecha de aceitunas que condujo al triunfo en Nueva York fue difícil.
«Nos enfrentamos a muchos retos, entre ellos la escasez de mano de obra y el calor extremo durante el verano. Algunos días se superaron los 48 ºC», explicó Hamza.
A medida que avanza la nueva temporada, la inestabilidad del mercado y los aranceles impuestos por Estados Unidos están teniendo un impacto.
«La situación arancelaria ha supuesto un duro golpe para el negocio. Tuvimos la suerte de que nuestros esfuerzos tuvieran éxito en otros países, como el Reino Unido, Nueva Zelanda y Taiwán», dijo Hamza.
«Sin embargo, el mercado estadounidense sigue siendo un objetivo estratégico para nuestra empresa, y nos encantaría compartir nuestra pasión por el aceite de oliva de gran calidad con el consumidor estadounidense», añadió.
Las buenas noticias para la empresa provienen de los indicios de una prometedora temporada de aceitunas. Hasta la fecha, las perspectivas en los olivares son buenas.
«Es demasiado pronto para hacer predicciones, pero hemos tenido buenas lluvias recientemente y la temporada de floración va bien. Nos da esperanzas de una buena cosecha, pero estamos atentos», explicó Chemli.
«Solo nos queda esperar que el verano sea benévolo con los árboles», concluyó Hamza.