El Consejo Oleícola Europeo colabora para reducir los contaminantes en el aceite de oliva

El COI ha comunicado a la UE el umbral a partir del cual se puede consumir con seguridad la sustancia química 3-MCPD, presente en los aceites vegetales refinados.

El Consejo Oleícola Internacional (COI) ha presentado a la Unión Europea (UE) una serie de recomendaciones sobre el nivel de una sustancia química potencialmente cancerígena que se puede consumir de forma segura en el aceite de oliva.

El organismo supranacional que regula la calidad y las normas mundiales del aceite de oliva ha comunicado a la UE que 1,25 miligramos por kilogramo es el umbral para poder consumir de forma segura la sustancia química 3-monocloropropanodiol (o ésteres de 3-MCPD) en el aceite de oliva.

La UE no disponía de datos suficientes sobre los aceites de oliva, por lo que habría existido el riesgo de que estos se incluyeran en el grupo de 2,5 miligramos por kilogramo. — Secretaría General del COI

Los ésteres de 3-MCPD se añaden inadvertidamente a algunos aceites vegetales y alimentos procesados durante el proceso de refinado.

«La UE no disponía de datos suficientes sobre los aceites de oliva, por lo que habría existido el riesgo de que estos se incluyeran en el grupo de 2,5 miligramos por kilogramo», anunció la Secretaría General del COI en su boletín mensual.

Véase también: Noticias sobre la calidad del aceite de oliva

Dependiendo del tipo de grasa presente en un aceite vegetal concreto, no se ha demostrado que los ésteres de 3-MCPD sean nocivos en concentraciones inferiores a 2,5 miligramos por kilogramo o a 1,25 miligramos por kilogramo.

«En particular, los datos mostraron claramente que los aceites de oliva vírgenes no contienen ninguna cantidad cuantificable de este compuesto tóxico, gracias a la ausencia de cualquier proceso de refinado», indicaba el informe.

El COI determinó que el orujo de aceite de oliva y los aceites de oliva refinados tenían un umbral de 1,25 miligramos por kilogramo, y solicitó tanto a sus investigadores internos como a los países miembros que realizaran pruebas independientes de los umbrales de seguridad antes de transmitir los resultados a la UE.

La UE está revisando sus normas de seguridad sobre la ingesta diaria tolerable de ésteres de 3-MCPD después de que un estudio independiente realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) llegara a una conclusión diferente a la del estudio original de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

«La EFSA decidió revisar su evaluación después de que el Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios de las Naciones Unidas estableciera posteriormente un nivel de seguridad diferente», afirmó Christer Hogstrand, presidente del grupo científico que realizó tanto el estudio original como el estudio revisado.

Se ha demostrado que el consumo de ésteres de 3-MCPD en altas concentraciones es genotóxico, lo que significa que puede provocar cáncer. El informe de la ONU también reveló que los ésteres de 3-MCPD pueden causar daño renal y reducir las tasas de fertilidad en los hombres.

«Volvimos a comprobar los datos relativos a los efectos sobre el desarrollo y la reproducción, en particular sobre la fertilidad masculina, ya que estos fueron destacados por [el informe]», afirmó Hogstrand. «Calculamos los niveles en los que podrían producirse posibles efectos adversos sobre los riñones y la fertilidad masculina. La ingesta diaria tolerable actualizada ofrece protección frente a ambos tipos de efectos».

El COI debatió sus conclusiones sobre los umbrales de seguridad de los ésteres de 3-MCPD en la reunión del Consejo de Miembros de este año, celebrada en Marruecos.

En la reunión, la organización también debatió métodos para medir la presencia de aceites minerales e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) en el aceite de oliva, ambos presentes en el medio ambiente y carcinógenos en concentraciones suficientemente elevadas.

«Todos estos contaminantes están básicamente en todas partes, pero es importante trabajar para reducir su presencia y garantizar que sea la más baja posible», afirmó el COI.

Para concluir la reunión en Marruecos, el COI debatió los resultados de una prueba interlaboratorial de 2018 sobre la determinación de residuos de plaguicidas. La organización afirmó que continuará con estas pruebas para determinar los límites máximos de residuos que se permitirán en los aceites de oliva y otros productos derivados de la aceituna.

«También se destacó que se necesita más información sobre el factor de transformación de los plaguicidas desde su aplicación en el campo hasta el producto final, por lo que se contactará con más laboratorios para solicitar datos, con vistas a su futuro debate en el COI y a su posible entrega a la EFSA», señaló el COI.