Europol incauta 150 000 litros de aceite de origen fraudulento

La organización criminal responsable del fraude del aceite de oliva se embolsaba casi 9 millones de dólares al año gracias a sus actividades ilícitas.

La unidad de delitos contra la propiedad intelectual de Europol incautó 150 000 litros de aceite de oliva adulterado que se destinaban a restaurantes alemanes y detuvo a 20 personas en una operación conjunta con los Carabinieri NAS italianos y el Tribunal de Darmstadt, en Alemania.

Los acusados presuntamente modificaban aceite de girasol de baja calidad añadiéndole clorofila, betacaroteno y soja, para luego hacerlo pasar por aceite de oliva virgen extra y venderlo en Alemania. En algunos casos, el aceite de oliva auténtico había sido sustituido por completo por aceite falso, pero se seguía promocionando como aceite de oliva.

La adulteración del aceite fue llevada a cabo por una banda bien organizada en una almazara no regulada en Italia, en condiciones insalubres. Posteriormente, se transportaba a almacenes en Alemania para su distribución a los compradores.

Véase también: Fraude con el aceite de oliva

Entre los acusados se encontraban conductores que realizaban entregas quincenales del aceite falso a Alemania en camiones y cómplices responsables de la producción y el envasado del aceite.

Se registraron veinte viviendas en Italia, mientras que en Alemania se incautaron cinco camiones, cada uno con 23 000 litros de aceite falso. En total, se confiscaron 150 000 litros de aceite de oliva falso en diversos lugares durante la operación.

Se cree que los acusados se embolsaban alrededor de 8 millones de euros (8,93 millones de dólares) al año gracias a su operación de adulteración. También se cree que adquirían un millón de litros de aceite de girasol cada año por unos 100 000 000 de euros (111 690 000 dólares) y que luego vendían su aceite de oliva falso a un precio de entre 5 y 10 euros (5,58 y 11,17 dólares) por litro.

Esta incautación formaba parte de un esfuerzo continuo de la Operación OPSON para erradicar el fraude alimentario y evitar que se distribuyeran alimentos y bebidas de calidad inferior en toda Europa y más allá.

Europol prestó todo su apoyo a la operación, que comenzó en marzo de 2019 con una reunión informativa a la que asistieron representantes de las autoridades italianas y alemanas en la sede de Europol en La Haya.

El papel de la organización consistió en procesar y analizar la información obtenida por las unidades de investigación, así como en poner a disposición, el día de la acción, a expertos de la Coalición Coordinada contra los Delitos de Propiedad Intelectual para prestar apoyo in situ.

Ya en 2017, Europol advirtió a productores y consumidores de que los productos alimenticios fraudulentos, entre ellos el aceite de oliva, el queso, los vinos y las bebidas espirituosas, estaban en aumento en toda la UE. Alemania fue señalada como uno de los países más afectados, junto con España, Francia, Italia y Grecia.

Ese mismo año, una operación conjunta entre Interpol y Europol dio lugar a la incautación de 230 millones de euros (290 millones de dólares) en alimentos y bebidas falsificados y de calidad inferior, en una operación que abarcó 61 países. Esta operación puso al descubierto un fraude generalizado en productos que iban desde el aceite de oliva hasta las bebidas alcohólicas.

Los países participantes recibieron formación específica de Europol sobre la calidad del aceite de oliva para ayudarles a detectar el fraude. En Dinamarca, donde la operación se centró en el aceite de oliva, se descubrió que muchos productos etiquetados como aceite de oliva virgen estaban mezclados con otras calidades y, en algunos casos, el producto no era más que aceite lampante.