Un modelo de IA de código abierto predijo con precisión los precios del aceite de oliva
El modelo predijo con precisión las fluctuaciones y el momento en que se producirían los cambios en el precio del aceite de oliva durante su desarrollo, entre 2017 y 2018. Su creador afirmó que su base científica sigue siendo válida y lo hizo público.
Los precios del aceite de oliva en todo el mundo han alcanzado máximos históricos debido a las malas cosechas provocadas por la sequía y las altas temperaturas primaverales en los principales países productores, sobre todo en España.
Aunque los precios en origen han bajado desde el máximo histórico alcanzado a mediados de enero, los precios al por menor siguen estando muy por encima de la media, lo que ha provocado cambios en el comportamiento de los consumidores en los países donde tradicionalmente el consumo de aceite de oliva es elevado.
Los principales expertos del sector prevén que los precios bajen, basándose en las expectativas de que la producción mundial de aceite de oliva vuelva a situarse en torno a los tres millones de toneladas en la campaña 2024/25. Sin embargo, la evolución futura de los precios sigue siendo muy incierta.
Véase también: Investigadores presentan una herramienta de IA para ayudar a los olivicultores a predecir el momento de la cosechaCon ese fin, un investigador de la comunidad autónoma de Andalucía, en el sur de España —la mayor región productora de aceite de oliva del mundo—, desarrolló un programa de inteligencia artificial (IA) para predecir los precios del aceite de oliva.
Diego Hueltes, ingeniero informático y director ejecutivo de TADIA.ai, una consultora de IA, ha desarrollado tres modelos de predicción de precios, que incluyen una previsión de una semana, una previsión de cuatro semanas y una predicción de si los precios subirán o bajarán.
«Soy de Alcalá la Real, un pueblo de Jaén donde el cultivo del olivo es el principal medio de vida, y existe una cultura profundamente arraigada en torno al aceite de oliva», explicó a Olive Oil Times.
«Me pareció fascinante que los mayores pudiesen prever los movimientos del mercado basándose en el tiempo y los precios», añadió. «Si ellos podían hacerlo basándose en la experiencia, mi premisa era que un modelo de IA podría lograr lo mismo de una manera más sistémica».
Hueltes utilizó algoritmos de aprendizaje automático e investigaciones sobre inteligencia artificial para analizar los precios históricos del aceite de oliva, datos meteorológicos y datos de producción para realizar estimaciones precisas de los precios en 2017 y 2018.

Diego Hueltes
«Desarrollé dos modelos», dijo Hueltes. «El primero podía predecir el precio, una cifra absoluta. En este caso, mi modelo tenía un error medio del tres por ciento. Por ejemplo, si mi modelo predice que la semana que viene el precio será de 10,00 €, el precio real probablemente estará entre 9,97 € y 10,03 €».
«El segundo modelo predijo “la semana que viene el precio subirá” o “la semana que viene el precio bajará”, lo que lo hace muy sencillo», añadió. «Predijo con precisión la dirección del precio el 76 % de las veces».
«Para evaluar este modelo, utilicé una técnica financiera que analiza los rendimentos vertificando cuál sería el rendimiento acumulado si, cada vez que el modelo preveía que el precio subiría la semana siguiente, comprara aceite de oliva, y cada vez que preveía que el precio bajaría, vendiera aceite de oliva», continuó Hueltes. «Si hubiera invirtido 100 € siguiendo el modelo entre 2017 y 2018, tendría 140 € al cabo de un año».
Sin embargo, han pasado muchas cosas desde 2018, entre ellas los aranceles de Estados Unidos sobre el aceite de oliva español, la pandemia de la COVID-19, la invasión rusa de Ucrania y la histórica sequía en Europa.
«El modelo no sería válido para 2024, aunque su base científica siga siendo válida», afirmó Hueltes, quien publicó su investigación en GitHub, poniéndola a disposición del público en general.
«Soy un gran defensor del código abierto y creo que la investigación científica, especialmente en IA, debería ser universalmente accesible y gratuita», afirmó. «Dado que había muy pocos trabajos abiertos y accesibles en el campo del aceite de oliva, decidí poner a disposición toda mi investigación».
Hueltes espera que esta tecnología tenga un impacto positivo en la provincia productora de aceite de oliva más grande del mundo en el futuro.
«El modelo de IA, utilizando datos de precios, producción y meteorológicos, puede extraer los patrones subyacentes en los datos», afirmó. «Estos patrones, que son muy difíciles de detectar para los seres humanos, incluso para los expertos del sector, son totalmente factibles para los modelos de IA».
Según Hueltes, predecir los precios del aceite de oliva «permite optimizar el comercio del aceite, especialmente para los pequeños productores, ya que reciben indicadores sobre si los precios son justos o no, o si es mejor esperar o actuar con rapidez».
Además, la investigación podría beneficiar a los actores de toda la cadena de valor del aceite de oliva, incluidos agricultores, minoristas y distribuidores, consumidores, inversores y comerciantes.
Los agricultores y productores pueden planificar de forma más eficaz sus estrategias de venta para maximizar los beneficios y gestionar los recursos de manera eficiente.
Los minoristas y distribuidores también pueden utilizar predicciones de precios precisas para gestionar el inventario y desarrollar estrategias de precios que sigan siendo competitivas y rentables.
Por su parte, los consumidores pueden tomar decisiones de compra informadas basadas en posibles cambios de precios, como comprar al por mayor cuando se prevé que los precios suban.
Por último, los inversores y los operadores de materias primas pueden tomar mejores decisiones de inversión y aumentar su rentabilidad. Comprender las tendencias de los precios también puede ayudar a formular políticas para apoyar al sector agrícola y estabilizar el mercado.
Aunque Hueltes señaló que la investigación puede no tener un impacto directo en el cambio climático —cuyos síntomas se atribuyen ampliamente a las recientes caídas de la producción—, «puede ayudar a comprender cómo los factores climáticos afectan a la producción de aceite de oliva».
«El carácter de código abierto de la investigación permite el desarrollo de nuevos modelos para hacer que el comercio del aceite de oliva sea más equitativo», añadió.